Estudio en 80 pacientes 
No sólo los chilenos pueden alegrarse de las novedades que está entregando la investigación sobre el mal de Alzheimer.
En el mundo, el avance en nuevas terapias permite pensar en una reducción de sus efectos
Hallazgo de científicos nacionales podría contribuir a futuras terapias más efectivas para nuestra población.
Hay una grata sorpresa para los chilenos.
Uno de los principales factores de riesgo de alzheimer está ausente entre nuestra población.
Así lo revela un estudio que se publicará en el próximo número de la revista Archives of Medical Research, el cual demuestra que los pacientes chilenos carecen de una particularidad genética que predispone a europeos y norteamericanos a padecer esta enfermedad neurodegenerativa, que -se estima- afectará a casi el 50% de los mayores de 85 años.
A futuro esto podría traducirse "en el desarrollo de fármacos diseñados para apuntar de manera más efectiva a los chilenos", explica el doctor Ricardo Maccioni.
Él es jefe de la investigación realizada por un equipo multidisciplinario de profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y del Instituto Milenio de Biología Celular y Biotecnología (CBB), que él dirige.
Incidencia
Lo anterior no significa que la incidencia de la enfermedad sea menor que en otros países, "pero sí nos permite saber cómo se comporta este factor de riesgo en nuestra población", afirma el doctor Maccioni.
La diferencia descubierta por los expertos radica en un gen que es clave en el diagnóstico precoz del alzheimer, y cuya función consiste en fabricar la proteína llamada apoE, encargada de transportar lípidos en la sangre.
Todas las personas tienen este gen, pero una de sus tres variantes, conocida como e4, aumenta las probabilidades de desarrollar el alzheimer.
Si ambos padres transmiten esta característica, el hijo será E4/E4.
"Alrededor del 15% de la población europea caucásica y norteamericana tiene esta particularidad genética, lo que hace que haya un riesgo latente más alto para ellos", explica Maccioni.
Curiosamente, en ninguno de los cerca de 80 pacientes chilenos analizados se halló la combinación E4/E4.
"Y eso es muy bueno, porque indica que uno de los factores de mayor riesgo no existe en la población chilena".
Frentes Si bien esta particularidad no implica que los medicamentos fabricados en el Hemisferio Norte sean menos efectivos, cuando la farmacología haya avanzado más, podría pensarse en el desarrollo de drogas que apunten de manera más específica a las características de nuestros pacientes, agrega el doctor Manuel Lavados, coautor del estudio y neurólogo de la Facultad de Medicina de la U.
de Chile.
Tratándose de drogas y terapias contra el alzheimer, la batalla se está dando en varios frentes.
Así lo afirma el doctor Jeffrey Cummings, neurólogo y director del Centro de Enfermedad de Alzheimer de la U.
de California en Los Angeles (UCLA).
El investigador fue invitado a participar en un simposio sobre enfermedades neurodegenerativas organizado esta semana por la Clínica Las Condes, el Hospital Salvador y la Fundación Parkinson y Alzheimer.
"Gracias a la investigación terapéutica estamos conociendo de manera cada vez más precisa los mecanismos que gatillan el alzheimer.
Esto nos ha permitido tener múltiples blancos a los cuales apuntar en la creación de drogas", destaca Cummings.
Uno de esos blancos son acumulaciones de proteínas llamadas placas de amiloide, que se depositan en áreas del cerebro relacionadas con la capacidad de memorizar.
El investigador explica que actualmente se están probando en voluntarios humanos vacunas que estimulan el sistema inmune para que remueva estas proteínas.
"También estamos avanzando en drogas que inhiban la fabricación del amiloide", agrega.
"Además, como se sabe que niveles altos de colesterol aumentan el riesgo de alzheimer, para atacar esta enfermedad se está ensayando el uso de estatinas, que hoy se utilizan como fármacos para bajar el colesterol".
Considerando que la inflamación en el cerebro también contribuye al desarrollo de la enfermedad, otros tratamientos en estudio consideran el uso de los antiinflamatorios de última generación.
Terapia génica
Pero no sólo se apunta a retardar los síntomas generales, como disminución de la memoria, desorientación y pérdida de juicio.
En el Centro de Alzheimer de la UCLA trabajan en el desarrollo de medicamentos para tratar de manera específica ciertos síntomas como la depresión, la agitación o las psicosis que presentan algunos pacientes.
La terapia génica es otra gran promesa para el tratamiento de alzheimer.
En la U.
de California en San Diego se realiza un estudio pionero en siete pacientes que han mostrado buena respuesta luego de que se les insertara directamente al cerebro tejido genéticamente modificado para estimular la actividad cerebral y retrasar la muerte de neuronas.
"Con todos estos avances, aunque no logremos curar la enfermedad sí seguiremos reduciendo de manera notable su progreso", complementa el neurólogo estadounidense.
"Si combinamos estas nuevas terapias con una detección cada vez más precoz, podremos mantener bien a la persona por largo tiempo".
Tal vez, concluye el doctor Cummings, esto sea "suficiente como para ofrecerle a los enfermos de de alzheimer una buena calidad de vida hasta su fallecimiento por otras causas".
Tratar a tiempo
"El alzheimer ya no es la enfermedad temible ante la que no se podía hacer nada", afirma tajante el doctor Patricio Fuentes, del Servicio de Neurología del Hospital del Salvador.
La razón, argumenta, es que "esta es una de las enfermedades donde más se invierte en investigación, lo que ha dado lugar a diagnósticos cada vez más precisos y terapias mucho más efectivas".
Estos fármacos están actualmente disponibles para los aproximadamente 100 mil pacientes enfermos de alzheimer que hay en Chile.
Si bien estos medicamentos no pueden revertir la enfermedad, sí logran retardar en algunos años su curso.
Por otra parte, el porcentaje de respuesta a estos fármacos ha aumentado y su precio ha ido bajando progresivamente, llegando a cerca de 100 dólares mensuales.
Pero como más vale prevenir que curar, el doctor Fuentes recomienda a los mayores de 60 "no fumar, beber en forma moderada, controlarse periódicamente la presión y la glicemia, hacer ejercicio físico e intelectual, como aprender computación o un nuevo idioma".
Y lo que es muy importante: "Si la memoria empieza a fallar, hay que tomarlo en serio y consultar a un especialista".
Avances en parkinson
El parkinson fue otro de los trastornos analizados durante el seminario de enfermedades neurodegenerativas realizado en Clínica Las Condes.
La neuróloga Irene Litvan, de la Universidad de Louisville, fue una de las invitadas al seminario, y destacó que entre las terapias en estudio para tratar fases avanzadas de esta enfermedad "se investiga la posibilidad de inyectar directamente al cerebro genes que prevengan la degeneración de las neuronas y restauren su función".
Esto promete reducir e incluso mejorar síntomas como los temblores y la marcha lenta e inestable, agregó la experta.
En Chile, un equipo del Departamento de Física de la Universidad de Santiago trabaja en un sistema de diagnóstico precoz del parkinson a partir de imágenes de resonancia magnética (RM).
El profesor Ulrich Raff, a cargo del estudio, destacó las ventajas de la RM respecto de otras técnicas de imagenología que permiten establecer de manera indirecta los cambios cerebrales asociados a esta enfermedad.
"La resonancia magnética muestra la pérdida neuronal que se está produciendo en el cerebro, lo que permitiría detectar la enfermedad antes de que aparezcan los primeros síntomas".
Gonzalo Rojas, miembro del equipo investigador, agregó que el desafío ahora es reducir el tiempo que tomaría hacer este examen.
Luego, la tarea sigue con comenzar a probarlo en pacientes, para lo cual este equipo de investigadores cuenta con el apoyo del doctor Isidro Huete, del Departamento de Radiología de la Universidad Católica.
"Hoy los medicamentos para el parkinson buscan aliviar los síntomas, pero estamos avanzando hacia terapias que retarden el curso de la enfermedad e, incluso, permitan recuperar células que mueren durante su evolución".
Dra.
Irene Litvan, Neuróloga
"Hay que tomar conciencia de que el alzheimer no es un proceso normal del envejecimiento.
Por eso, la pérdida de memoria debe considerarse como posible señal de una enfermedad que necesita ser analizada".