La tercera edición del Congreso Nacional de Ansiedad y Trastornos Comórbidos, coordinada por los doctores S.
Ros Montalbán y F.
Sabanés Magriñá, ha puesto de manifiesto que el 20 por ciento de los españoles presentará en algún momento de su vida un trastorno por ansiedad.
Los doctores F.
Sabanés y S.
Ros coordinaron el III Congreso Nacional de Ansiedad y Trastornos Comórbidos.
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Un total de 700 profesionales de Psiquiatría, Psicología, Enfermería y Atención Primaria se han dado cita en Barcelona para celebrar el III Congreso Nacional de Ansiedad y Trastornos Comórbidos, un foro en el que se ha confirmado que la ansiedad patológica es, junto a la depresión, uno de los trastornos mentales más frecuentes en nuestra sociedad, con una prevalencia que ha experimentado un significativo aumento en España en los últimos años.
Según los coordinadores de Congreso, los doctores S.
Ros y F.
Sabanés, el problema es tan grave que se calcula que en el año 2015 la ansiedad se habrá convertido en la principal causa de discapacidad de cualquier tipo.
"Ése es un problema que, a buen seguro, nos desbordará ?afirma Ros? porque si en este momento ya sufrimos un claro déficit de especialistas en Psiquiatría, en el año 2015, y tal y como está planteado el MIR en esta especialidad, podemos alcanzar una situación catastrófica".
A lo largo del congreso se ha podido constatar que la ansiedad puede presentarse como una entidad propia o asociada a otras patologías médicas o psiquiátricas, de forma que se observa una clara comorbilidad con la depresión.
En opinión de Sabanés, entre un 50 y un 90 por ciento de los pacientes depresivos presenta síntomas ansiosos, y un 80 por ciento de los mismos manifiesta síntomas somáticos.
"Paralelamente a esta situación ?apunta igualmente este experto,? los cuadros ansiosos no tratados adecuadamente, evolucionan hacia la cronicidad e incrementan el riesgo de desencadenar sintomatología depresiva".
Respecto a la ansiedad que se presenta de forma comórbida, han señalado que, efectivamente, depresión, ansiedad y dolor suelen ir asociados, y que existe una estrecha relación entre ansiedad y patologías psicosomáticas de alta prevalencia, tales como los trastornos de la alimentación, síntomas afectivos precoces en la demencia, agresividad, impulsividad y suicidio, así como en trastornos por dependencia a sustancias tóxicas, ya sea por la importancia que la ansiedad presenta en su etiología o por las consecuencias de su consumo.
Los expertos reunidos en Barcelona han puesto de manifiesto que la mayoría de pacientes ansiosos nunca son diagnosticados, y que sólo una cuarta parte de ellos son visitados por el psiquiatra.
Sobre este particular, Ros recuerda que con frecuencia "el primer receptor del paciente ansioso es el médico de familia".
"Ésta es la razón por la que hemos optado por dedicar una buena parte del congreso a estos profesionales, con el fin de que dispongan de conocimientos para la detección precoz y el correcto abordaje terapéutico de estos pacientes".
Avances en el tratamiento de la ansiedad
En sus inicios, éste se basaba en la administración, junto a tratamientos psicoterapéuticos, de ansiolíticos ?concretamente benzodiacepinas?, que constituyen un eficaz tratamiento sintomático pero no remedian la causa de la enfermedad.
A partir de los años noventa comienzan a utilizarse los antidepresivos, en concreto los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), que aportan elementos nuevos pero que siguen sin solucionar la patología de base.
Será más recientemente cuando se incorpore al arsenal terapéutico una nueva generación de fármacos antidepresivos, más eficaces y con capacidad para tratar a la vez la ansiedad y la depresión, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina (ISRS), cuyo principal exponente es la venlafaxina.
Otros fármacos que también se barajan son los anticonvulsivantes y algunos antiepilépticos, aunque éstos no disponen de indicación clínica.