Los niños estrellas : desde la omnipotenciaa las frustraciones
La omnipotencia infantil es parte normal y deseable del desarrollo.
Es un aspecto de la personalidad que lleva a los niños a intentar el control de lo que los rodea, eximiéndolos de culpa, adjudicándose los éxitos.
Todos hemos observado que si un niño se cae, dice que el suelo es quien tiene la culpa.
Es un proceso poder asumir que fue parte de su torpeza, de su impericia motora.
Este niño lo que hace es proyectar en el mundo externo sus frustraciones, deposita en el entorno lo negativo y malo.
Esta es la manera en que el pequeño "yo", tiene de defenderse de la angustia que le genera sentir que existen aspectos no deseados dentro de él.
Un aspecto no deseado es por ejemplo caerse, pegarse, sentirse frustrado, apenado, etc.
Por el contrario, pareciera ser que el yo infantil necesita "tener" la mayor cantidad de aspectos positivos.
Así, logra sentirse que él provocó la situación positiva, que lo bueno que ocurre se lo atribuye a sí mismo.
Los desarrollos normales siempre van a tener los conflictos antes descritos, hasta que se consolide el yo luego de la adolescencia,enjuiciando realmente lo que sucede en la realidad.
Es decir, el niño va a tratar de culpar al mundo externo de lo malo que le sucede y adjudicarse como propio lo bueno.
Este es un aspecto que quisiera analizar en relación al trabajo infantil "artístico".
Desde una perspectiva del desarrollo los niños que son aclamados, que en la realidad ven que son deseados, celebrados, etc.
Van a "leer" esto como fruto de su propia fuerza y no como un aspecto que puede ser puntual en el tiempo y no un aspecto total y que dependa de ellos.
Lo más difícil para los niños es poder incorporar la frustración como parte constante e inevitable en la vida.
Los niños artistas tienden a crecer en un mundo donde las frustraciones normales de un niño no están dadas por los procesos propios de la edad.
¿Cómo se logra integrar la fantasía de sentirse omnipotente con las frustraciones propias de la edad, si es que el rol a cumplir en lo artístico se relaciona con lo omnipotente?, o, más sencillo ¿cómo logra un niño que obviamente no ha alcanzado los niveles de fortaleza del yo, verse expuesto a una realidad virtual, donde las frustraciones son menores que en la realidad externa?
Mi preocupación no tiene que ver exclusivamente con el trabajo infantil o no, y de la necesidad de muchos niños de tener que hacerlo para contribuir a un sistema de remuneraciones compartidas en los hogares donde los padres no logran proveer.
El punto a pensar es sobre las consecuencias a nivel del desarrollo de la personalidad que tienen estos "niños estrellas".
Se saben múltiples historias de actores, cantantes, deportistas, niños y niñas que luego de vivir la fama tempranamente han tenido diferentes dificultades en los desarrollos de sus personalidades.
Pareciera ser que un punto siempre en conflicto es cuando crecen y se ven que son apreciados de otra manera que cuando niños, que no sienten que logran controlar las cosas como cuando eran famosos, y que no logran sentir ese sentimiento que los hacía verse en el centro del universo.
Esa es la omnipotencia infantil que no ha logrado madurar y dejar paso a las frustraciones necesarias que tiene la realidad.
La vida de los artistas está determinada por presentar y representar sobre el escenario un mundo de fantasía, donde aparece la belleza, la simpatía, lo bueno.
En general, los niños no son representantes de lo malo y lo feo, esa parte de la realidad más bien está representada por adultos en un tipo de espectáculos para adultos.
Por lo tanto generalmente quedan envueltos en una fantasía que dista de la realidad.