Lázaro González dice que Elián se niega a dejar Miami
WASHINGTON
El anunciado viaje de Elián González a Washington para reunirse con su padre se ha cancelado hoy, luego de que el pequeño le dijera a su tio que se niega a dejar su casa de La Pequeña Habana.
El presidente de la Fundación Nacional Cubanoamericana, Jorge Mas Santos, había anunciado ayer por la noche que el menor viajaría hoy a Washington acompañado por su tio abuelo Lázaro.
Allí, Elián se reuniría con su padre en un lugar no revelado de la capital norteamericana.
Pero Lázaro González anunció a la multitud congregada a las puertas de su casa la medianoche de ayer que el pequeño se negaba a ir a Washington.
"El niño vive en Florida, tiene un nuevo hogar aquí.
Elián dice que no quiere ir a Washington", dijo Lázaro.
Cuando sus parientes le preguntaron esta mañana si quer¡a viajar a Washington, Elian otra vez dijo que no, Roger Bernstein, un abogado para la familia de Lazaro Gonzalez, dijo en el programa "Today" de NBC.
Pero poco después, Elian, Lazaro y un sícologo se dirigían a la casa de la monja Jeanne O"Laughlin, donde el niño se reunió con sus abuelas en enero, dijo Armando Gutierrez, vocero de la familia Gonzalez.
Gutierrez se negó a precisar el motivo de la visita a la residencia de O"Laughlin.
Lazaro había propuesto la casa de la monja como un posible "lugar neutral" en el que su familia podría reunirse con el padre de Elian.
A la cita de Washington debían asistir Elián, Lázaro González, su hermano Delfín, el padre del niño, Juan Miguel González, su esposa y su pequeño hijo de seis meses.
Se esperaba que estuvieran presentes también el subsecretario del Departamento de Justicia, Eric Holder, y el senador demócrata Roberto Torricelli.
La gran ausente en el reencuentro de Elián con su padre habría sido su prima Marisleysis, quien permanecerá en Miami debido a problemas de salud, según confirmó el portavoz de la familia, Armando Gutiérrez.
Bernstein dijo esta mañana que cualquier reunión debía esperar hasta que se mejorara Marisleysis.
Los detalles de la entrega del pequeño de 6 años han sido casi convertidos casi en un ``secreto de estado"".
Nadie en Justicia o el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) quizo referirse a los mismos, pero se especula que la transferencia pudiera darse en el aeropuerto de Opa-locka en Miami, en el de Fort Lauderdale o en el de West Palm Beach.
Si la familia de Miami no entrega el niño, pudiera ser la propia Fiscal General, Janet Reno, quien le haga saber ``muy seriamente que tiene que cumplir lo ordenado"", añadió la fuente.
El jefe de la misión diplomática cubana Fernando Ramírez de Estenos había dicho que el padre del niño no viajaría a Miami, con lo cual quedaba descartada cualquier reunión aquí.
Janet Reno había anunciado también que viajaría a Miami hoy para asegurar la entrega del niño a su padre, pero a última hora de la noche hizo saber a través de un vocero que cancelaría el viaje.
El anuncio de Reno se produjo después de su reunión con los alcaldes del Condado de Miami-Dade y la ciudad de Miami, Alex Penelas y Joe Carollo, respectivamente, quienes viajaron a la capital para tratar de promover un encuentro entre las partes.
Pero, aparentemente, los alcaldes no se enteraron del viaje mientras estuvieron reunidos con ella.
Tras recibir a los alcaldes, Reno se reunió con Gregory Craig, abogado de Juan Miguel gonzález en Estados Unidos, pero no trascendió algún detalle del encuentro.
Según otra fuente del gobierno, Reno le informó de sus planes de ir a Miami, y eventualmente discutieron los detalles de la entrega.
Al cabo de la reunión con los alcaldes, éstos no mencionaron ninguna posibilidad de una extensión de 30 días para el proceso de transferencia, como Carollo sugirió el lunes.
El alcalde de Miami dijo a El Nuevo Herald antes del encuentro que no estaba optimista sobre el mismo, pero lo veía como una posibilidad más de calmar los ánimos.
``La familia [en Miami] tiene derecho a hablar con Juan Miguel, y Juan Miguel debe hablar con ellos libre de la vigilancia de la gente de seguridad de los diplomáticos cubanos, y esperar el fallo de la corte de apelaciones.
Si éste le es favorable soy el primero en decir que se lleve a su hijo"", dijo el alcalde.
La carta enviada ayer al tío abuelo de Elián es, según una vocera de Justicia, más que un ultimátum.
``No estamos dispuestos a discutir ningún tipo de aplazamiento del procedimiento de transferencia"", sostuvo Carol Florman, portavoz asistente de la Secretaria de Justicia.
Esta dura reacción surge después que Lázaro González hizo esperar el lunes durante más de tres horas a los expertos enviados por Reno para discutir detalles de la transferencia, un desaire que ella no recibió bien.
``Nos desilusiona, porque todavía creemos que Lázaro debe participar de forma activa en la entrega, para que le conste a Elián que lo apoyan y se están responsabilizando"", dijo la vocera del INS María Cardona.
Los periodistas Andrés Viglucci, Ana Acle y Marika Lynch, del The Miami Herald y Madeline Baro Diaz, periodista en linea, colaboraron con la elaboración de esta información.
La insistencia de los González en una "reunión familiar"
Wilfredo Cancio Isla.
El Nuevo Herald
En una solicitud contra reloj ante la inminente devolución de Elián González a su padre, los familiares del niño en Miami le habían pedido al gobierno de Estados Unidos que les permitiera reunirse en un ``lugar neutral"" con Juan Miguel González antes de recibir nuevos ultimátums para el traspaso de la custodia.
``Estamos dispuestos a reunirnos con él [Juan Miguel] de inmediato"", escribió el tío abuelo Lázaro González a la psicóloga Paulina Kernberg, que integró el equipo de especialistas enviado a Miami por el gobierno el pasado lunes.
La misiva fue entregada también a la secretaria de Justicia, Janet Reno.
``La reunión familiar podría continuarse inmediatamente con otro encuentro que incluya a Elián"", sugirió Lázaro, quien ratificó que su hermano Delfín González continuará en Washington tratando de hablar con Juan Miguel.
En la solicitud, el tío abuelo recomienda que el encuentro se haga en la casa de la monja Jeanne O"Laughlin, presidenta de la Universidad Barry y quien fuera también anfitriona de la reunión de Elián con sus abuelas, el pasado enero.
``No obstante, estamos dispuestos a reunirnos en cualquier otro lugar neutral del sur de la Florida o, de ser necesario, en otra parte del estado"", aclaró.
La carta ponía dos condiciones para las ``conversaciones serias"" en familia:
No realizarlas en Washington, pues entonces estarían mediadas por ``la intensa mirada de los funcionarios cubanos"".
Garantías de que la reunión no se convertirá en una oportunidad para transferir abruptamente a Elián a su padre.
Las autoridades federales reaccionaron con silencio o escepticismo a la propuesta.
Cardona descartó que la base aérea de Homestead, al sur del Condado de Miami-Dade, se esté considerando como un escenario para el reencuentro entre padre e hijo, pero señaló que podría concretarse en otra base de la Florida o en los alrededores de Washington, D.C.
Las posibilidades apuntan al aeropuerto de Opa-locka, y la entrega podría efectuarse durante las primeras horas de mañana jueves, según fuentes consultadas por El Nuevo Herald.
Por la tarde, un grupo de cinco compañeritos de clase de Elián en la Escuela Lincoln-Martí lo visitaron en su casa de la Pequeña Habana, acompañados de su maestra, Obdulia Copa, y de Demetrio Pérez, director de esa institución.
En la Ermita de la Caridad, más de 1,000 personas asistían anoche a una misa oficiada por el obispo auxiliar de Miami, monseñor Agustín Román, en favor de la permanencia de Elián en Estados Unidos.
Los presentes, que llenaron la entrada y los alrededores de la Ermita, pidieron una ``solución justa"" al caso del niño balsero.
La ceremonia concluyó con el lanzamiento al mar detrás de la Ermita de centenares de flores en memoria de los cubanos muertos en el Estrecho de la Florida; entre ellos la mamá de Elián, Elisabeth Brotons.
Carta de Lázaro González a la Dra.
Paulina Kernberg
11 de abril del 2000
Estimada Dra.
Kernberg:
En nombre de mi familia, agradezco a Ud.
y a sus colegas por haber venido ayer al hospital a reunirse conmigo.
Esta carta es una continuación de la charla de ayer sobre cómo concertar una reunión entre los miembros de la familia González.
Escribimos para pedir que no se emitan más ultimátums antes de que se pueda reunir la familia.
Como lo conversamos, estamos dispuestos a reunirnos con Juan González inmediatamente.
Esa reunión podría ocurrir en la tarde de hoy o mañana.
Es de esperar que mi hermano Delfín podrá hablar con su sobrino y ahijado en Washington.
Mientras tanto, Marisleysis y yo necesitamos juntarnos con Juan González lo antes posible.
Proponemos que la reunión se efectúe en casa de Sor Jeanne O"Laughlin pero estamos dispuestos a reunirnos en cualquier otro lugar neutral en el sur de la Florida o, si fuera necesario, en otra parte del estado.
No creemos que una reunión en Washington, bajo los implacables ojos de funcionarios del gobierno cubano sea una oportunidad justa para entablar conversaciones familiares significativas.
La reunión familiar podría ser seguida casi inmediatamente por una reunión que incluiría a Elián.
Especialmente en el caso de la reunión inicial entre Elián y su padre, creemos que el hogar de Sor Jeanne es un lugar mucho mejor, porque [Elián] ya estuvo ahí.
En respecto a esa reunión, quisiéramos garantías de que a Elián se le permitirá regresar a su actual hogar en Miami tan pronto termine la reunión, para que ésta no se convierta en una oportunidad para su remoción abrupta.
Esto es sumamente importante, no sólo para mí y para Marisleysis sino también para Elián, de modo que podamos asegurarle honestamente que al ir a la reunión no será seguidamente embarcado en un avión rumbo a Cuba.
De otro modo Elián temería ir a la reunión y eso le causaría problemas al ver a su padre por primera vez en más de cuatro meses.
Sugerimos, pero no exigimos, la presencia de un observador neutral que no sea un funcionario de uno u otro gobierno.
Tales reuniones son esenciales y deberían haberse concertado mucho antes.
Aunque no podemos garantizar el resultado final de las charlas entre los miembros de la familia, éstas podrían aliviar la situación de gran manera; por cierto, no la podrían empeorar.
Juan González necesita hablar conmigo y con Marisleysis sobre su hijo.
Nosotros necesitamos hablar con Juan González.
Y Elián necesita ver a su padre de una manera que le cause el menor daño a Elián.
Ninguna autoridad de ningún gobierno debería interponerse a estas urgentes necesidades, para que los derechos morales relacionados con este frágil niño sean respetados.
Nuevamente, gracias por darnos su tiempo.
Apreciaríamos profundamente su ayuda para reunir a los miembros de la familia para hablar sobre el niño a quien todos amamos.
Que Dios bendiga a usted y a su familia.
Sinceramente,
Lázaro González.
Copia a: La Hon.
Janet Reno, Ministra de Justicia de Estados Unidos.