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Paulina Kernberg, Psiquiatra del Divorcio

STEPHEN MOLINERO. New York Sun

Paulina Kernberg, murió a los 71 años, era psicóloga infantil y una de los expertos principales en los efectos del divorcio en niños.


Profesora de Psiquiatría en la Academia Médica de Weill Cornell y fundadora del programa "hijos del divorcio" en la clínica académica de White Plains.


 El Servicio de Inmigración y de Naturalización en el año 2000 la trajo como experta consultora y allí evaluó al muchacho cubano que fue tomado por la fuerza de sus parientes en Miami, Elian Gonzalez y que fue devuelto a su padre, bajo una publicidad de la prensa tremendamente cargada.


 Días después de ser devuelto el niño, Paulina habló con el muchacho, que permanecía con su padre en unos cuartos temporales en Baltimore.


Según una declaración jurada ante la corte que ella llenó, Elian "jugaba con algunos soldados plásticos de juguete que yo había traído conmigo para determinar su reacción frente a su aspecto, que no era distinto que el de los oficiales que lo habían recuperado del hogar de sus parientes de Miami," escribió, "él se involucró en esta secuencia del juego con placer y sin ansiedad.

Él se sentía amado"


Elián también dibujó un cuadro de un hombre en la cima de una montaña, y dijo que eso mostraba a "papá vigilando." La Dra.

Kernberg
dijo que ella interpretó el dibujo significando que él veía a su padre como su protector.


ç¶La unanimidad en el simbolismo faltaba; Un psiquiatra infantil contratado por los parientes de Miami dijo a Los Angeles Times, "así que él dibujó a su padre en una montaña, ¿qué gran cosa es?."


La Dra. Kernberg y otros 2 psiquiatras designados por el gobierno continuaron haciendo visitas bisemanales a Elián hasta que él volvió a Cuba, más adelante ese mismo año,  (la madre de Elián se ahogó mientras se escapaba con él en una balsa desde Cuba)


En el 2001, la Dra. Kernberg visitó la sala de clases del segundo grado en Cuba, y comunicó que Elian se había adaptado bien y parecía feliz jugando con sus amigos.


"Concuerdo con lo que Janet Reno dijo cuando el muchacho partió, que ella deseaba que Elian pudiera crecer en una democracia, donde las voces de todas las convicciones son escuchadas y se respetan los derechas individuales," dijo la Dra. Kernberg al Boletín de Noticias de Psiquiatría de la Colombia Weill Cornell en el año 2001,  "no obstante?Elián debe ser capaz de negociar constructivamente con las circunstancias trágicas en su vida".

 Ella también expresó la esperanza de que, con el tiempo, Elián tendría una buena relación con sus parientes de Miami también, a los que ella caracterizó como "una buena familia extendida que desearíamos que cada niño pudiera tener." "Ellos tenían sus propios psiquiatras y consejeros y tengo que decir que en mi opinión no los aconsejaron bien" La Dra. dijo a la Associate Press en el año 2000.


La importancia de la unión padres-niños estaba en el centro de mucho del trabajo de Kernberg sobre divorcio.

El divorcio, ella decía, era el segundo peor trauma que un niño podía experimentar, sobrepasado solamente por la muerte de un padre.

Las cicatrices psicologicas, advirtió, permanecían por mucho tiempo, y en muchos casos un niño estaba mejor viviendo en el seno de una matrimonio sin amor o de muchas peleas que yendo de una casa a  otra.


Acusada una vez en una conferencia de estar del lado de los niños, la Dra.

Kernberg
contestó que ésta era la opción existencial que ella había hecho.Su terapia de juego que ella instituyó en la clínica de White Plains incluía los conos-carpas de los indios americanos interconectados que los niños apodaban la "casa de la mama" y la "casa del papá," mientras que se arrastraban a través de los túneles plásticos.Tenían conversaciones imaginarias con los teléfonos de juguete con los padres ausentes "su lenguaje es juego" Kernberg dijo al New York Times en una reseña del 1997 "y en el juego los niños pueden hacer diversos finales"


Paulina Kernberg creció en Chile, se graduó del colegio a la edad de 17 años, y fue médico a los 23.

En 1959, ella y su  futuro marido, Otto Kernberg, también un joven médico, viajaron a Baltimore a estudiar Psiquiatría.

Sus carreras corrieron paralelas con la precisión de nadadores sincronizados.

Después prestaron atenciones en la clínica Menninger en Kansas, y se vinieron a Nueva York, donde encontraron cargos en Columbia, y después llegaron a ser autoridades de Weill Cornell.

O.Kernberg es un especialista bien conocido en personalidades narcisistas y limítrofes.


La Dra.

Kernberg
de vez en cuando actuaba como testigo experto en divorcios.

En el año 2000, su testimonio ayudó a establecer el primer caso en el estado de Nueva York en el cual el derecho de visita fue concedido a una de las mujeres de una pareja lesbiana.


Publicado extensamente en revistas académicas, la Dra.Kernberg también escribió  "Buenas vibraciones ? conversación directa y consejo sólido para los chicos" (1979) y, con dos otros autores, el Manual "Desórdenes de la personalidad en niños y adolescentes" (2000).