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La sociedad de masas está vigente y no parece tener fin

La Opinión. Es


  El catedrático de Psiquiatría Carlos Castilla del Pino afirma que la autobiografía permite al escritor reencontrarse con personas que formaron parte de su vida en algún momento


El catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Córdoba y miembro de la Real Academia Española Carlos Castilla del Pino (San Roque, Cádiz, 1922) estuvo ayer en Murcia para pronunciar una conferencia titulada "El eco autobiográfico: Pretérito imperfecto y Casa del Olivo", que se enmarca dentro del ciclo de conferencias "Voces de la literatura de hoy", organizada por la Fundación Cajamurcia.

El escritor, que ha recibido, entre otros galardones, el Premio de Ensayo Jovellanos por su obra "El delirio", destacó en su charla cómo una autobiografía puede hacer que la persona que la escribe se reencuentre con gente que había tenido una gran importancia en su vida en un momento anterior determinado pero que ya habían desaparecido.

Castilla del Pino señala que el género de la autobiografía "ejerce como una especie de eco que permite a su autor vivir experiencias muy emocionantes como volver a ver a personas de las que no sabía nada desde hace décadas y que, al enterarse que han sido citados en un libro, te escriben y te cuentan lo que ha sido de sus vidas".


De la misma manera, explica el catedrático, la autobiografía puede causar a un autor problemas por lo que se dice.

Así, Castillo del Pino cuenta que su primera obra autobiográfica "Pretérito Imperfecto" le valió una querella (que fue rechazada) del que fuera jefe de Falange en su pueblo natal, que era acusado en la obra de ordenar varios fusilamientos durante el franquismo.

También recibió muchas cartas e insultos de personas que no estaban ni mucho menos de acuerdo de cómo trataba en su obra a Franco y su forma de hacer las cosas.
Castilla del Pino reconoce, sin embargo, que su obra "Casa del Olivo" (en el que incluye un poema irónico e insultante con el dictador) no ha recibido hasta el momento ninguna queja lo que demuestra, a su juicio, "que en la derecha están dejando de doler las críticas al franquismo".


El hombre-masa sigue vivo
El psiquiatra realizó también para LA OPINIÓN una reflexión sobre la actualidad, marcada en la última semana por la muerte del Papa Juan Pablo II, y manifestó que la reacción que ha tenido la sociedad ante este hecho histórico viene a demostrar que la sociedad de las masas está muy vigente "y no parece de que vaya a tener fin", por lo menos en un futuro cercano.


El escritor cree que el difunto Pontífice "ha sido un auténtico un fenómeno de masas, un gran histrión que ha utilizado los medios de comunicación de una manera magistral, y por tanto lo que ha pasado ahora con su muerte es una muestra más de lo que ha sido la tónica de su vida y de su pontificado".
Aunque califica el papado de Karol Wojtyla como "retrógrado" en muchos aspectos doctrinales, no duda en que pronto el Papa polaco recibirá la beatificación, gracias también en parte a su carácter de fenómeno de masas y "a que ha exhibido ante todo el mundo su sufrimiento, en un deseo claro de mostrarse ante el mundo como mártir".


Carlos Castilla del Pino destaca también el hecho de que otros Pontífices como Juan XXIII, "que en sólo tres años de papado hizo cosas más importantes que las que ha realizado Juan Pablo II" y, sin embargo, no han recibido el reconocimiento de la masa que se ha visto en los últimos días.


Otro ejemplo de que la psicología de las masas y del culto inexcusable al líder está muy viva se puede ver, según Castilla del Pino, en las filas del Partido Popular cuando se habla de lo ocurrido en las últimas elecciones generales.

"La masa reacciona como si fuera un ser sin individualidad, adapta su pensamiento al del grupo al que pertenece.

Este fenómeno no es nuevo y ya lo estudiaron Freud u Ortega y Gasset y se sigue repitiendo en nuestros días", afirma.


Respecto a la situación de la psicología actualmente, Carlos Castilla del Pino asegura que el fenómeno "es algo mucho más amplio de lo que piensan los estudiantes universitarios".


El catedrático de Psiquiatría andaluz habló también de los sentimientos del ser humano, a los cuales ha dedicado una parte importante de sus estudios.

"No es cierto lo que se dice de que en la sociedad actual los sentimientos están en decadencia.

Éstos están siempre porque forman parte intrínseca del hombre, de la misma forma que lo es el aparato digestivo", concluyó.