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Castilla del Pino: Conocerse a uno mismo es una cuestión de valor

Terra Actualidad - EFE

El psiquiatra y escritor Carlos Castilla del Pino aseguró hoy que el mejor conocimiento de uno mismo "es una cuestión de valor y no de otra cosa" y que un profesional de la psiquiatría no tiene instrumentos para saber más de su persona que cualquier otro.


"Un psiquiatra puede ser muy cobarde y no querer ahondar en sí mismo suficientemente", añadió el también académico de la Lengua, quien esta tarde participará en los "Martes Literarios" de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde imparte además un curso magistral sobre la vida pública, la vida privada y la vida íntima.


Castilla del Pino dijo, en un encuentro con periodistas, que escribir una autobiografía, como él ha hecho a lo largo de las más de mil páginas que componen "Pretérito imperfecto" y "Casa del olivo", sí ayuda a quien emprende ese empeño a conocerse mejor "en cierto sentido", tanto por lo que se cuenta como por lo que se deja de contar.


Pero relatar la historia de una vida es, sobre todo, en su opinión, una forma de "poner orden", aunque en su vida ya existía, antes de empezar a escribir, un "cierto orden autobiográfico", porque ha estado marcada por "acontecimientos de tal magnitud" como la Guerra Civil y algunos episodios del franquismo que dejaron "una huella indeleble".


El psiquiatra andaluz, quien descartó la publicación de una tercera entrega, que estaría dispuesto a redactar si cumpliera los 120 años, pensó que exponer su experiencia en la Guerra Civil en las páginas de un libro iba a ayudarle a "liquidar" el "trauma tan extraordinario" que supuso en su vida, pero, confesó, no ha sido así y eso es algo que ha superado.


"Ya no tengo necesidad de volver a él para contar más cosas, pero no me lo ha sacudido", afirmó.


Apasionado de la literatura, Castilla del Pino, que además de su autobiografía es autor de dos novelas, "Discurso de Onofre" y "La alacena tapiada", considera que ésta, y especialmente la novelística, es una "vía de conocimiento de la realidad".


"Yo se mucho más acerca de Ana Karenina, a través de Tolstoi, que de mi mujer", señaló el escritor y académico, quien explicó que mientras él no tiene acceso a la intimidad de su mujer ni ella a la suya, cualquier autor puede entrar de lleno en la de sus personajes, y con él el lector.


De esa vida íntima, aquella donde uno puede perderse en sus fantasías y descansar de la vida privada y de la vida pública, que pueden "resultar muy fatigosas", está hablando esta semana en la UIMP.


Ante sus alumnos está analizando también nuevos fenómenos como ese espacio de la vida pública "insólito" que ha surgido en internet, donde los foros en los que se liga "chateando" se han convertido en el "paraíso de los solitarios, los inseguros y los huidizos".


Cuando se intercambian mensajes, señaló, con personas de las que no se sabe si están mintiendo incluso cuando dicen su nombre o su sexo, se ha creado una forma de realidad que a él llama "sociedad de la conexión" y no de la comunicación.