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Para muchos adultos será difícil hablar de este tema, por la falta de costumbre de hablar de sexualidad con sus hijos.

CARMEN RODRÍGUEZ/PAMELA ELGUEDA. El Mercurio

 

La exposición de este tema en la prensa da pie a los padres para conversarlo con sus hijos y darles pautas de autocuidado.

 

 

Carolina F., madre de dos niños de 12 y 9 años, aprovechó el momento en que veían juntos las noticias para tocarles el tema.

¿Ustedes saben lo que es un pedófilo?.

Sí, le respondieron a dúo: Es un hombre que abusa de los más chicos.
¿Saben que se trata de un abuso de tipo sexual?.

Sí, mamá, respondieron de nuevo.

Carolina se quedó tranquila, pero de todos modos aprovechó de hablar con ellos de la importancia de protegerse de quienes puedan tener esa desviación.

Son personas enfermas a las que muchas veces no se les nota, pero que pueden hacer que los niños se sientan muy incómodos, agregó la madre.
La sobreexposición de noticias en torno al tema de la pedofilia tiene a muchos niños haciendo preguntas.

Y aunque no se atrevan a hacerlas, lo más probable es que estén comentando el tema con sus compañeros de colegio, afirma la sicóloga infanto-juvenil Carolina Navarro, del Centro de Atención de Víctimas de Abuso Sexual (Cavas).

 

 

Según la edad

 

 

Antes de explicar qué es la pedofilia, los padres deben saber qué ideas previas tienen sus hijos sobre esto y entregarles información a partir de lo que a ellos les inquieta.

Pueden ser preocupaciones pequeñas y que a los niños les baste con respuestas cortas, señala Andrea Pomés, terapeuta familiar del Centro Integral de Atención y Estudios Sicológicos Espiral.
Escuchar a los niños, agrega Andrea Pomés, no significa controlar lo que saben, sino conducir el conocimiento del tema hacia una interpretación correcta.
Para muchos adultos será difícil hablar de este tema, por la falta de costumbre de hablar de sexualidad con sus hijos.

Por eso, las sicólogas recomiendan conversar con otro padre que ya haya abordado este tópico con su familia, porque eso le dará ideas de cómo hacerlo.
A la hora de explicar el concepto de la pedofilia, hay que tomar en cuenta la etapa evolutiva de los niños.

Y usar un lenguaje claro, concreto y que les sea familiar.

A los más pequeños se les puede explicar que hay personas que tocan a los niños de una manera que los pone incómodos y que, por lo tanto, abusan de ellos, dice Carolina Navarro.
Es el momento de hablarles a los preescolares sobre las partes privadas de nuestro cuerpo, agrega Krisna Tolentino, sicóloga del servicio Fonoinfancia de Integra.

Para ello se puede aprovechar la hora del baño o haciéndoles un dibujo en un papelógrafo, donde conviene nombrar esas partes y dejarles claro que nadie se las pueden tocar.
Con un niño más grande - cercano a los 10 años- ya es posible hablar de lo que implica una relación sexual.

Carolina F., la madre del testimonio inicial, señala que desde que sus hijos entendieron lo que era una violación, ella pudo explicarles que hay adultos que son capaces de hacer eso con un niño.

 

 

No están solos

 

 

Se les puede decir que se trata de personas que están enfermas de la mente y a las que no les importa hacer sufrir a gente más débil, dice la sicóloga educacional Beatriz Rodríguez.
A la hora de definir a un pedófilo, no sólo hay que poner acento en éste, sino también en el niño que lo sufre, aporta Andrea Pomés.

Hay que explicarle que ahí se da una relación abusiva y conducir la conversación hacia toda la gama de situaciones de abuso que existen y que ellos pueden reconocer, como la del amigo que le quita la pelota o no lo deja jugar.

Esto le permite entender la pedofilia dentro de un contexto más relacionable con las experiencias que conoce.
Para la sicóloga Krisna Tolentino es importante hacer ver a los hijos que los niños que aparecen en las noticias vivieron esa situación de abuso porque seguramente no contaron con una familia, un amigo o un adulto que los escuchara y detuviera ese sufrimiento.

Hay que explicarles que ellos cuentan con el papá, la mamá y otras personas cercanas que, frente a cualquier situación que les genere incomodidad, van a estar dispuestos a escucharlos, acompañarlos, protegerlos y detener lo que les pasa (ver recuadro).
Es bueno tener cuidado con los mensajes que responsabilizan a los hijos de su propia protección.

Eso de "¡no puedes dejar que te toquen!" es relativo porque qué defensa tiene un chico de 6 años en una situación de abuso.

A los niños hay que dejarles claro que no pueden cuidarse solos.

Su tarea es ayudar a las personas que están a su cargo, afirma Carolina Navarro.

Por eso, más que hacerlos responsables de sí mismos, hay que darles la confianza de que pueden contar con un adulto protector.

 

 

Sospecha de abuso

 

 

Si en la conversación con el niño surge algún indicio de que él ha vivido una experiencia de abuso sexual, es casi inevitable que el padre o la madre que escucha sienta que su angustia se desborda, dice la sicóloga Krisna Tolentino.
Sin embargo, el adulto debe hacer un esfuerzo por desahogar su angustia en un lugar y momento en que no esté presente el niño.

Esto, porque el pequeño ha estado, justamente, viviendo este abuso en silencio para no hacer sufrir o molestar a sus padres.
Luego, si observa en ellos una reacción de molestia, es probable que se retracte y cierre el tema.

Eso es esperable en los niños si no cuentan con un contexto adecuado o notan que no les creen.
Por eso, destaca la sicóloga, hay que centrarse en lo que el niño cuenta, creerle, no culpabilizarlo y controlar la angustia que genera todo lo anterior.

Y, por supuesto, comenzar las acciones que detengan el abuso.

Hay que prepararse para que muchos adultos pongan en duda la versión del menor.

Y tener claro que los niños al develar una situación de abuso no pueden estar mintiendo.

 

 

Hablando de pornografía
El término pornografía infantil, que ha estado ligado a las noticias sobre redes de pedofilia, también puede llamar la atención de los niños y provocar su curiosidad.

La sicóloga Carolina Navarro indica que, a diferencia de los adolescentes, los niños no tienen en su mundo síquico imágenes que puedan asociarse a este tipo de pornografía.
Ellos no tienen nociones de la sexualidad usada de manera perversa.

Entonces, las explicaciones paternas sobre este término deberían ser bastante neutras y no entrar en detalles.

Bastaría con explicarles que se trata de videos o fotos de personas que abusan de los niños, entendiendo que ya se les explicó el término pedofilia.