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Sicoterapia reduce el Ritalín hasta en 67%

Paula Leighton N. El Mercurio

Nuevo estudio 


El déficit atencional afecta de 3 a 4 niños por cada niña.

Quienes lo presentan se distraen fácilmente y les cuesta terminar lo que empiezan.


La forma más efectiva de tratar el déficit atencional en niños es usando el fármaco junto al apoyo de terapeutas.


Desde chico es inquieto, impulsivo, irritable, explosivo.

Pierde las cosas, interrumpe, no termina lo que empieza.

No se queda sentado, no espera su turno, no se concentra.

Lo más seguro es que sea un niño con síndrome de déficit atencional con hiperactividad (SDAH), uno de los términos que más escuchan los padres de niños que empiezan a ir al colegio y que afecta a entre el 3% y el 5% de los niños en edad escolar.


Claudia Guerrero (38) conoce el tema.

En primero básico le diagnosticaron SDAH a su hijo Andrés (8).

"Primero la neuróloga le recetó pastillas, pero yo era reacia a dárselas, así que cuando pasó a segundo decidí suspenderlas.

Su profesora ayudó mucho para sacarlo adelante.

Ahora que está en tercero me volvieron a llamar del colegio, pero decidí llevarlo a la sicóloga en vez de darle más remedios.

Todavía no sé cuál de los dos tratamientos es mejor para él, porque lleva sólo cuatro sesiones de terapia".


Para Claudia y muchos papás que viven situaciones similares, la respuesta puede estar en un estudio publicado en el último número de la revista Psicofarmacología Experimental y Clínica (EE.UU.).

Este indica que la fórmula ideal para tratar el SDAH no es la medicación o la terapia sicológica, sino la combinación de ambas.


La investigación, liderada por el psicólogo William Pelham, de la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo, demostró además que cuando al niño se le administra metilfenidato (Ritalín) y al mismo tiempo se trabaja con él cambios en su conducta, la dosis de fármaco requerida es hasta 67% más baja que en los niños que sólo toman el medicamento.


El estudio siguió a 27 niños de entre seis y doce años con SDAH.

El fármaco empleado fue metilfenidato, pero no como pastilla, sino en una variante de parche transdérmico en trámite de aprobación en EE.UU.

(ver recuadro).


Los niños utilizaron el parche en distintas dosis y participaron en una terapia conductual intensiva que el equipo de Pelham realiza como parte de un taller de verano para niños con SDAH.


Este es un programa que apunta a modificar conductas a través de actividades recreativas y pedagógicas personalizadas a cargo de un equipo multidisciplinario en el que participan profesores, asistentes pedagógicos, sicólogos, pediatras y siquiatras.


"Los efectos a largo plazo de los fármacos para el SDAH generalmente se deben a la dosis.

Si queremos reducirla, la mejor forma es combinando el medicamento con modificaciones en la conducta", señala Pelham.


En la casa y el colegio


El SDA tiene una base genética y aunque sus síntomas se manifiestan en el temperamento del niño, éste no es un problema del carácter o la personalidad, sino un trastorno biológico a nivel de neurotransmisores cerebrales que juegan un rol clave en el control motor y de la atención.


Estudios de resonancia magnética muestran, además, que los niños con SDAH tienen particularidades anatómicas en zonas del cerebro involucradas en la regulación de la atención, de las conductas impulsivas, la actividad motora y la inhibición.


El doctor Felipe Giacaman, neurólogo infantil de la Clínica Santa María, aclara que los fármacos como el metilfenidato o ciertas anfetaminas "no curan, sino que modulan la conducta, al regular la química cerebral".


Si bien esto logra que los síntomas disminuyan con el tiempo, más de un tercio de los niños pueden mantener el desorden hasta la adolescencia o incluso la adultez.


La importancia de abordar el trastorno en conjunto con otros especialistas, el colegio y los padres, se debe a que muchas veces el síndrome puede ir acompañado de otros cuadros, como problemas de aprendizaje, de socialización y de conducta.


"Son niños que suelen ser etiquetados desde chicos, con frecuencia se les compara con sus hermanos o compañeros, se les llama la atención por sus conductas, a veces disruptivas, y reciben por ello pocos comentarios positivos.

Eso hace que su autoestima disminuya y el niño desarrolle inseguridad y falta de confianza en sí mismo", comenta la sicóloga Vania Skoknic, del Programa de Aprendizaje y Desarrollo (PAD) de Clínica Las Condes, donde el SDA se trata de manera multidisciplinaria.


Las dificultades escolares son un fantasma permanente para los niños con SDAH.

La falta de atención y concentración, la dificultad para planificar y concluir lo que empiezan son algunos de los rasgos que caracterizan su desempeño en las clases.

Aun cuando el fármaco modera estos síntomas, muchas veces el niño no ha tenido nunca una estructura para estudiar u organizarse.


"Por eso hay que ayudarles, dándoles pautas claras y enseñándoles a definir la secuencia con que harán una determinada actividad.

También deben aprender estrategias de resolución de problemas que les den cada vez mayor autonomía.

Eso los ayuda mucho para fijarse metas y lograrlas", dice Isabel Tarky, psicopedagoga del PAD.


La experta agrega que padres y profesores deben darles constantes refuerzos positivos, establecer rutinas y ser claros en lo que se espera de ellos.


En el medio escolar, estos niños deben estar cerca de sus profesores para supervisarlos mejor y cerciorarse de que atienden a las instrucciones.

"Esto puede ser visto como una mayor carga al principio, pero a la larga el niño va a funcionar mejor", concluye Vania Skoknic.


Nuevos medicamentos


En Chile, el tratamiento más extendido y de primera elección para el manejo del SDAH es el metilfenidato (Ritalín).

Se trata de un estimulante del sistema nervioso central que mejora la habilidad del niño para prestar atención, responder a instrucciones, sacar conclusiones y relacionarse con sus pares.

Usualmente se indica su consumo sólo durante la jornada escolar.


En su presentación clásica, el efecto dura cuatro horas; la versión Retard dura ocho.

Los laboratorios aún buscan alternativas de efecto más prolongado:


Concerta es un comprimido diseñado para tomarlo una vez al día, pues libera el metilfenidato en forma gradual durante 12 horas.

Se espera que esté en Chile antes de fin de año.


MethyPatch es un parche que se adhiere a la piel y libera metilfenidato gradualmente a lo largo del día.

Fue rechazado por la FDA en 2003 y el fabricante lo presentará nuevamente en 2006, luego de nuevas pruebas.


Fármaco en la mira


Un informe difundido esta semana por la FDA, organismo que regula la aprobación de medicamentos en EE.UU., ha alertado sobre posibles riesgos del metilfenidato a nivel psquiátrico, incluyendo ideas suicidas, alucinaciones y conductas violentas.


El origen de estas sospechas está en una red que recoge información de parte de los usuarios de fármacos.

Por esta razón, la FDA ha advertido que no se trata de información científicamente probada y que, por lo tanto, no se puede afirmar que la droga efectivamente cause los efectos reportados.


Dada la preocupación de los usuarios, la agencia señaló que se necesita investigar más todos los productos a base de metilfenidato y, si se comprobaran los efectos, éstos deberán advertirse en el etiquetado.