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Lanzarán nuevas drogas para dejar de fumar

Sebastián A. Ríos. LaNacion.Ar

 A partir del año próximo                           Impiden que la nicotina actúe sobre el cerebro del fumador
 
 
 



La lucha contra el tabaquismo pronto sumará nuevos aliados.

Después de varios años sin presentar novedades en este campo, la industria farmacéutica se prepara para lanzar al mercado sofisticadas drogas y revolucionarias vacunas que prometen mejorar las tasas de éxito de los tratamientos antitabaco actuales, que no superan el 35 o el 40 por ciento.


El varenicline, por ejemplo, ha demostrado en estudios preliminares poseer un tasa de éxito cercana al 50%, en comparación con el 33% del bupropión, un antidepresivo habitualmente usado por quienes tratan de dejar de fumar.

Claro que esos resultados podrían potenciarse al ser administrado en combinación con drogas ya disponibles o con psicoterapia.


A diferencia de las drogas que actualmente se emplean para tratar de suprimir la dependencia que genera la nicotina, los nuevos medicamentos han sido especialmente diseñados para impedir que esta sustancia química actúe sobre el cerebro, produciendo una cascada de neurotransmisores que mantienen viva la adicción.


"El varenicline fue diseñado y desarrollado para unirse en forma específica al receptor nicotínico, activándolo para reducir la necesidad de fumar del tabaquista y los síntomas de abstinencia de nicotina", dijo a LA NACION una fuente del laboratorio Pfizer, que por motivos de confidencialidad se negó ha aportar precisiones sobre esta droga, que actualmente atraviesa la fase de estudio previa a su aprobación por parte de las autoridades regulatorias internacionales.


Una droga con múltiples usos


Otro fármaco -aún experimental- que promete revitalizar el tratamiento de la adicción al tabaco es el rimonabant.

Esta droga actúa en el nivel cerebral sobre el llamado sistema endocannabinoideo, más precisamente sobre el receptor CB 1, interfiriendo con la sensación de placer (recompensa) que obtiene la persona al fumar.


Según resultados preliminares del estudio Stratus, la tasa de abstinencia del tabaco de quienes recibieron esta droga duplicó la del grupo que recibió un placebo.


Sin embargo, la farmacéutica Sanofi-Aventis tiene otros planes para esta droga, que ha demostrado virtudes terapéuticas que van más allá de la lucha contra el tabaco.

"Lo que más impacta de los estudios realizados con más de 6000 personas son sus efectos sobre el perfil lipídico de los pacientes", comentó a LA NACION el doctor Jorge Cúneo, director médico de la filial argentina de esa compañía.


"El estudio RIO [por Rimonabant In Obesity] demostró que además de permitir un descenso de peso de 9 kilos, esta droga ayuda a suprimir los factores de riesgo cardiovascular y de diabetes asociados a la grasa centroabdominal -explicó el doctor Cúneo-.

Esto se debe a que tiene un efecto periférico sobre los adipositos (células grasas)."


Por eso, luego de ser presentado para su aprobación a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), de los Estados Unidos, es probable que el rimonabant llegue a las farmacias en 2006, pero no como parte del tratamiento del tabaquismo, sino como parte del arsenal terapéutico contra el síndrome metabólico, que resulta del exceso de grasa en la región abdominal.


En todo caso, este fármaco seguramente será de gran utilidad para quienes buscan dejar de fumar y al mismo tiempo quieren evitar subir de peso al hacerlo.


Pero de todas las drogas antitabaco en experimentación no hay duda de que las más revolucionarias en su propuesta son las que pertenecen al grupo de las vacunas.

Vacunas como la norteamericana NicVax o la inglesa Ta-Nic se sustentan en la idea de que es posible volver inmune el organismo humano a los perniciosos pero seductores efectos de la nicotina.


El organismo se defiende


Vale aclarar que la meta no es vacunar a las personas para que a pesar de fumar no se enfermen de cáncer de pulmón o de otra enfermedad asociada al tabaquismo.

Lo que se busca es inducir al sistema inmunológico a atacar las moléculas de nicotina que ingresan en el organismo con cada pitada de cigarrillo, para así evitar que éstas lleguen al cerebro y enciendan los circuitos cerebrales de la adicción.


NicVax, señala un reciente comunicado de prensa de la compañía Nabi Biopharmaceuticals, ha sido diseñada para hacer que el sistema inmune produzca anticuerpos que se peguen a la nicotina y prevengan su llegada al cerebro.

"Los resultados de nuestro estudio [de Fase II] indican que tiene una tasa de éxito del 33%, en comparación con un 9% del grupo control", agrega.


Para el doctor Henrik Rasmussen, vicepresidente de Nabi Pharmaceuticals, "una tasa de eficacia del 33% es muy significativa si se toma en cuenta que es un efecto atribuible sólo a la vacuna, en ausencia de apoyo psicológico o de cualquier otra intervención comportamental.

Si estos resultados son confirmados por estudios más amplios, NicVax podría constituir uno de los abordajes más efectivos para obtener la cesación del tabaquismo".


En la misma dirección apuntan los científicos de la compañía Xenova, que la semana pasada comunicó los resultados del estudio clínico de Fase I de su vacuna Ta-Nic.


"El 38% de los que recibieron la vacuna logró 12 meses de abstinencia, contra el 8% del grupo que recibió placebo -puede leerse en un comunicado de prensa de Xenova-.

La vacuna fue administrada a través de [periódicas] inyecciones intramusculares, lo que produjo un aumento de anticuerpos específicos contra la nicotina."


Primero, la motivación


Aunque la posibilidad de contar en un futuro cercano con nuevos aliados en la lucha contra el tabaco renueva las esperanzas, los fármacos que participan de las terapias que buscan ponerle un freno a la necesidad fisiológica de nicotina sólo constituyen una parte de su tratamiento.

Y no la más importante.


Para el doctor Fernando Verra, experto en tabaco del Hospital de Clínicas, "todos estos desarrollos seguramente colaboran con el tratamiento de esta adicción.

Sin embargo, no hay que perder de vista que lo más importante para dejar de fumar es estar realmente motivado.

Los medicamentos no sirven para nada en ausencia de motivación".


Los números de una adicción


* La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año mueren 4,9 millones de personas por enfermedades asociadas al consumo de tabaco.

En la Argentina, según estadísticas del Ministerio de Salud, el cigarrillo mata 109 personas al día.


* Un análisis de mercado realizado por la consultora norteamericana Friedman, Billings, Ramsey & Co.

estima que una droga que resulte altamente efectiva para combatir la adicción al tabaco podría obtener ventas por 500 millones de dólares al año.


* Alrededor del 40% de los argentinos mayores de edad fuma, según estadísticas del Ministerio de Salud.

Cada día, 500 chicos argentinos comienzan a fumar, estima un estudio de la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de la Argentina (Ucema).