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Reivindican huellas checas de Freud en aniversario de natalicio

Terra


La República Checa se unirá a los actos por el 150 aniversario del nacimiento de Sigmund Freud con la inauguración de un museo en su casa natal y la publicación de un trabajo histórico que reivindica la impronta checa en el creador del psicoanálisis.



Sigmund Freud (R.Checa 1856 - Londres 1939) nació en el seno de una familia judía de habla alemana en la localidad de Pribor, entonces dentro del imperio Austro-húngaro y hoy al este de la República Checa, y a sus tres años sus padres se mudaron a Viena, donde Sigmund vivió una infancia en medio de estrecheces.

"Quedó en mí oculto, de manera muy profunda, ese niño alegre de Pribor, el primogénito de una madre joven, que recibió de este ambiente y de esta tierra las primeras impresiones imborrables", recordó en una ocasión el propio Freud.

Así lo contó en 1931, en una misiva dirigida al alcalde de la Pribor (en alemán Freiberg), tras decidir el concejo erigir en su antigua casa una placa conmemorativa con motivo de su 75 cumpleaños.

Sin embargo, debido a la enfermedad que entonces padecía, Freud no pudo acudir, por lo que se excusó por carta y mandó en representación a su hija Anna.

El próximo 6 de mayo será inaugurado el nuevo museo de Freud, instalado en ese antiguo domicilio familiar y que está siendo reconstruido "lo más fielmente posible", indicó hoy a EFE Milada Podolska, responsable del Departamento de Informática, Cultura y Turismo del ayuntamiento de Pribor.

Tras pasar recientemente a engrosar el patrimonio cultural del país, en la vivienda "queremos acercar al público visitante el rostro humano de Freud", explicó la checa, y no tanto presentar su obra, que revolucionó la forma de concebir al ser humano con sus teorías sobre el inconsciente y la represión sexual.

Además, en abril se lanzará la obra titulada "El Pribor de Freud", un estudio histórico que analiza cómo se entrelazan los destinos del pueblo y los de su insigne ciudadano.

"Considero que Pribor marcó la vida de Freud", indicó la coautora del libro, Podolska, para quien no es posible afirmar una influencia en sentido inverso, debido a la corta estadía familiar en la localidad morava.

El entonces estudiante de liceo de Viena "volvió a los 16 años, con ocasión de unas vacaciones escolares, y se enamoró de Gisela Fluss, hija de un industrial de la zona", precisó Podolska.

Durante ese primer y último encuentro con su pueblo natal, a donde acudió para visitar a su amigo Emil (hermano de Gisela), "se enamoró súbitamente, de manera apasionada, para siempre -como esa edad supo, sabe y quizás siempre sabrá-.

Platónicamente, con fervor y hermosura.

Después de muchos años conseguía llegar a su memoria el color del vestido que entonces lucía Gisela, y ese tono amarillo siempre le removerá profundamente", se indica en el libro.


"Dado que en Praga se celebrará el 4 de mayo un congreso de expertos, las actividades en Pribor no tendrán un carácter tan académico", indicó Podolska.

Sin embargo, del 26 al 28 de mayo habrá en Pribor un encuentro dirigido por Cyril Hoschl, director del Centro Psiquiátrico Praga, y otros médicos de esta especialidad.

A pesar de que Podolska admitió la vigencia relativa de las teorías freudianas, el municipio quiere levantar un Centro de Congresos en honor del padre del psicoanálisis, "donde se podrán experimentar también diversas técnicas de auto-conocimiento".