Un comentario común de muchos padres es lo difícil que es explicar los valores morales al hijo.
Como explicar las contradicciones en las que muchas veces caen los adultos y que los adolescentes están atentos a ello.
Como explicar que hay ocasiones en que ciertas conductas que son malas a veces pueden ser buenas y que otras que pueden ser buenas, son malas.
Amador es el hijo de 15 años del autor quien le escribe el libro como una forma de acercarse a su hijo con un tema tan fundamental como la ética, pero probablemente tan aburrido para un adolescente sobre todo si es conversado por un padre.
A esa edad se está en pleno cuestionamiento de los padres, del colegio, de la sociedad en general.
Es la rebeldía ante la autoridad que impone normas lo que genera rabia, ya que frustra los impulsos dirigidos a la obtención del placer, pone límites.
Muchas veces no entienden que estos límites son una forma de cuidarlos, de protegerlos.
Cómo lograr este paso de los límites impuestos por una autoridad a límites auto impuestos y de responsabilizarse por sí mismo, por los propios actos.
Cómo poder llegar a un adolescente desde la reflexión y el diálogo de la comprensión de los valores morales y de la ética como, por ejemplo, preguntarse para qué están, para qué sirven, de qué se tratan, etc..
Difícil tarea.
Entender que las propias conductas, por acción o por omisión, tienen consecuencias es algo que por la impulsividad y omnipotencia propia de la edad es difícil de comprender e integrar.
Quizás es algo que nunca se deja de aprender a lo largo de la vida de una persona, independientemente de la edad.
Hacerse responsable de sí mismo no es fácil, es reconocer que se opta conciente o inconscientemente, y que esa es la libertad que cada persona tiene.
Muchas personas sienten que no hay libertad, que no tienen opciones y que no tienen la culpa de nada de lo que les ocurra.
Cuando esto es justamente elegir la opción de la no libertad.
Esto es parte de la inmadurez de una persona en cualquier etapa de la vida.
Por el contrario, una persona madura es aquella que aprende de las experiencias buenas y malas, se responsabiliza por los efectos que puede causar en otros y en sí mismo las decisiones tomadas, y ser como persona más humana y humilde en general.
Este es un libro que a pesar de lo difícil del tema es muy didáctico, fácil de entender.
Transmite una profunda reflexión y cariño del autor hacia la filosofía, hacia la comprensión del ser humano y hacia su propio hijo.