Alcohólico a los 30.El consumo abusivo de alcohol durante los fines de semana, una práctica creciente entre adolescentes y jóvenes, unido al uso de otro tipo de drogas como cannabis y cocaína, está convertido el alcoholismo en una enfermedad juvenil.
Así lo advirtieron ayer en Oviedo varios expertos en toxicomanías que participan en el VI Congreso Nacional de Trastornos de la Personalidad, un encuentro que concentra desde ayer en el Auditorio Príncipe Felipe a más de 500 profesionales.
Ricardo Baro de Medina y Enrique Echeburúa, catedráticos en Psicología Clínica por la Universidad del País Vasco, señalaron que el alcoholismo «es una patología cada vez más precoz».
Hasta ahora, «estábamos acostumbrados a tratar personas con problemas de alcoholismo a partir de los 40 o los 45 años».
Pero en la actualidad, «es normal que nos lleguen enfermos de 30 a 35 años».
El motivo está, en opinión de estos psicólogos clínicos en el incremento del consumo de bebidas alcohólicas.
«Se bebe mucho, en un corto periodo de tiempo y, encima, se mezcla con cocaína y otras drogas, lo que acelera el efecto patológico del alcohol», explicó Ricardo Baro, que acaba de elaborar una tesis doctoral sobre alcoholismo y trastornos de la personalidad.
El perfil del nuevo alcohólico «es el de un chico joven, soltero, con buenos ingresos económicos, que suele beber de forma abusiva los fines de semana, y que lo combina con la cocaína».
Cuadros paranoides
Pero el descenso en la edad de los alcohólicos no es la única novedad sobre la que ayer debatieron los profesionales de la salud mental.
También se abordó la relación existente entre las adicciones y los trastornos de personalidad.
Precisamente, el estudio elaborado por los catedráticos del País Vasco alerta de que una de cada dos personas a tratamiento por su problema con alcohol presenta otros trastornos, que van desde la inestabilidad emocional a cuadros antisociales y paranoides.
Sobre este asunto, Lisardo Becoña, catedrático de Psicología de la Universidad de Santiago, afirmó que los trastornos de personalidad deben ser tenidos en cuenta a la hora de aplicar terapias antidroga, «ya que muchas pueden fracasar, puesto que este tipo de enfermedades mentales son las que llevan a las recaídas».
Por su parte, Julio Seoane, catedrático de Psicología Social de Valencia ofreció una conferencia sobre «cómo ha evolucionado el concepto de nosotros mismos en las últimas décadas», asegurando que «ahora somos más adaptativos, pero también más disfuncionales».
Para Seoane, los nacionalismos «son en realidad trastornos de identidad de las propias sociedades, que no saben cómo relacionarse con los demás».