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Autismo con Autoagresividad

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Hola, tengo un hijo autista de 22 años quien presenta un cuadro de autoagresividad, la que en ocasiones también la emprende contra la familia y específicamente conmigo.
Hemos intentado con gran cantidad de remedios los cuales toma por un tiempo y después debe cambiar porque no le hacen efecto.
Debido a su agresividad lo sometieron a una operación estereotáxica la cual se podría decir que lo mantuvo durante más o menos 5 meses sin esa conducta agresiva pero si con mal genio, siempre molesto y enojado.
En la actualidad esta volviendo nuevamente a ponerse agresivo, lo que provoca un clima de tensión en el hogar y además una mala calidad de vida tanto para él como para el resto de la familia.
¿Quisiéramos saber si existe en la red algún sitio para contactarnos y así poder intercambiar opiniones y a la vez recibir ayuda para poder llevar de una mejor manera esta situación?.


Esperando tener una pronta respuesta les saluda atentamente,



Gracias por escribirnos.

Lo que cuentas de tu hijo sin duda es doloroso y difícil de manejar.

Pero quizás lo que te respondemos a continuación te oriente sobre la conducta a tomar frente a él.


Lo que no nos queda claro es el tipo de tratamiento ha recibido tu hijo, y la clase de apoyo familiar.

No obstante, hay estudios que hablan que la agresión puede ser controlada mediante algunas dietas especiales.

Acerca de esto puedes encontrar información en la página del INTA www.inta.cl
En relación a las autoagresiones hay varios enfoques.

Primero es importante observar cuándo parten, de qué se tratan, cómo paran, qué ha pasado antes y qué efecto tienen sobre el ambiente, el niño y las personas que lo rodean.
Aquí es muy importante que tú te uses como un "instrumento de información", esto significa tratar de entender qué te provoca a ti la autoagresión: rabia, temor, ansiedad-rabia, necesidad de atención constante, demanda constante, cansancio, etc.
Los niños con autismo nos despistan porque al parecer no necesitan nuestra atención, pero se sabe que son muy sensibles en cuanto a los cambios, entonces una parte de ellos reacciona cuando tenemos nuestra mente en otra parte, a veces sienten como que los dejamos caer (casi físicamente).

Este último aspecto es muy importante ya que se relaciona con los postulados de una psicoanalista que trabajó con pacientes autistas y que dice que la gran angustia de los autistas se relaciona con que son desprendidos de la matriz materna y ellos por alguna razón no estarían preparados para esta separación, entonces lo sienten como un desgarro brutal, como una caída al vacío.
En general, estos niños necesitan muchas cosas, pero tienen una dificultad enorme en tomar la iniciativa del contacto, aunque pueden responder a nuestra iniciativa de contacto.


Hay una relación muy exigente con el adulto que los cuida.

Uno no puede fallar, distraerse, estar cansado etc...

y cuando eso pasa la sensación es bastante catastrófica y la rabia intensa y hay que trabajarla porque no es realista pensar que él puede ser empático con tu cansancio, problemas, etc.

Hay que volver a entender que su dificultad es de contacto.
Una psicóloga que trabaja con niños autistas y que colaboró en esta respuesta dice:"uno se siente haciendo el loco describiendo emociones, sensaciones y necesidades, yo he notado que las incorporan y les hace sentido con el tiempo".


Así que uno puede reflejar lo que cree que le sucede al niño.

La autoagresión puede entenderse como una forma de comunicación y suele suceder cuando el niño/a está aburrido, se siente en el vacío, se siente sin límites corporales (se angustia) y el dolor y el golpe le dan límites, estimulación y la sensación de estar vivo.

Algunos niños con autismo tienen una sensibilidad distinta para el dolor.
"Si se trata de sólo pararlas, tomas al niño, haces contacto visual si puedes, dices NO (como si alguien te preguntara si hoy es 15 de enero y dices NO) , le ofreces otras alternativas interesantes.


Muchas veces algo en la línea de estimulación física: hacerlo saltar, andar a caballito en la espalda, volar etc...

Esto es un manejo más bien conductual que implica parar la conducta, disminuir la frecuencia a través del refuerzo negativo y ofrecer algo reforzante y no dañino.

El riesgo es que puedes estar parando la autoagresión como una forma de solicitar otra cosa.

Pero la auto agresión es seria y hay que pararla."
Otro aspecto importante a considerar es que el niño tiende a evitar lo que le provoca frustración, sin embargo hay berrinches en los que los padres no encuentran causa aparente de tales sentimientos, y esto es muy complicado porque los padres se quedan sin saber cómo es que los pueden ayudar.
Algunos plantean si es que el niño es capaz de pedir algo es porque están en condiciones de hacer cierto contacto con su ambiente, por lo tanto, algo de claridad tiene de los límites.

Si esto ocurre el niño, aunque responda oposicionistamente a los límites firmes, seguro que lo alivian.

Si logra incorporar algún tipo de contacto también logrará incorporar ciertos límites, la idea es que poco a poco éstos sean interiorizados con el objetivo final a que lleguen a regular funcionando desde adentro.
Un límite bien puesto es el que confronta al niño sin llegar a desorganizarlo.

Pero si el autismo es más profundo no se lo puede confrontar.

Primero hay que procurar darle elementos al niño para que pueda responder.

El autista severo se desorganiza porque no tiene el lenguaje no tiene los elementos en su pensamiento que lo lleven a comprender lo que ocurre en su ambiente.
En términos generales el niño no debe manejar la situación, lo debe hacer un adulto.

Para el adulto lo importante es ser consistente y permanente en las conductas, siempre se debe poner los límites bajo los mismos aspectos con el mismo grado de severidad.
Si es que la auto agresión es severa, los neurólogos pueden recetar algún tipo de fármacos para disminuir la agresión, mediante el control de su ansiedad.


Espero que te ayuden nuestras referencias


Saludos


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