CONGRESO INTERNACIONAL DE PSIQUIATRIA
Por eso, se ha convertido en uno de los retos que deben superar los profesionales de la salud mental, según se ha puesto de manifiesto en el Congreso Internacional de Psiquiatría, que se está celebrando en Madrid.
El control de este problema se intenta llevar a cabo con los planes puestos en marcha por la OMS.
Los cambios sociales producidos en los últimos años ha hecho que se plantee el tema del estigma de las patologías psiquiátricas.
La Organización Mundial de la Salud inició en 1996 un programa para valorar y afrontar este problema, según explicó ayer Juan José López-Ibor, presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría.
Norman Sartorius, coordinador de los programas antiestigma de la Asociación Mundial de Psiquiatría, se mostró partidario de hacer frente a la enfermedad mental desde una cooperación entre todos los profesionales, "ya que se trata de una cuestión que atañe a los familiares de los enfermos mentales, a los especialistas y a los tratamientos".
El programa se inició en 1996 y presenta una serie de peculiaridades.
"Lo primero que se hizo fue consultar a los sujetos con problemas psiquátricos para conocer sus dificultades y saber las necesidades que se plantean.
De esta forma, somos conscientes de lo que hay que cambiar".
Según Sartorius, la estigmatización de los problemas mentales ha crecido porque la sociedad es cada vez más exigente y compleja y, por eso, se percibe más el estigma del paciente psiquiátrico.
"La tolerancia hacia problemas imprevisibles es cada vez menor, ya que queremos comportamientos estándares y que no se salga de la norma".
En este sentido, Driss Moussaoui, director del Centro de Psiquiatría de la Universidad de Casablanca y miembro de la Asociación Mundial de Psiquiatría, comentó que los cambios sociales están cada vez más presentes.
"Los sujetos que son fuertes se benefician, pero los más vulnerables se colapsan.
De ahí que los problemas mentales sean cada vez más frecuentes".
Así, los psiquiatras y los trabajadores de salud mental necesitan poner en común sus esfuerzos, "ya que la mayor parte de los trastornos mentales son susceptibles de curación".
Wolfgang Rutz, de la Organización Mundial de la Salud en Copenhague, puso de manifiesto la necesidad de implicar a los profesionales de atención primaria en el manejo de los pacientes psiquiátricos.
"Los cambios producidos en el estilo de vida hacen que aumenten las situaciones de estrés y, a su vez, los problemas psiquiátricos".
No hay que olvidar que 2000 es el Año de la Salud Mental, promovido por la OMS, cuyo objetivo se centra en lograr un cuidado integral del enfermo mental, desde todas las instancias y los distintos niveles de asistencia sanitaria, sin dejar a un lado las implicaciones sociales y de exclusión de estos enfermos.
Cooperación
Benedetto Saraceno, que lleva el Departamento de Abuso de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha mostrado preocupado por el aumento de los casos de enfermedad mental: el 12,5 por ciento de la población mundial padece algún problema de este tipo y aproximadamente el 25 por ciento no recibe ningún tratamiento.
La OMS ha alertado a los países sobre estos trastornos de salud mental y sobre la necesidad de sumarse a los programas para mejorar el abordaje de los afectados.
"Necesitamos una alianza entre los profesionales y las agencias competentes de las Naciones Unidas para llevar a cabo estas políticas de control del paciente psiquiátrico".