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Seis de cada diez empleados, a favor de permitir el tabaco en los centros de trabajo

Agencias/Madrid

SEGÚN UNA ENCUESTA                                                


El 61, 3 por ciento de los trabajadores españoles están a favor de que el consumo de tabaco esté autorizado en centros de trabajo, frente al 37, 1 por ciento que consideran que debería estar totalmente prohibido, según los resultados de una encuesta encargada por Fumadores por la Tolerancia ante la decisión del Gobierno de prohibir por ley este hábito en las empresas.


No obstante, el 56 por ciento de los trabajadores entiende que sólo debería estar permitido el consumo de tabaco en el puesto de trabajo "de forma restringida".


La encuesta, realizada por la empresa Análisis y Servicios de Marketing sobre un total de 1.

800 entrevistas telefónicas y presentada hoy en Madrid en rueda de prensa, revela asimismo que el 41, 9 por ciento de los trabajadores fuman habitualmente, el 25, 8 ha abandonado el hábito y el 32, 3 por ciento nunca ha fumado.

Además, el 71, 5 por ciento de las personas ocupadas que fuman, lo hacen en su puesto de trabajo.


De acuerdo con la encuesta, la mayoría de los trabajadores (el 58, 1 por ciento) son partidarios de que se habiliten espacios específicos sólo para el consumo de tabaco, mientras que el 41, 9 prefieren que se pongan en marcha zonas de fumadores y no fumadores.


Asimismo, el 63 por ciento entienden que la restricción al consumo de tabaco en el ámbito laboral debe partir de acuerdos entre trabajadores y empresa, ya que este es un procedimiento "más correcto" y "tolerante" y porque están "en contra de las prohibiciones".

En este sentido, sólo el 37 por ciento prefiere que este asunto sea regulado por una ley.


Para el Club de Fumadores por la Tolerancia, de estos resultados se deduce que que la población ocupada española "se muestra tolerante con el consumo de tabaco en los centros de trabajo, detectándose una postura contraria a la prohibición total y una tendencia hacia la autorización de fumar en zonas restringidas".



RIESGO DE INCUMPLIMIENTO DE LA LEY


Con estos resultados sobre la mesa, el director del Club, Álvaro Garrido, señaló que el Gobierno debe "reflexionar" sobre la idoneidad de la futura ley, sobre todo teniendo en cuenta que "puede ser incumplida", ya que se hace "de espaldas a los ciudadanos".

No obstante, Garrido aseguró que desde el Club de Fumadores por la Tolerancia no se hace en ningún caso un llamamiento a la "desobediencia civil".


Tras señalar que "en este país hace tiempo que no se gobierna con prohibiciones", Garrido manifestó que la futura ley constituye un "paso en falso" que también va a perjudicar a los no fumadores, ya que se inicia una pauta de gobierno que puede llevar a que en el futuro "empiece a coartarse la libertad" en otros aspectos relativos al trabajo.


Por otro lado, indicó que el derecho de los no fumadores a un ambiente sano ya está protegido desde 1988 a través de un real decreto (el Real Decreto 192/1988, por el que se limita la venta y el uso del tabaco para protección de la salud de la población) y calificó de "gravísimo" que, en el marco de la futura ley, el Ministerio de Sanidad "anime a la gente a presentar denuncias" contra los fumadores y las empresas, así como que la nueva ley no incluya aspectos relativos a la climatización de los ambientes laborales.



ENMENDAR LA LEY EN EL CONGRESO


Acto seguido, Garrido anunció que el Club de Fumadores por la Tolerancia lanzará una campaña que, bajo el epígrafe "Fumar en el centro de trabajo.

Ahora van a por los fumadores, *y después? ", pretende demostrar a la Administración, desde el diálogo, que debe reconsiderar su posición.


En el marco de la campaña, el Club de Fumadores por la Tolerancia ha tomado medidas como la distribución de postales en los estancos en las que los interesados pueden suscribir su propósito, y que dentro de tres semanas serán recogidas para dirigirlas a la Presidencia del Gobierno.

Por otra parte, han habilitado una sección en la web del Club (www.

clubfumadores.

org) en la que todos aquellos que estén a favor de su posición en este tema pueden enviar sus mensajes de adhesión por correo electrónico (
info@clubfumadores.

org).


Asimismo, han redactado un manifiesto en favor de de la libertad, el diálogo, el respeto y la tolerancia firmado por numerosos personajes de relevancia en distintos ámbitos, que será presentado próximamente en rueda de prensa.


Por último, Garrido anunció que el Club se dirigirá a los grupos parlamentarios para que la ley sea enmendada en su paso por las Cortes y expresó su confianza en el "talante" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sobre todo una vez que ha demostrado que se trata de un ejecutivo "abierto al diálogo" y que "no es ajeno a la rectificación".



AL SERVICIO DE LA INDUSTRIA


Por su parte, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), formado por medio centenar de sociedades científicas, hizo público hoy un comunicado en el que expresa su "convicción" de que el Club de Fumadores por la Tolerancia es en realidad "una organización "pantalla" creada por la industria tabaquera para conseguir así dar un mínimo de credibilidad a mensajes que ella misma no podría defender, so pena de que se le acusara de anteponer sus propios intereses ciudadanos a la salud de los ciudadanos".


"No dudamos de que dentro de esta organización habrá personas desconocedoras de la instrumentalización que de ellas hace la industria, pero eso no nos debe hacer olvidar que la entidad a la que pertenecen nació bajo los auspicios de los principales agentes económicos del mundo del tabaco.

El CNPT tiene documentos que así lo atestiguan", señala el Comité.


Preguntado por estas acusaciones, el director del Club, Álvaro Garrido, afirmó que el Club es una entidad totalmente "independiente" que cuenta con 70.

000 socios en toda España.