Inicio

Obesidad e inactividad física: cóctel letal en la mujer

DiarioMedico.com

Obesidad y falta de ejercicio elevan la mortalidad femenina 
En las mujeres, el exceso de grasa y la falta de actividad elevan el riesgo de muerte prematura.

La revista The New England Journal of Medicine publica hoy un amplio estudio epidemiológico que ha encontrado que ambos son factores pronóstico "fuertes e independientes".


  
- La obesidad duplica el riesgo de leucemia en mujeres añosas


Tanto el exceso de adiposidad como la falta de ejercicio físico son factores pronósticos de mortalidad femenina "fuertes e independientes", según los califican en las conclusiones de un amplísimo estudio que ha intentado aclarar si los altos niveles de actividad física podían contrarrestar el riesgo elevado de muerte asociado a la obesidad.

Los resultados se publican hoy en The New England Journal of Medicine.


El equipo de Frank Hu, del Departamento de Nutrición de la Facultad de Salud Pública de Harvard, en Boston (Massachusetts), ha examinado la asociación del índice de masa corporal y de la actividad física con la muerte en 116.564 mujeres que, en 1976, cuando se empezó el seguimiento, tenían entre 30 y 55 años y no padecían enfermedad cardiovascular o cáncer conocidos.

Todas participaban en el estudio estadounidense de salud de las enfermeras.


Las participantes fueron preguntadas anualmente sobre sus hábitos de actividad física.

Durante los 24 años de seguimiento se produjeron 10.282 muertes.

De ellas, 2.370 fueron por enfermedad cardiovascular, 5.223 por cáncer y 2.689 por otras causas.

Las tasas de mortalidad aumentaron progresivamente con los valores crecientes del índice de masa corporal entre las mujeres que nunca habían fumado.


En análisis combinados de todas las participantes, la adiposidad predijo un mayor riesgo de muerte independientemente del nivel de actividad física.


Siempre ventajosa
Los mayores niveles de actividad física parecían ser beneficiosos con todos los niveles de adiposidad, pero no eliminaban el mayor riesgo de muerte asociado con la obesidad.


En comparación con las mujeres delgadas (IMC inferior a 25) y activas (que dedicaban más de tres horas y media semanales a hacer ejercicio), los riesgos relativos multivariables de muerte eran 1,55 en las mujeres delgadas e inactivas; 1,91 en las mujeres obesas pero activas, y 2,411 en las mujeres obesas e inactivas.


Incluso una modesta ganancia de peso durante la vida adulta, independientemente de la actividad física, estaba asociada con un mayor riesgo de muerte.


Una explicación a dúo
El equipo concluyó que la combinación de exceso de peso (definido como un IMC mayor de 25) e inactividad física (menos de tres horas y media a la semana de ejercicio) podría explicar el 31 por ciento de todas las muertes prematuras, el 59 por ciento de las muertes por enfermedad cardiovascular y el 21 por ciento de las muertes por cáncer en mujeres no fumadoras.


En un editorial que acompaña al estudio, David Jacobs Jr., de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos), y Mark Pereira, de la Universidad de Oslo (Noruega), consideran que aún queda mucho por aprender acerca de la asociación entre ejercicio, forma física, obesidad y riesgo de enfermedades crónicas.


No obstante, señalan que, "desde el punto de vista de salud pública, el reto al que nos enfrentamos en nuestro ambiente obesogénico actual es al de la promoción de un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio, una dieta equilibrada y sin excesos, consumo moderado de alcohol y evitar el tabaco y otras drogas".