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La terapia de la escucha

MARICEL CHAVARRÍA . BARCELONA. La Vanguardia Digital

LA ATENCIÓN A LA SALUD MENTAL.


La utilidad pública del psicoanálisis


El psicoanálisis se brinda a la sanidad pública y reivindica su utilidad frente a terapias prêt à porter o el uso de fármacos
"Necesitamos la medicación, pero si el sujeto no expresa su malestar se le abandona a su destino"
 


La máxima de la sociedad actual según la cual algo es válido en tanto que es útil ha sido puesta en cuarentena en el transcurso de unas jornadas que el pasado fin de semana reunieron en Barcelona a profesionales del psicoanálisis procedentes de toda España y Francia.

Su objetivo fue reflexionar sobre las paradojas de lo útil por lo que respecta a la salud mental y apostar por otra utilidad: la de la escucha.

Alarmado por el índice de población que, se calcula, sufrirá a un transtorno mental a lo largo de su vida, el psicoanálisis intenta acercarse a la sociedad abriéndose a la salud pública y proporcionando ayuda gratuita en sus centros de investigación, tanto a personas derivadas de Atención Primaria como a particulares.

Quieren estar atentos a fenómenos de exclusión social (adicción, fracaso escolar, violencia, desamor, desarraigo...) y dar una oportunidad a personas desorientadas que quizá ni siquiera saben verbalizar su malestar.


CONDENADOS A ENMUDECER.


De su utilidad -y del riesgo que supone abandonar al sujeto a su destino dándole únicamente fármacos- hablaron con La Vanguardia el presidente de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, Manuel Fernández-Blanco; el presidente del Consejo de la Asociación Mundial de Psicoanálisis en Europa, Éric Laurent, y Judith Miller, presidenta de la Fundación del Campo Freudiano e hija de Jacques Lacan.

"El actual empuje de las técnicas terapéuticas en el sufrimiento psíquico lleva a los sujetos a enmudecer, bien a base de fármacos o de técnicas que no se preguntan por las causas y que condenan al sujeto al silencio", advierten.

Eso puede conducirle a lo que el psicoanálisis llama el pasaje al acto.

"Lo vemos en la adolescencia: los transtornos de la alimentación, las adicciones...

son síntomas mudos.

La violencia en la banlieu no usa palabras ni ideales revolucionarios, sino un paso al acto pulsional o un recurso del lenguaje que es usar la injuria del otro para nombrarse a sí mismo", señala Laurent.


¿DÓNDE SE HABÍAN METIDO?


Desde su nacimiento, el psicoanálisis ha tenido utilidad pública: toda la clínica infantil ha bebido de él y muchos psicoanalistas trabajan en hospitales y centros de salud mental como psicólogos o psiquiatras usando esa herramienta.

Sin embargo, la escucha a largo plazo nunca se consideró rentable.

Miller aboga por poner barreras a la eficacia útil trabajando con educadores en las escuelas, con pediatras y psiquiatras, con funcionarios de las cárceles y la justicia...

"Con la violencia o la hiperactividad, los niños nos dicen algo.

Hay que escucharles".

Laurent reivindica el efecto civilizador de la escucha analítica, que tiene en cuenta el equívoco y lo que se dice entre líneas: "Pero se trata de una civilización que le da un espacio al sujeto".


LA VERDADERA EFICACIA.


Decía Freud que no hay nada más costoso que la neurosis y la tontería.

Enfocar la neurosis requiere un tiempo, aunque tal vez no tanto como el que se cree.

Según Fernández-Blanco, el psicoanálisis puede en poco tiempo situar las coordenadas fundamentales y producir efectos terapéuticos.

"Pero si no se ataca el síntoma y no hay la posibilidad de reaprender,se condena al sujeto a perpetuar el mismo tipo de respuesta.

Y eso sí que es largo".

Para estos expertos, no hay que poner el acento en eliminar los síntomas.

"No se puede recetar en silencio: la medicación puede ser necesaria, pero sola abandona al sujeto a su destino", advierte Laurent.


PARADÓJICO BREVE PLAZO.


"Dos de cada cinco pacientes que acude a la Atención Primaria reciben antidepresivos: o bien todo el mundo está deprimido o cuando hay un medicamento eficaz la depresión se convierte en una epidemia", alerta Fernández-Blanco.

"La felicidad ha pasado a ser un imperativo, es un derecho del ciudadano y, por lo tanto, un deber del Estado; a partir de ahí, no se tolera el más mínimo contratiempo", añade.

Para Laurent, las terapias breves y médicas nos prometen alivio pero al final te dicen que la depresión es como la diabetes, de por vida.

"La terapia de corto plazo se convierte en corto plazo repetido si se quiere mantener la eficacia.

Al menos el psicoanálisis no confunde estos tiempos", dice.

En los Centros Psicoanalíticos de Consulta y Tratamiento (CPCT) se proponen terapias de cuatro meses ampliables a otros cuatro, pero también pueden prolongarse año.


LA HORA DE LOS CPCT.


Con la reorganización del sistema de salud en redes, que armoniza lo público y lo privado, los CPCT han hallado un lugar.

En París ya cumplen dos años y en Barcelona hay uno que atiende en cinco idiomas y está atento a la inmigración y la exclusión social.

Además, en A Coruña, la clínica del Campo Freudiano cumple 8 años y se prevé crear otros CPCT en Bilbao, Madrid, Málaga y Granada.