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El 20% de victimas de atentados sufre estres postraumatico cronico

C. MALAGAN

Los estudios sobre los atentados terroristas del 11-S y el 11-M, en Nueva York y Madrid, respectivamente, indican que un 60 por ciento de las víctimas se recuperan "en un tiempo razonable", de seis a doce semanas, mientras que otro 20 por ciento "permanecen en situación de estrés postraumático crónico, lo que les impide hacer una vida relativamente normal" y causa patologías depresivas o de ansiedad, además de problemas familiares, laborales o sociales, según señaló ayer el jefe de Psiquiatría del Hospital Belleuve de Nueva York, Manuel Trujillo.

Los estudios sobre los atentados terroristas del 11-S y el 11-M, en Nueva York y Madrid, respectivamente, indican que un 60 por ciento de las víctimas se recuperan "en un tiempo razonable", de seis a doce semanas, mientras que otro 20 por ciento "permanecen en situación de estrés postraumático crónico, lo que les impide hacer una vida relativamente normal" y causa patologías depresivas o de ansiedad, además de problemas familiares, laborales o sociales, según señaló ayer el jefe de Psiquiatría del Hospital Belleuve de Nueva York, Manuel Trujillo.

 

 

En este sentido, a modo de ejemplo, citó que el índice de divorcios entre los bomberos de Nueva York â??colectivo que sufrió el 30 por ciento de las bajas entre quienes acudieron a las Torres Gemelasâ?? se disparó al quedar focalizado su sufrimiento en el ámbito doméstico.

 

 

Este psiquiatra sevillano, que participa en el X Congreso Nacional de Psiquiatría, sufrió el 11-S en Nueva York y atendió a algunos de los 120.000 neoyorquinos a quienes se les prestó asistencia tras este drama, de los que valoró la capacidad de recuperación demostrada por muchas de estas víctimas y su "humildad conmovedora".

Según Trujillo, aprendieron la lección más importante, la de encontrar o reforzar "cuál es el significado del sentido de la vida".


 

Aun así, advirtió que "menos de la mitad" de los afectados por estrés postraumático que necesitan tratamiento lo reciben, porque quedan en situación de abandono tras ser tratados en los momentos posteriores a la catástrofe.

"En los primeros momentos de producirse los atentados â??explicaâ?? tenían la sensación de que "el otro" estaba peor y que, por tanto, no requerían de una actuación urgente".


 

Manuel Trujillo destacó que esto "ha generado en muchas personas lo que denominamos como síndrome tardío, de ahí la necesidad de que diagnostiquen a tiempo estos casos".

Y, entre algunos de los síntomas ante los que hay que estar alerta para detectar si una persona padece estrés postraumático, enumeró "que haya estado mucho tiempo expuesta a una situación de riesgo grave que vive con temor e impotencia; que tenga una reminiscencia involuntaria de ese tipo de vivencia; que trate de evitarlo o que esté siempre en un estado de hiperalerta".


 

En cuanto al proceso mental por el que atraviesa una persona que se ha visto afectada por un acontecimiento violento o catastrófico como el de estos atentados, Trujillo habló de que se pasa por varias etapas.

Así, "en las primeras 24 a 48 horas siente dolor y depresión, una reacción que es normal ante situaciones inesperadas, aunque si esta sensación se mantiene durante un mes, puede decirse ya que es un trastorno de estrés agudo pese a que también entre dentro de la lógica".


 

A partir de los 30 días, puntualizó que se puede entrar en el riesgo de padecer un estrés postraumático "que ha de tratarse con fármacos y terapias verbales".

Y precisó que en las primeras 24 horas hay que ofrecer a la persona todo el apoyo posible, tratar de hablar con ella y, si lo requiere, un tratamiento con ansiolíticos.


 

A la hora de prevenir la aparición del estrés postraumático, para este psiquiatra es "esencial intentar conocer los antecedentes de la persona afectada y que si ha vivido con antelación un episodio semejante, es muy probable que el problema mental florezca con más rápido y con mayor riesgo".

 

Además, advirtió que las mujeres sufren el doble de trastornos de estrés postraumáticos que los hombres.

 

Entre las hipótesis que los especialistas barajan del por qué de esta "mayor vulnerabilidad" de cuadros depresivos en la mujer frente al hombre, el jefe de Psiquiatría del Hospital Belleuve de Nueva York apuntó a cuestiones fisiológicas, derivadas "del impacto de las hormonas femeninas", y psicosociales, como el papel que la mujer ha tenido "históricamente y evolutivamente" en la protección de la familia.

 

Este rol le ha conferido "un mayor desarrollo" del sistema neurobiológico denominado "sistema del apego y la vinculación" que, precisamente, "es el que se rompe en las situaciones dramáticas y de fuerte estrés".

"Si una persona tiene este sistema más sensible, como es el caso de la mujer, entonces sufre más", dijo.


 

También quienes han pasado por una experiencia dramática anterior son, junto a la mujer, un colectivo vulnerable a un síndrome de estrés postraumático.

 

Este segundo grupo lo integran quienes han vivido episodios de violencia doméstica, maltrato infantil, abusos sexuales, accidente de automóvil o "cualquier otra catástrofe que la vida moderna nos puede proporcionar