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Definen síntomas de los tres tipos de depresión posparto

Aída Worthington. La Tercera

Sentimiento de insuficiencia, angustia y rechazo hacia el hijo son síntomas que afectan al 10% de las madres

Dependiendo de la gravedad y duración de los síntomas, este cuadro puede ir desde un simple estado de tristeza a una depresión sicótica, en que puede haber alucinaciones y alteración del juicio de realidad, lo que pone en riesgo el bienestar del recién nacido.

La noticia del nacimiento de un hijo supone un motivo de felicidad y dicha para las futuras madres.

Sin embargo, en varios casos la llegada de una guagua termina desatando cuadros como angustia, irritabilidad y sentimientos de culpa.

Se trata de la llamada depresión posparto.
Este problema es causado por una mezcla de cambios emocionales, físicos y de tipo social, los  que traen como consecuencia una serie de síntomas que pueden dificultar seriamente a la madre asumir su nuevo rol en plenitud.

Según los especialistas, este problema se presenta con distintos matices, lo que permite distinguir tres tipos según el nivel de gravedad que alcanzan.
Disforia
También se define como una especie de tristeza.

Si bien ésta no es una depresión propiamente tal, sí presenta síntomas que encajan con dicho mal y que se presentan entre el 50% y 75 % de las nuevas madres.

"Es un período transitorio, que no dura más de 10 días.

Es leve", explica el doctor Augusto Tapia, gineco-obstetra de la Clínica Dávila.

Este cuadro se manifiesta a través de sentimientos de tristeza sin razón aparente, llanto y ansiedad entre los más comunes.
Según el doctor Hugo Salinas, jefe de la maternidad del Hospital Clínico de la U.

de Chile, este  problema se ve cada vez con más frecuencia.

Esto porque "se ha visto que las mujeres tienen cada vez más actividad.

Se da mucho con las profesionales, que después de estar en el trabajo, de ser exitosas e independientes económicamente se ven con una guagua que las limita en toda su vida.

Cuando viene el posnatal,  este acarrea una serie de ataduras que la mujer no considera parte de ella", acota.
Depresión posparto
"Los síntomas más clásicos son el sentimiento de insuficiencia, de rechazo a la guagua, angustia, llanto fácil, depresividad, desinterés, insomnio y disminución del apetito", describe el siquiatra de la Clínica Alemana y profesor de la U.

de Chile, doctor Andrés Heerlein.
El doctor explica que cuando los síntomas descritos en la disforia son "de mediana o mayor intensidad o cuando se prolongan por más de 10 días y no hay una recuperación espontánea, se trata de una depresión posparto".

Esta es la enfermedad médica "más frecuente del período inmediatamente posterior al alumbramiento, una de cada 10 mujeres lo sufre", añade el doctor Tapia.
El tratamiento puede consistir en terapia sicológica y conversaciones con el obstetra, en que se explican los cambios que conlleva la maternidad y se les enseña a las madres a enfrentarlos y también, en algunos casos, la medicación con antidepresivos que no intervienen en la lactancia.
Depresión sicótica
Este problema es el más grave y se da en muy pocos casos: uno entre mil madres aproximadamente.

Además de los síntomas clásicos de la depresión posparto, se agrega alteración del juicio de realidad, alucinaciones o confusiones "como por ejemplo, pensar que a uno lo observan, lo filman, lo siguen, lo envenenan o lo perjudican", detalla el doctor Heerlein.
Se trata de una patología que suele presentarse pocos días después del nacimiento y puede prolongarse por varios meses.

Por esto, requiere de intervención de especialistas, ya que existe el riesgo de suicidio o de daño para el recién nacido.
Las causas de esta tristeza
El origen exacto de la depresión posparto no se ha determinado, pues no afecta a todas las mujeres por igual.

Sin embargo, sí se sabe que hay una relación entre los niveles hormonales de la progesterona y los estrógenos que inciden en este cambio de ánimo.
También, indica el siquiatra de la Clínica Alemana, doctor Andrés Heerlein, estudios han vinculado la presencia de depresión bipolar con la aparición de este problema en el posparto.

Lo que sí se conoce es que las causas responden a la mezcla de tres factores principales:
Biológicos: "Son todos los cambios hormonales que se producen.

Uno de los períodos más sensibles dentro de la salud mental de las mujeres es el que se da tras el parto", explica Heerlein.
Sicológicos: el siquiatra indica que al parecer también hay predisposiciones de personalidad, de desarrollo de la identidad y factores en la relación madre e hijo que hacen que no se produzca una relación satisfactoria.
Sociales: esto se refiere a la situación familiar global, la situación económica y conyugal, además de la carga y responsabilidad que ello implica o las eventuales culpas.

Por esto, el apoyo de la familia, una buena relación de pareja y la colaboración en el cuidado de la guagua son factores protectores .