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Científicos sitúan la causa del autismo en un aumento de circuitos dentro de la corteza del cerebro

Europa Press. https://diariomedico.com

El catedrático de Psiquiatría del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Louisville (Estados Unidos), Manuel Fernández Casanova, situó hoy la causa del autismo en un trastorno de los circuitos dentro de la corteza del cerebro.

En concreto, el cerebro de una persona con esta patología presenta un aumento del total de unidades de circuitos corticales, llamadas minicolumnas, y una disminución en su tamaño, señaló el experto a Europa Press, durante el "IV simposium Internacional sobre Autismo".


 
"Nuestra tesis es que estos circuitos corticales, que dan lugar a propiedades emergentes como juicio, intelecto, memoria u orientación están alterados en pacientes con autismo", señaló Fernández.

"La corteza es la parte del cerebro es la que más ha evolucionado en los últimos milenios.

Esta es la razón por la que el cerebro de un humano y el cerebro de una rata se diferencian en más de un mil por ciento en cuanto a volumen", prosiguió.


 
Según los estudios, en estos pacientes las minicolumnas aparte de que estar disminuidas en tamaño han aumentado en cuanto al número total.

Además, un cerebro normal tiene una variabilidad entre minicolumnas bastante pronunciada, mientras que la de la persona con autismo no es así.

Estas diferencias entre minicolumnas, subrayó el especialista, pueden explicar casi toda la fenomenología asociada a la enfermedad.
 
Por tanto, esta variabilidad entre minicolumnas, provoca que el paciente autista no reaccione con la rapidez debida a los estímulos sino que amplifiquen lo que se percibe a través de los sentidos.

Por ejemplo, no puede completar una frase lógica basada en la experiencia.

Esto se debe, a juicio de Fernández, a un déficit primario o secundario en cuanto a que no los pacientes no tienen tanta estimulación del medioambiente, al aislarse de él.
 
Estos resultados, comentó el catedrático, llevan a pensar en una falta de inhibición que podría ser tratada tanto con intervenciones farmacológicas, como con estimulación magnética transcraneal lo que llevaría a una disminución en el nivel de activación de las minicolumnas.

"Estas unidades de circuitos corticales se moldean ante las exigencias del medioambiente, algo que ocurre durante los diez primeros años de vida, lo que da a pensar que las intervenciones en edad temprana serán más exitosas", puntualizó.
 
CEREBRO MÁS GRANDE
 
Por su parte, Margaret Bauman, catedrática asociada de Neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, indicó que estos pacientes presentan un cerebro más grande de lo normal, debido al incremento de la materia blanca (mielina) frente a la materia gris.
 
"Hasta ahora las observaciones del cerebro en pacientes con autismo han detectado anomalías en el sistema límbico y el cerebelo en su relación con la oliva inferior", destacó Bauman.

"En concreto dentro del sistema límbico, no se detectan malformaciones en las células sino que hay demasiadas células y son demasiado pequeñas", concretó.
 
Mientras en el cerebelo, se ha detectado una reducción del número de neuronas Purkinje y dada la relación de éste con la oliva inferior, se podría afirmar que estos hallazgos son de origen prenatal.

Además, debido a diferentes trastornos que difieren entre los niños y adultos, la neuropatología del autismo podría ser un proceso en desarrollo.
 
Asimismo, Peter Hobson, catedrático de Psicopatología del Desarrollo del Instituto de Salud Infantil de la Universidad de Londres, subrayó que según sus estudios, lo que caracteriza a esta patología es un problema biológico que afecta al sistema del niño en relación a otros.


 
"El autismo responde a una alteración del desarrollo, consecuencia de una dificultad temprana en la identificación con otras personas", aseveró Hobson.

"Por ello, es de vital importancia encontrar formas de favorecer claves de interacción interpersonal, básicas para el desarrollo social humano, como es el desarrollo cognitivo", añadió.
 
AUMENTO DE LA PREVALENCIA
 
Estudios epidemiológicos indican un aumento de la prevalencia del autismo, pero la causa, según Fernández Casanova, es aún desconocida a pesar que algunas teorías sitúan la razón en que se está diagnosticando mucho antes o que se están utilizando criterios diagnósticos diferentes.
 
"Hoy en día, las investigaciones ofrecen bastante esperanza, estamos empezando a conocer la condición de la patología.

Si comparamos el autismo con la enfermedad de Alzheimer y se sigue la tendencia en cuanto a la investigación, en los 60 el número de publicaciones de ambas enfermedades era muy parecido, pero en Alzheimer, a raíz de algunos descubrimientos, se ampliaron las investigaciones mientras que en autismo se estancaron, al no haber tenido un hallazgo reconocible, pero esto está cambiando actualmente", subrayó.


 
En cuanto a la investigación en genética, según el experto, el problema de esta enfermedad es que aparentemente es un rasgo complejo, esto es, hay una susceptibilidad que es conferida por múltiples genes al igual que por el medio ambiente y por tanto su estudio es muy difícil.