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Los cambios que se ven en la andropausia

Sebastián Urbina y Noemí Miranda. La Tercera

Sicólogo lanzó best-seller donde afirma que ligeras fluctuaciones hormonales y situaciones estresantes pueden causar el cuadro


Describen las características del síndrome del hombre irritable
Ansiedad, depresión, pérdida de vitalidad, una exagerada postura defensiva o el irrefrenable deseo de quedarse sentado por horas mirando la TV sin decirle nada a nadie son algunos de los síntomas que revelan este cuadro.


La andropausia es una condición del hombre que ha ganado reconocimiento médico en los últimos años y corresponde a un déficit de hormonas masculinas o andrógenos.
Según el doctor Marcelo Bianchi, director de la Unidad de Climaterio de Clínica Las Condes, "estos hombres consultan por irritabilidad, fatiga, falta de motivación y de fuerza, así como una reducción de la potencia muscular y sexual".

Pero lo anterior no basta y para hablar de andropausia hay que demostrar que existe una baja hormonal en la sangre.

De no ser así hay que estudiar una posible depresión, estrés o incluso problemas tiroideos.
Para el doctor Oscar Rojas, urólogo del Hospital Clínico de la U.

de Chile, la andropausia es el equivalente a la menopausia femenina, pero a diferencia de ella no tiene tiempos tan claros y establecidos, ya que la disminución hormonal masculina en general es lenta.

Según este profesional, el tratamiento habitual consiste en dar 250 mg de testosterona inyectable cada 20 ó 30 días, aunque primero se debe evaluar riesgo de cáncer de próstata.


Frente a la televisión, los canales pasan uno detrás del otro.

En la penumbra, un hombre sentado en un sillón mira apáticamente el aparato.

Ha pasado un día gris: se siente irritable, discutió con su esposa e hijos por nimiedades, está inquieto y cansado, pero desconoce la razón.

De pronto, pareciera que para él la vida ya no es lo mismo que antes, que perdió encanto y vitalidad.

A los dos días, el sujeto recupera su energía...

por un tiempo, al menos.


Para el sicólogo estadounidense Jed Diamond, estos son los síntomas que revelan la existencia del síndrome del hombre irritable, cuyas características recoge en el libro del mismo nombre, lanzado en EE.UU.

a fines del año pasado.

En él afirma que ligeras fluctuaciones hormonales y químicas, además de estresores como problemas en el trabajo, o hábitos perjudiciales como una mala dieta, pueden causar periódicamente variaciones en el ánimo.

Los síntomas más evidentes son los siguientes:
Críticas permanentes
Cosas que en otro momento no son importantes, en ciertos momentos cobran nueva relevancia y se convierten en causa de conflicto en la pareja.

Por ejemplo, un paciente de Diamond comentaba que nunca le molestaba que su esposa se demorara unos minutos más en despedirse de sus amistades cuando iban a una fiesta, pero que en ciertos días esa conducta lo sacaba de quicio: "Le gritaba que lo hacía sólo para molestarme", dice el abogado de 43 años.
Desprecio
Las cosas que tradicionalmente cuidan y valoran repentinamente dejan de tener la misma importancia.

Un profesor de Educación Física que se atendió con Diamond cuenta que "adoraba mi auto y me gustaba mantenerlo limpio y bien afinado, pero en esos momentos oscuros nada me importaba, dejaba que se ensuciara y pensaba en venderlo".

Esta sensación de desencanto puede abarcar distintas áreas de la vida personal, dice el sicólogo, llegando a veces a causar serios conflictos en la vida familiar y de pareja.
Siempre a la defensiva
Otro de los rasgos que revelan este síndrome es una actitud de permanente defensa, aun cuando el hombre no ha sido objeto de ataques o críticas.

Jed Diamond comenta que a veces una ligera sugerencia, como cambiarse de corbata por otra más a tono con el traje, o una pregunta pueden hacer que el sujeto se ponga ligeramente ansioso y, en su afán por defenderse, termine hiriendo a quienes lo rodean.
Silencio emocional
A esto se suma cierta tendencia a no hablar de lo que les sucede.

Para el sicólogo, muchos hombres perciben que no se sienten igual que el resto del tiempo, pero no lo comunican a sus parejas.

Optan, en cambio, por vivir el vaivén del ánimo en silencio, manteniéndose incluso aparte de su familia.

Cuando sienten que la energía vuelve, salen de esta reclusión.
Diferencia con andropausia
Diamond sorprendió el año 1997 con su libro llamado Menopausia Masculina que fue traducido a 17 idiomas y fue un éxito de ventas.

En esa ocasión, este sicólogo describe un cuadro médico conocido posteriormente como andropausia que tiene similitudes con su síndrome del hombre irritable, aunque en el caso de la andropausia la condición básica es la baja en los niveles de hormona masculina en la sangre (ver recuadro).
Asimismo, las influencias externas como el estrés o la sobrecarga de trabajo no se consideran como causas posibles de la andropausia, según advierten los médicos consultados por La Tercera.
El actual síndrome del hombre irritable es el equivalente al síndrome premenstrual que se describe en las mujeres, con lo cual el hombre que antes se consideraba ajeno a estos ciclos hormonales queda ahora en similar condición biológica a la mujer.