ESTUDIO DEL INSTITUTO DE PSIQUIATRIA DE LONDRES
Prueban que comer helado hace más felices a las personas
Un grupo de científicos del Instituto de Psiquiatría de Londres descubrió que
una cucharada de helado activa el mismo centro del placer en el cerebro que se
enciende cuando ganamos dinero o escuchamos la música que más nos gusta.
Los investigadores escanearon el cerebro de varias personas mientras comían
helado de vainilla.
De este modo descubrieron un efecto inmediato en partes del
cerebro que se activan cuando la gente lo está pasando bien.
Estas zonas
cerebrales incluyen la corteza orbitofrontal, el área de "procesamiento" en la
parte delantera del cerebro.
El estudio fue realizado por la empresa Unilever.
Don Darling, de esta compañía,
dijo: "Es la primera vez que pudimos demostrar que el helado nos hace felices.
En pruebas clínicas se demuestra que una sola cucharada de helado basta para
activar las zonas de felicidad del cerebro".
Los científicos utilizaron una máquina de resonancia magnética funcional para
observar la sangre que fluía a las zonas activadas del cerebro cuando la gente
ingería el helado.
Desarrollados para investigar los efectos del daño y las
enfermedades cerebrales, los escaners se están utilizando cada vez más para
fines no médicos.
Los expertos se reunieron a fines de abril en Cardiff, Gales, para discutir de
qué manera las imágenes por resonancia magnética podrían ayudar a investigar
cómo el cerebro maneja situaciones que incluyen la desilusión y la soledad.
Peter Halligan, profesor de Neuropsicología en la universidad, lidera un
proyecto destinado a establecer un centro que se dedicará a investigar el campo
de la neurociencia social.
Allí utilizarán la resonancia magnética para estudiar la actividad cerebral
cuando se dicen mentiras y cuando la gente finge una enfermedad.
Halligan ya
utilizó escaners para mostrar la actividad cerebral en regiones asociadas con el
engaño, haciendo una distinción entre gente hipnotizada como para no poder mover
una pierna, y otras personas que pretendían no poder hacerlo.
TRADUCCION: Claudia Martínez