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Déficit Atencional

El Mercurio

Un buen diagnóstico es clave


Consultas "express" y la presión de padres y profesores hacen que en Chile exista mucha sobremedicación para el SDAH.



"Aquí tenemos mucha sobremedicación", dice el neurólogo infantil Felipe Giacaman, refiriéndose a la situación en Chile.

Las consultas "express", donde el médico no pasa más de 20 minutos con cada paciente, influyen en gran medida.

También la presión de los padres, que muchas veces llegan pidiendo el fármaco para dejar tranquila a la profesora o para tener paz en casa.


En el diagnóstico del SDAH las ciencias exactas no corren.

No hay examen de sangre, de saliva o de imágenes que delate al verdadero afectado.

Todo pasa por trazar un perfil certero de la conducta del niño.

Por tanto, es preciso tiempo y dedicación.


"Lo primero es que no se puede diagnosticar ni medicar al niño antes de los seis años", aclara el neurólogo Felipe Giacaman.

Un buen diagnóstico requiere por lo menos 45 minutos de conversación con los padres, para hacer una completa historia del niño, de sus antecedentes familiares y de su funcionamiento en el hogar, el colegio o la casa de amigos.

Esto, porque la conducta debe ser igualmente disruptiva en dos o más contextos.


Además, explica, "los síntomas asociados al SDAH deben estar presentes por más de seis meses, pues su aparición abrupta puede responder a otras causas".


La psicóloga Vania Skoknic agrega que al hacer el diagnóstico es importante que desde el colegio se responda a instrumentos objetivos, como cuestionarios o pautas de observación.

Es recomendable que, además de neurólogo y psicólogo, la evaluación integre a otros especialistas, como psiquiatras y psicopedagogos que identifiquen trastornos asociados al SDAH o descarten otros cuadros que pueden dificultar la precisión en el diagnóstico.

Entre éstos se cuentan depresiones, trastornos ansiosos o algunas patologías neurológicas o psiquiátricas.


Para prestar atención


Un niño bien diagnosticado puede obtener grandes beneficios del metilfenidato.

Según la Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes, el 65 a 75% de los pacientes medicados con este fármaco presenta mejorías.


Pero si el diagnóstico es errado y al niño se le indica el medicamento sin que lo necesite, las consecuencias a largo plazo pueden ser serias.

Un estudio realizado en ratas por los Institutos Nacionales de Salud y el Hospital McLean de la U.

de Harvard, sugiere que, en estos casos, el niño tiene un riesgo mayor de desarrollar síntomas depresivos al llegar a adulto.


El trabajo, difundido en la conferencia del Colegio Americano de Neuropsicofarmacología, consistió en dar a las ratas jóvenes dos dosis diarias de Ritalín por el equivalente a entre 4 y 12 años en un humano.

En la adultez, estos animales mostraron una reducción en la capacidad de experimentar sensaciones gratificantes y menos esperanza al enfrentar situaciones de alto estrés.


Estos rasgos, "que se asocian a la depresión, subrayan la importancia de realizar un diagnóstico correcto del SDAH", explica el psiquiatra William Carlezon, a cargo de la investigación.


Tres tipos


SDA Combinado: es el más frecuente.

Tiene igual número de síntomas de falta de atención e hiperactividad-impulsividad.


SDA Inatención predominante: la atención está más afectada.


SDA hiperactivo-impulsivo: predominan síntomas de hiperactividad.



Otra mirada
"El niño con SDA es normal, no tiene una enfermedad, sino un conjunto de características que lo hacen distinto de la mayoría, pero que también le entregan una serie de rasgos positivos", destaca la neuróloga infantil Freya Fernández, de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y la Adolescencia.

La especialista sugiere a padres y profesores cambiar la mirada y reforzar aspectos derivados de la misma concentración difusa e impulsividad de estos niños.

Por ejemplo:


-Tienen energía y vitalidad
-Son alegre y, buenos compañeros
-Son creativos y originales
-Hallan formas nuevas de resolver problemas
-Son críticos e imaginativos
- Son espontáneos
- Son curiosos y exploradores
- Son audaces y no rutinarios