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Terapias alternativas ganan terreno al psicoanálisis en la Argentina

Infobae.com

Necesidades económicas, cobertura de obras sociales y prisa por obtener resultados son los factores que parecen hacer perder su bastión a la teoría creada por Sigmund Freud


La mayor premura por obtener resultados, combinado con la crisis económica produjeron un auge en las llamadas terapias alternativas para resolver conflictos, en desmedro del psicoanálisis, otrora la plaza fuerte en la Argentina, especialmente en Buenos Aires.


Parece estar en crisis la condición porteña de "ciudad psicoanalizada", a pocos días de cumplirse 150 años del nacimiento de Simund Freud (6 de mayo), creador de la teoría.


Nuevos enfoques terapéuticos, algunos de ellos derivados de lugares algo exóticos como el movimiento new age, ganaron en demanda en un 50 por ciento en los últimos seis años, de acuerdo a un relevamiento publicado por el diario Clarín.


Susana Castro, de la Asociación Gestáltica de Buenos Aires, dice que esa búsqueda se orienta "por exigencias propias y del afuera" hacia "algo mágico que resuelva sus conflictos", aunque advierte que sólo se trata de una "ilusión".



Por su parte, la psicoanalista y docente de la UBA Adriana Roa, señala que "las terapias que prometen soluciones rápidas son parches" y recuerda que "nunca el tema por el que se consulta tiene que ver con lo que uno cree, en todos los casos es necesario encontrar algo en la escena reprimida".


También hace una defensa de su propia escuela, al asegurar que "todas las teorisa vigentes tienen algún pie en el pensamiento freudiano", al descartar que el psicoanálisis haya quedado fuera de foco para los tiempos que corren.


Algunos especialistas como Javier Camacho, psicoterapeuta cognitivo, integran distintas líneas, ya que sentencia que "la ortodoxia está desapareciendo en todas las líneas: la tendencia es la integración de técnicas adaptadas a cada caso".


Dice que se dio cuenta que "la palabra sola no era suficiente.

A una herramienta que aprecio y valoro le sumé el psicodrama y el trabajo grupal".


Sin embargo, no sólo los especialistas y las urgencias de los pacientes son los que urgen a llegar a un camino más rápido que el sinuoso mundo creado por Sigmund Freud.

También, algunas obras sociales empezaron a costear tratamientos terapéuticos, pero en muchos casos con plazos acotados.