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La vida sexual comienza a los 30

Dolores Vidal entrevista a Diana Resnicoff. Clarín.com

Según la psicóloga y sexóloga, las mujeres a esa edad ganan con la experiencia y el autoconocimiento.

Buscan nuevas prácticas y a un amante más joven.


Si Afrodita fuera porteña y viviera en el año 2005, estaría ansiosa por cumplir 30.

El pasaje a la tercera década podría reservarle, incluso a la gran diosa griega del sexo, la conquista de nuevos territorios íntimos.

Por lo menos, así opina una experta en sexualidad femenina, Diana Resnicoff ?psicóloga clínica (UBA) y sexóloga? quien, desde hace 10 años, organiza en Buenos Aires talleres para mujeres de Enriquecimiento de la sexualidad.

"La edad promedio de las que participan es 35 años.

Una etapa muy importante para las mujeres en relación con su propio placer", agrega Resnicoff que es vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana y autora de Sexo, Mujeres y Fin de siglo - La intimidad redescubierta (Ed.

Paidós).

Aquí, se refiere a los mitos sexuales, las fantasías femeninas y los nuevos permisos.


Si pudiéramos evaluar del 1 al 10, cuánto sabemos las argentinas de sexo, ¿qué puntaje tendríamos?


Depende.

Curiosamente, las más jóvenes, las de 18, 20, 22 años saben más de algunos temas técnicos, digamos, puede que saquen 4, 5 o 6 puntos.

Las de 30 para arriba, 4, son pocas las que recibieron información sexual, pero hoy tienen muchas ganas de aprender y explorar su erotismo.


¿Cuáles son los mitos sexuales femeninos más arraigados?


Querer, por ejemplo, alcanzar el orgasmo por penetración.

Y la mayoría logra el orgasmo por estimulación del clítoris, no por penetración, y es un mito pensar que éste último es mejor.

¿Otro mito? Decir que una mujer es frígida porque no tiene orgasmos.

Habitualmente el hombre califica así a su mujer y se equivoca.

Ella lubrica, siente deseos, el tema es que, en determinado momento, se desconecta.


¿Cuál es la queja más frecuente de las mujeres con respecto a sus compañeros sexuales?


"El eyacula muy rápido y no me da tiempo".

Las mujeres necesitamos por lo menos 20 minutos de caricias, abrazos, besos.

Por un tema fisiológico: el llenado de sangre de la vagina, que posibilita el orgasmo, es cinco veces más del que necesita el pene para ponerse erecto.

Pero también necesitamos seducción, cortejo.

Y la sexualidad del varón suele ser "pene parado, pene que penetra".

Nosotras queremos otras cosas y estamos aprendiendo a pedirlas.


¿Qué queremos? ¿Estamos más exigentes en la cama?


Sí, pedimos más.

Nos apropiamos de nuestro cuerpo, es un avance de la última década.

Y al varón le cuesta adaptarse, sigue con la idea de que sexo equivale a penetración y que él debe ser un boy scout siempre listo.


¿Es el Viagra el mejor amigo de la mujer o un rival? Hay quienes dudan, ¿se excita por mí o porque consume Viagra?


Algunas compiten con el Viagra como si fuera la otra.

Dicen "lo pesqué, tenía una pastillita azul, me mintió".

Hoy el consumo está muy estimulado.

Se sabe que en los boliches corre Viagra.

Los chicos lo usan para probar si duran más tiempo desconociendo que si no hay un problema de erección, no lo necesitan.


¿Cuáles son las fantasías eróticas femeninas más frecuentes?


Que las aten a la cama.

Tener relaciones sexuales con el cuñado, con el marido de la amiga, con dos hombres, con otra mujer.

Una fantasía muy común es hacer el amor con el sodero, el pintor o el electricista.

Quizás a una mujer le encantan las manos suaves de su marido, pero fantasea con las caricias de unas manos toscas, ásperas.


¿Qué ocurre ?o deja de ocurrir? con la vida sexual de las parejas durante las vacaciones?


Durante el año corremos tanto que a la noche lo único que tenemos ganas es de dormir.

Las vacaciones sirven para que la pareja se reencuentre sexualmente.

Y el verano ayuda: los cuerpos están más desnudos, el contacto con la arena, el mar...


¿Algunos afrodisíacos para las parejas de larga data, quizás más desgastadas sexualmente?


¿Por qué no compartir un baño de inmersión y jugar con la espuma? Eso genera sensaciones que van calentando el motor.

¿Por qué no un masaje en pareja? Quizás probar hacer el amor en otro lugar que no sea la cama.


¿Las prácticas swingers están de moda para volver a despertar la pasión en la pareja?


Sí, es una práctica más frecuente que hace cinco años.

Viene una pareja a tu casa, hay un intercambio con cierto acuerdo previo de las condiciones.

Pero no tienen sexo grupal, intercambian parejas y van a cuartos diferentes.

Después se vuelven a reunir, fuman algo, conversan un rato y se van.

Creo que la pareja tiene que estar muy sólida para sostener este tipo de práctica.

Se necesita solidez psicológica también.

Te puede dar un brote el saber que tu pareja está en la pieza de al lado con otra persona.


¿Las mujeres hoy se animan más a entrar y comprar en sex shops?


Sí, mucho más.

En los talleres de erotismo piden direcciones de sex shops.

Porque, claro, entrar a los de Lavalle da vergüenza...

Y eligen más que nada vibradores.

Los incorporan al juego con sus parejas o los usan a solas.


¿La masturbación femenina dejó de ser tabú?


Sigue siendo tabú.

Muchas jamás lo hicieron, muchas lo hacen, pero en el momento que tienen una pareja, dejan de hacerlo.

Nos cuesta, nos educaron con tantos prejuicios.

Pero las mujeres de todas las épocas se masturbaron, algunas con el método más famoso, con el bidet.

Y lo seguirán haciendo, a veces, con culpa.

Además, es fundamental para conocernos sexualmente.


¿Las mujeres hablamos mucho más de sexo entre nosotras ?como reflejó la serie Sex and the City? que con ellos?


Sí, fue muy buena esa serie, ayudó a abrir las mentes.

Mirá, en un grupo de mujeres basta que una cuente algo de su vida sexual para que todas se prendan.

Es cierto, hablamos más entre nosotras que con ellos.

Podemos sincerarnos más.

Ellos, en cambio, cuando se juntan entre amigos siguen la carrera del rendimiento.

Todavía están presos de conceptos propios de la cultura patriarcal, machista.


¿Qué es lo peor que un hombre puede hacer en la cama, lo menos erótico, lo que enfría automáticamente?


Descalificarte, despreciarte, no escucharte.

Decir que con las otras le fue mejor.

Decirle a una mujer que no sirve sexualmente.

Eso es lo peor.

Porque, aún si una mujer tiene su autoestima relativamente elevada, puede hacerla bolsa con esa crítica.


¿Cómo sería el identikit del amante ideal?


Ellas quieren alguien divertido.

Con el que puedan hacer todas las cosas que no hicieron con su ex.

Alguien con onda, que no venga con pálidas.

Porque siempre los ex tuvieron las pálidas.

Eso escucho mucho en las chicas de 30: los ex tuvieron las pálidas, quieren alguien diferente.

Muchas prefieren a alguien menor que ellas, es bastante recurrente: mujeres de 35 con varones de 25.


¿Es una buena combinación sexual?


Sí.

La mujer llega a su pico sexual después de los 30.

Empieza para ella una etapa de más experiencia, donde se anima más, se apropia de su cuerpo...

Y si ya pasó por una separación de pareja, suele elegir a alguien de acuerdo a lo que ella desea realmente y no según lo que le dijeron que debía ser.

En esta etapa la sexualidad pasa a ser muy importante, pero la sexualidad es algo más de lo que pasa en la cama.

Es el saludo a la mañana, la llamada durante el día, el mail que puedo mandar.