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La locura Lo-Cura!: El retorno de las verdades rechazadas

Camilo E. Ramírez Garza, ElPorvenir.com


"No necesito pastillas/para dormir/si tú estás conmigo/hablándome al oído" canción, Juan Luis Guerra


"Durante mi enfermedad yo también oía voces, como esas que se escuchan en los sueños.


Al principio tenía solo ideas alucinatorias, pero después de dos o tres años de que estas voces habían llegado, se acomodaron críticamente a mi pensamiento y continuaron durante varios años.


Al final entendí que eran sólo una parte de mi mente: un producto del Inconsciente o un camino alternativo de mi conciencia [...] La enfermedad mental puede ser un escape de la infelicidad...

Pienso que ésta es la causa de la enfermedad de mi hijo..." [Odifreddi, P.

(2005,12).


Entrevista a John Nash.

Forum, pp.

25-27.]


A lo largo y ancho de la historia las interpretaciones sobre las causas de la locura han cambiado.


Van de lo demoníaco-sagrado (pecado) donde algún espíritu tomaba posesión (control) del cuerpo, manifestándose en el habla de la persona; a lo estrictamente moral-corporal, donde las pasiones desenfrenadas de la carne "enfermaban" la mente, haciéndola ilógica y disparatada para aquellas lógicas compartidas por la mayoría; hasta las explicaciones neurofisiológicas y genéticas actuales.


Mostrándonos que, la consideración de locura está supeditada a aspectos legales, estadísticos y morales de una determinada sociedad.


Dichos cambios son efectos de la diferenciación que realizara en el s.

XVII el filósofo francés René Descartes, en alma, cuerpo y mente.


Al separarlas, fundó campos de estudio depurados de metafísica y misticismo religioso.


Aquellos interesados en el alma se circunscribirían a la filosofía escolástica, como fundamento teológico.


Mientras que los enfilados hacia el estudio del cuerpo y mente, como serie de mecanismos fisiológicos y procesos mentales, conceptualizarían su funcionamiento como al de una máquina.


Tal delimitación es el origen de lo que hoy se denomina multidisciplinario.

Los problemas surgen cuando tales abstracciones concepto-investigo-educativas se consideran las únicas posibles.


Es cuestionado el estatuto de verdad absoluta.

Pues ahora hay tres: la del cuerpo, el alma y la mente.


Conformándose cada una -hasta nuestros días- con coexistir junto a las demás.

Ello -dicho sea de paso- junto a la separación de poderes gubernamentales de los eclesiásticos, ha constituido las precondiciones necesarias para la pluralidad de ideas de nuestro mundo actual.


Un tercer cambio en la consideración de las causas de la locura, lo produce el psicoanálisis a principios de s.

XX.


Revolucionando el entendimiento de la vida psíquica y por ende la etiología (del gr.

aitía, causa, y lógos, tratado o estudio) de la locura y su tratamiento.


Se considera como efecto del retorno del rechazo (defensa psíquica) de "algo", una verdad en la historia del sujeto, que retorna, manifestándose en voces, ilusiones o ideas delirantes; pero que quien lo padece no sabe -no es conciente.


¿¡Pero que es eso!? ¡Suena igualmente sin sentido!-alguien con justa razón pensará.


Intentemos responder.


Cuando se habla, se intenta comunicar algo, un mensaje.

Para ello, nos servimos de la lógica sintáctica que regula cada uno de los sonidos (fonemas) que dan vida a las palabras; gestos y entonaciones.


Pero el que escucha es quien dará finalmente sentido a lo que decimos.

Pues el sentido está en quien escucha.


(Como en el doble-sentido no advertido por aquel que solo se albureó) O sea en ambos.


Puesto que cuando hablamos también nos escuchamos, además de ese otro localizado como receptor.


Al hablar, no sabemos lo que le decimos: lo que éste interpreta.

Sino hasta que algo de "eso" regresa, produciéndose así un malentendido inherente a la estructura del lenguaje.


De igual forma podemos sorprendernos cuando lo que decimos (soñamos, hacemos, sufrimos...

¡vivimos!) funciona como un tercer elemento que porta sentido y significado, anteriormente desconocido, del que podemos saber algo de sí-mismos.


¡Ese, es el Inconsciente!: ese Saber de nuestra vida psíquica que intenta revelársenos a partir de los propios sueños, lapsus, olvidos, sufrimientos...

Tal fenómeno subjetivo no es exclusivo de la psicosis, sino del funcionamiento de toda persona.


Por ello, el método psicoanalítico de la Asociación Libre, implica decir todo lo que ocurra, que pase por el pensamiento, sin planear o seleccionar nada.


Para que entonces, ESO que se dice pueda mostrar y revelar algo del propio Inconsciente: aquellas verdades que al ir hablando pueden irse reconociendo; las voces" que alguien escucha dentro o afuera de su cabeza; y que John Nash acierta, adjudicándolas como propias.


Al igual que las imágenes alucinadas que aparecen una y otra vez, muestran verdades que intentan completar lo que no se sabe de sí-mismo: ¿Por qué me pasa siempre...

? El psicoanálisis busca restituirle a todo sujeto sus verdades -Inconscientemente- "rechazadas", y manifiestas -sin sentido- en la vida de todos los días, (de "locos" y "sanos") desencadenando el sufrimiento.


Para poder ser más dueño de sus deseos y decisiones.

Pues ¡La verdad libera! Cuando se escuche al llamado "loco": enfermo mental, psicótico, esquizofrénico; al adolescente, al niño, al criminal, quejoso, mujer "en sus días", al homosexual, al malo, a las minorías..

reconociéndoseles su lugar de sujetos, portadores de verdades rechazadas por los círculos de poder.


Cuando escuchemos al sujeto, y no solo a las etiquetas y secreciones trastornadas de sus neuronas, entonces, y solo entonces, estaremos tal vez en el camino de reconocer las verdades de la humanidad.


Aquellas que por estar tan llenos de "lógica" no alcanzamos a entender.

Pues la lógica a menudo también estorba.


camilormz@gmail.com