El uso abusivo de Internet, la telefonía móvil o los videojuegos han provocado que muchas personas establezcan una relación de dependencias con estas herramientas.
La psicóloga del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Ana Ayestarán, participó ayer en un ciclo del Ateneo de Santander sobre estas nuevas adicciones.
- ¿Qué impacto tienen las nuevas tecnologías sobre las adicciones?
- La primera vez que se habló de adicción a Internet fue en Estados Unidos en el año 1995.
En España comenzaron los tratamientos hace cinco.
Por tanto estamos en pañales y en Cantabria se trata de una realidad casi desconocida.
- ¿Han registrado ya algún caso en el hospital?
- Aquí prácticamente no se ven por varias razones.
En este servicio trabajamos con adultos y probablemente se detecten entre los jóvenes.
Además sólo el 30 por ciento de la población en Cantabria tiene acceso a Internet.
Se trata de personas con poder adquisitivo que si tienen algún problema es más probable que acudan a servicios privados.
Y, por último, la gente con un trastorno adictivo no suele acudir a consulta.
Calculo que los trastornos adictivos de este tipo en adultos tardarán en llegar a este servicio entre cinco y diez años
- ¿Pero los hay?
- Sí, lo que ocurre es que todavía no han aflorado.
Ocurrió lo mismo con los trastornos de la alimentación.
Cuando aquí en el hospital se empezaron a tratar anorexias y bulimias y se creó la primera unidad especializada, ya llevaban en Estados Unidos quince años abordando estos problemas.
- ¿Qué herramienta tecnológica es más adictiva?
- Entre los videojuegos, la telefonía móvil e Internet es más adictiva esta última, por las aplicaciones que tiene.
- ¿Internet genera en sí mismo adicción o subyacen otros factores que predisponen hacia estas conductas?
- No están las cosas muy claras.
Hay autores que dicen que los adictos al sexo van a ser adictos también al cibersexo, porque piensan que el problema no es internet sino sus contenidos.
Otros entienden que el propio internet crea adicción.
- ¿Cuándo puede considerarse que una conducta ha degenerado en adicción?
- Cuando se hace un uso patológico de la tecnología.
Las alarmas saltan cuando hay síndrome de abstinencia, cuando comienza a destruirse la vida personal, social y familiar, cuando no se tolera estar sin la conexión, cuando se deja de dormir por su uso...
Se manifiestan también síntomas psicológicos, como ansiedad, depresión e irritabilidad.
Hay muchas variables que hay que controlar a la hora de diagnosticar y también un tiempo mínimo.
Son manifestaciones que deben estar presentes un mínimo de un año para considerar que hay un problema.
- ¿Los jóvenes son los más vulnerables?
- No lo sabría decir.
Lo que está demostrado es que el uso de Internet en los jóvenes no favorece la obtención de mejores rendimientos.
Todo lo contrario, porque no utilizan Internet para estudiar, sino para navegar y jugar.
- ¿Qué factores de riesgo predisponen a las personas a estas conductas adictivas?
- La gente solitaria es la que tiene más riesgo de desarrollar este trastorno.
Pero también la falta de apoyos sociales coadyuvan a ello.
Así, tiene más riesgo alguien que acaba de enviudar que quien tiene pareja.
Las situaciones estresantes, los problemas de pareja y familiares, las minusvalías, los cuadros depresivos e historias previas de otras adicciones favorecen estas adicciones.