Un saludo para todos los profesionales que allí colaboran.
Les escribo porque tengo muchos problemas y ya no se que hacer.
Soy una mujer de 41 años, separada desde hace 6 años, madre de dos niños de 17 y 10 años.
Desde que me separe estoy viviendo con mi madre y mis niños, no he podido encontrar un trabajo estable y mi ex esposo no me da una pensión suficiente como para arrendar una casa, por esto he debido seguir en casa de mi madre.
Yo soy hija única.
El problema es que desde hará unos 6 años comencé a cuestionarme muchas cosas respecto a mi relación con mi madre, creo que en forma bastante tardía, porque esto pasa generalmente en la adolescencia.
Pues bien, fue como que mi mente se abrió y comencé a ver cada error que mi madre cometió en mi crianza, y que fueron bastantes, porque me sobreprotegió y me inculcó muchos miedos, que ahora en mi vida me perjudican y que no logro desarraigar.
Yo siempre fui muy apegada a ella, hasta el punto en que sin yo darme cuenta opinaba en todo igual a ella.
Hará unos años recién fui descubriendo que lo que siempre creí que me gustaba no era verdad y que sólo creía que me gustaba porque a "ella le gustaba".
En muchas cosas aun no logro saber cuál es mi preferencia, porque por muchos años acepté como propias las preferencias de mi madre.
El asunto es que se me está provocando un odio tan grande hacia ella que ya no soporto estar cerca de ella, lo peor es que ella continua tratando de que yo siempre opine como ella y cada vez que doy mi parecer y es contrario al de ella, me dice que lo hago por atacarla.
(Ella tiene 66 años, pero es muy activa y representa menos edad).
Entonces muchas veces para evitar peleas decido seguirle la corriente, pero muchas veces es en cosas fundamentales y esto me molesta mucho, además que mi hijo mayor se da cuenta y allí hay más problemas porque él le ha dicho a mi madre varias veces que yo no tengo porque opinar igual que ella.
El se da cuenta de esto, que lo hago para complacerla y evitar peleas.
Actualmente y desde hace algunos años me han detectado unas enfermedades crónicas que según me ha dicho mi doctor terminarán bastante complicadas.
Como no tengo más familia que mi madre, esto es otra razón por la cual no me atrevería a alejarme de ella aunque económicamente pudiera, se que esto suena a aprovechamiento, pero tengo mucho miedo de estar sola cuando la enfermedad sea ya peor, me siento atada.
Pero esta situación no aminora mi sentimiento de rabia hacia ella, a veces he conversado con personas en chats, gente desconocida, y a ellos les he contado qué cosas siento que mi madre hizo y que me perjudicaron y todos ellos me han encontrado la razón.
_ cuando yo tenía los dos meses de edad mi madre se volvió a casa de sus padres, se separó de mi padre.
_ viví en casa de mis abuelos maternos hasta los 21 años.
_ vivíamos solos los 4, y muy pocas veces hubo visitas, yo prácticamente no compartí con otros niños.
_ mis abuelos eran sumamente callados, no hablaban entre si, no oían música,
apenas solían ver tv, criticaban todo lo que veían.
Siempre estaban deprimidos.
_ mi madre sólo volvió a tener una relación con un hombre cuando yo tenía 18 años y fue por muy poco tiempo.
Ella trabajaba y aun trabaja.
Ella no salía a fiestas, ni tenía amistades.
_ a los 5 años conocí a mi padre, para mi siempre fue un desconocido.
_ a los 9 años volví a encontrarme con él, porque lo trasladaron a una ciudad también en el sur de chile.
Allí comencé a visitarlo, pero nunca hablábamos, para mi era un extraño.
Para colmo desde la primera visita comenzó a abusar sexualmente de mi, que yo recuerde no me violó, pero si me tocaba entera y me daba besos, también me hacía ver revistas pornográficas con él.
Yo estaba sola con él y nunca me atreví a contar lo que ocurría, porque cuando yo le decía a mi madre que no quería ir, ella me decía que si no iba, él por molestar pediría la tuición, entonces yo decidí que era preferible aguantar sus abusos por los fines de semana (que eran 1 o 2 al mes) a tener que aguantarlos los 365 días del año.
_ mi adolescencia fue muy solitaria, a los 15 años comencé a pololear con el que luego fue mi esposo.
Siempre nos llevamos muy mal, ahora creo que por la
soledad que sentía me aferré a esa relación auque fuera muy mala.
Peleábamos, él era muy celoso, había golpes, insultos.
Pololeamos 6 años.
Fue mi único pololo.
_ a los 18 años me fui a estudiar a otra ciudad, estuve allí 1 mes y medio, me empezó a ir mal y en general me sentía muy mal allí, no me acostumbré, y allí va parte de la sobreprotección que me dió mi madre.
Estando sola no sabía como desenvolverme en prácticamente nada, era muy tímida, casi no hablaba con nadie y muchas cosas cotidianas no tenía idea de como se hacían.
_ al otro año otra vez entre a la U en la misma ciudad de la primera vez, creo que insistí en irme lejos porque ya no aguantaba vivir con mi madre y abuelos, duré un año en la carrera, me fue en unos ramos muy bien y en otros pésimo, terminé perdiendo la carrera.
_ volví a mi ciudad y empecé otra carrera, esta si la terminé y me titulé, pero nunca la ejercí.
_ seguía pololeando y a los 21 años quedé embarazada de mi primer hijo.
_ cuando él tenia 2 años me casé, porque mi mamá insistió en que había que bautizarlo, hablé en la iglesia y me dijeron que para bautizarlo los papás debíamos casarnos por el civil y la iglesia, de mala gana me casé.
_ antes de casarnos cuando mi hijo era un bebé de 4 meses, su papá comenzó a pegarle, yo lloraba mucho, pero nunca fui capaz de defenderlo.
_ comencé a enfermarme de los nervios, caí en una gran depresión, luego empezaron enfermedades de otro tipo, resfríos continuos, dolores de cabeza.
Entre los años 97 y 99 me detectaron las enfermedades, ambas no tienen
tratamiento para mejorarlas y cada vez se me han complicado más.
_ los años de matrimonio fueron malísimos, muchas peleas, él le pegó al niño mayor hasta cuando quedé embarazada del otro, allí paró.
Mi segundo embarazo fue casi por casualidad, ya casi no teníamos relaciones, yo no lo soportaba.
_ viví 4 años en una casa prácticamente sola con mis niños, mi ex viajaba mucho.
En esta casa nos entraron a robar y pasé los 4 años casi sin dormir, viendo tv o conectada a internet, recién tipo 06 de la mañana me acostaba y dormía toda la mañana.
_ los últimos años de mi matrimonio tuve muchos problemas, las enfermedades, la irresponsabilidad de mi ex, que no pagaba ni el colegio ni el arriendo, apenas me dejaba dinero, el salía lejos por varios días.
_ actualmente mi vida es un caos, siento que ya no hay oportunidad de empezar de nuevo, y esto es por mis enfermedades, me siento muy sola, quisiera encontrar una pareja, pero se que eso es imposible, nadie me querría así como estoy, físicamente me veo bien, pero las enfermedades van por dentro y mi ánimo es un desastre.
Estoy alejada de todo, voy a mi trabajo, no comparto con nadie, no voy a fiestas, no tengo amistades, estoy siempre muy triste y me atormenta el futuro, me pesa el pasado y el presente es una basura.
Me apenan mis hijos, ellos merecían una mejor madre y un mejor padre, no logro entender como ya no puedo tomar las riendas de mi vida.
Pensaba antes que cuando mayor lo lograría, nunca he podido.
Estoy llena de malos recuerdos, de odios, de miedos, ya no se como salir de esto.
Si mis niños fueran más grandes, si tuvieran sobre los 16 años más menos, creo que determinaría quitarme la vida, pero ahora si les falto ellos sólo tienen a mi madre, no hay nadie más, ella ya tiene 60 años y en cualquier momento también puede faltar.
La soledad me ahoga, por las noches despierto a veces llorando, sin darme cuenta, otras veces despierto con un miedo tremendo a la soledad, al paso de los años, a no haber vivido, a estar enferma, a estar con los años muy mal.
Esto es todo, tal vez me pasé del límite y me aproveché de ustedes en contar todo lo que me pasa, tal vez nadie me pueda ayudar, pero por lo menos escribir alivia un poco las penas.
Desde ya gracias y mil disculpas por extenderme tanto.
Consuelo
Hola Consuelo.
Hemos leído atentamente lo que nos escribiste y sin duda no lo has pasado bien.
Ha sido una vida bastante traumática.
Sin embargo, es cierto lo que dices, es como que estuvieras viviendo una adolescencia tardía, tanto en la relación con tu madre como en tu propia vida, donde no has encontrado tu propio estilo de vida y de poder sostener tus opiniones sin culpa, sin peleas.
Estas tan aislada hoy, en tu presente, repitiendo lo que ha sido tu historia pasada y viviendo tu vida al modo como lo hicieron tus abuelos.
Por lo que cuentas, tiendes en tu manera de ser a someterte, a ser sumisa y a sentirte desesperanzada.
Así como no te defendiste de tu marido, no pudiste proteger del maltrato a tu hijo mayor.
Es como que dejaste que hicieran con él lo que habían hecho contigo en tu infancia.
Al parecer de niña te sentiste muy abandonada y sin salida posible.
Hoy eres una mujer adulta y estás repitiendo este abandono y aislamiento.
Estás enferma (no mencionas de qué ni en cuánto tiempo se pronóstico tu deterioro), pero te comportas como si ya estuvieras viviendo lo peor de la enfermedad.
Estas deprimida y quizás estás con depresión hace años.
Es importante y urgente que tomes el control de tu vida más activamente y no sometiéndote a la vida.
Es lo que te tocó, pero también hay aspectos tuyos involucrados que lo han hecho más difícil y doloroso.
1- Busca ayuda con un psiquiatra para evaluación diagnóstica y tratamiento de tu depresión.
2- Busca ayuda psicoterapéutica con psicólogo.
3- Intégrate a actividades con tus compañeros de trabajo y busca redes sociales.
4- Busca y contáctate con familiares más lejanos.
Si nunca has tenido relaciones con ellos, hazlo ahora.
Más de alguna persona encontrarás.
Lo mismo con la familia de tu ex-marido, si es que hay gente que te haya simpatizado.
5- Intégrate a las actividades del colegio de tus hijos.
Establece relaciones con otros apoderados.
6- Infórmate con algún abogado y asistente social respecto de tu situación conyugal y respecto de la situación de tus hijos si algo te pasara.
En síntesis, amplía tu red social que a la vez, va a implicar una ampliación de
vínculos para tus hijos.
No repitas el abandono y el aislamiento que ha habido en tu vida.
Mantén tu opinión frente a tu madre, lo que no quiere decir que pelees con ella.
Si ella siente que la atacas y no es tu intención, piensa que cualquier cosa que sea diferente a lo que ella piense, siempre lo seguirá sintiendo un ataque.
Y, por lo tanto, no pasa por un cambio de opinión tuyo el que tu madre cambie.
Es así, pero tú puedes ser diferente y eso es crecer.
Diferenciarse de los padres.
Lo que tu madre haya hecho en tu crianza ya es pasado, lo importante es que hoy te defiendas, no te sometas y no vivas en función del miedo.
Al menos hay que intentarlo.
Por esto es importante que te relaciones con más personas, converses y puedas darte cuenta que probablemente vas a encontrar personas que sí quieren conversar y con las cuales poder compartir y coincidir en lo que se piensa.
Y ver otras formas de enfrentar y resolver los problemas familiares y los que se presentan en la vida.
Podrás quizás darte cuenta que no eres la única persona con historias dolorosas, que hay muchas personas, y que cada una ha buscado diferentes maneras de salir adelante.
Aislarse hace más daño que ayudar en algo.
Aprender de los demás es algo que te estás perdiendo.
Saludos
psikis.cl