Las conclusiones del estudio se publican en la revista "Neuron".
Los científicos intentaban descubrir los efectos de la sensibilización de la cocaína sobre las conexiones entre las dos mayores regiones del cerebro, la corteza prefrontal y el hipocampo, y el núcleo acumbens, que es la región del sistema límbico que participa en el procesamiento de la conducta de recompensa.
La corteza prefrontal participa en el procesamiento de información, y el hipocampo participa en el aprendizaje y la memoria.
El mismo circuito cerebral ha sido implicado en desórdenes como esquizofrenia, depresión y síndrome de estrés postraumático.
Según los investigadores, las conexiones con el núcleo acumbens parecen ser bidireccionales y las interacciones con la corteza prefrontal y el hipocampo podrían afectar a la plasticidad de las conexiones en las neuronas del núcleo acumbens.
Esto significa que la alteración de las conexiones normales podría afectar a la conducta.
Según los científicos, los estudios electrofisiológicos de los efectos de la cocaína sobre este circuito demostraron que la droga en efecto alteró esta plasticidad normal.
Descubrieron que la cocaína inducía una potenciación anormal de las conexiones neuronales, un fenómeno llamado potenciación a largo plazo.
Los investigadores también realizaron estudios de conducta sobre ratas sensibilizadas a la cocaína para explorar los efectos sobre la conducta de esta alteración.
En sus estudios colocaron las ratas en laberintos con varios brazos y los animales fueron adiestrados para, ante indicios visuales, girar a la izquierda o a la derecha hacia un brazo o el otro del laberinto para obtener así un poco de cereal.
Los científicos descubrieron que, mientras que las ratas sensibilizadas a la cocaína aprendieron una estrategia de respuesta más rápida que las ratas normales, fueron menos capaces de cambiar las estrategias cuando se pretendía que ignoraran el indicio y realizar siempre un giro a la izquierda o a la derecha para recibir la recompensa.
Según los autores del estudio, la alteración de la plasticidad sináptica por la sensibilización a la cocaína podría contribuir a las conductas impulsivas afectivas e inapropiadas para el contexto que caracterizan la adicción a las drogas.