Fuente: American Journal of Health Behavior 2003; 27: 633-644;
La mayoría de las adolescencias que intentaron suicidio no hablaron con un adulto sobre su malestar, según un estudio hecho en E.E.U.U.
En particular, los adolescentes de ingresos bajos, negros y latinos con tendencias suicidas tienen pocos adultos en sus vidas con los cuales puedan discutir problemas personales
Investigación Adolescente
Conducidos por la Dra.
Lydia ÓDonnell del Educational Development Center Inc.
en Nueva York, E.E.U.U., un grupo de investigadores examinó adolescentes del grado 11 en tres barrios en Brooklyn, E.E.U.U.
De los 879 adolescentes examinados, el 15% dijo que habían considerado seriamente suicidio en el último año.
Trece por ciento habían hecho un plan de suicidio y 11% había intentado suicidio por lo menos una vez.
Los investigadores encontraron que algunos adolescentes eran más proclives a intentar suicidio.
Las muchachas y los latinos informaron dos veces más una tentativa de suicidio en el último año.
Adolescentes que habían tenido sexo con alguien de su mismo género eran 2,5 veces más propensos a considerar e intentar suicidio.
Estos resultados concuerdan con resultados anteriores que indican que aunque la tasa total de suicidio no aumentó entre el año 80 y 1995 en los E.E.U.U., la tasa de suicidio más que se dobló entre los jóvenes negros.
Entre los adolescentes latinos, la tasa de suicidio seguía siendo alta pero sin cambiar.
Apoyo del adulto
Más de la mitad de los adolescentes que intentaron suicidio informaron que no habían hablado con un adulto sobre su angustia antes de la tentativa.
Según la Dra.
ÓDonnell, más del doble de los que intentaron suicidio decían "sentir que no tenían a nadie con quien contar" en comparación con los que no intentaron suicidio.
Los adolescentes que discutieron su malestar con adultos eran más propensos a buscar ayuda entre padres y amigos, más que en fuentes más formales tales como psicólogos, consejeros, o profesores.
"claramente, los adultos que pueden ayudar o intervenir en situaciones potencialmente peligrosas para la vida no son necesariamente reconocidos como expertos en el tema o que respondan a las necesidades de la juventud más vulnerable," La Dra.
ÓDonnell dice.
Ella también observó que muchos de los adolescentes que habían hablado con un adulto en el pasado "no se manifestaron necesariamente cómodos de hacerlo nuevamente en el futuro." Ella sugiere que investigación adicional es necesaria para entender este cambio en actitud.
Los resultados del estudio, que fue apoyado por Centers for Disease Control and the National Institute of Child Health and Human Development
fueron publicados en el American Journal of Health Behavior.