Tanto es así que finalmente lo consiguen el 10 por ciento de pacientes con tentativas previas.
César Fernández ha desarrollado una tesis sobre suicidio.
Desesperanza y un nivel alto de enfermedad mental son dos factores determinantes en pacientes psiquiátricos que pasan de una ideación de suicidio a cometer una tentativa, por lo que deberán ser muy tenidos en cuenta por los especialistas a la hora de optar por el ingreso o no del enfermo.
La limitación en el número de plazas en unidades psiquiátricas hace que los facultativos deban disponer de criterios diagnósticos lo más definidos posible cuando se enfrentan a una situación de urgencia psiquiátrica para decidir sobre el ingreso del paciente.
Las características de las conductas suicidas en pacientes ingresados en unidades psiquiátricas ha sido el objeto de la tesis de César Fernández, del Centro de Salud Mental de La Calzada, en Asturias.
Para su investigación, este especialista dividió a los individuos objeto del estudio en tres grupos: los que habían realizado una tentativa de suicidio, los que no habían ido más allá de la ideación y un grupo control, a quienes se efectuó una primera entrevista basal y otra al año para analizar su evolución.
Reintento
Fernández comprobó cómo el mantenimiento de un nivel alto de desesperanza, "de no ver salida en el futuro", junto con el padecimiento de un estado grave de enfermedad mental, depresión, sobre todo, son fundamentales en el paso de ideación a tentativa.
Un dato significativo es el referido a la repetición de la tentativa; así, la cuarta parte de quienes ya habían llevado a cabo un intento de suicidio volvieron a hacerlo.
En el grupo de ideación también el 25 por ciento de los pacientes cometieron una tentativa.
La conclusión es que "la repetición de la tentativa es un factor potente que predice un suicidio posterior".
El nivel de desesperanza puede ser medido a través de la escala de Beck, de modo que "una puntuación alta con este baremo predice un suicidio posterior".
De los pacientes seguidos por este especialista finalmente un 10 por ciento del grupo de tentativa se había suicidado al cabo de un año y un 4,8 por ciento del de ideación, "lo cual no es ninguna broma".
Otro factor importante en la evolución de la enfermedad psiquiátrica y las conductas suicidas es la situación de desempleo, "que influye en general en los pacientes mentales y hemos visto que también es significativa en la comisión de un intento de suicidio".
En los suicidios consumados, el perfil del paciente refleja una mayoría de hombres, con patología psiquiátrica clara, depresión mayor y esquizofrenia, en la mayor parte de los casos.
"Cuando hablamos de tentativa el perfil varía y hay una mayor presencia de mujeres, de edad más joven que en el grupo anterior, y cuyas crisis suelen derivar de reacciones adaptativas".
En el grupo de ideación se constató un mayor número de antecedentes familiares que habían realizado una tentativa en comparación con el grupo control.
Otro dato recogido es el referido al 67,3 por ciento de pacientes ingresados por tentativa que ya habían protagonizado un intento previo, porcentaje que se reduce al 50 por ciento en el grupo de ideación.
Psicopatías
Los pacientes ingresados estudiados habían sido diagnosticados mayoritariamente por trastornos afectivos y psicóticos.
En el grupo de tentativa, el primer tipo de trastorno era el más frecuente (30,6 por ciento de los casos), mientras que en un 28,6 por ciento se apreció trastorno de personalidad.
En los ingresados por ideación, un 31,5 por ciento sufría algún trastorno afectivo y el 23,7 por ciento de tipo psicótico.
Con respecto a la calidad de vida, la autopercepción de un nivel muy bajo "es mucho mayor tanto en el grupo de ideación como en el de tentativa que en los controles, con diferencias estadísticas significativas en la valoración de la función social, rol emocional, vitalidad y salud mental, entre otros factores".
La aplicación de un cuestionario de personalidad EPQ reflejó también un mayor grado de neuroticismo en pacientes con ideación o tentativa de suicidio que en el grupo control, y un nivel mayor de introversión, sobre todo en las mujeres, mientras que no se observaron diferencias significativas en cuanto a grado de psicoticismo.