En el marco del curso que tiene lugar esta semana sobre infancia y psiquiatría, hoy intervinieron Josep Toro, profesor de Psiquiatría y responsable del Servicio de Psiquiatría y Psicología Juvenil del Hospital Clinic de Barcelona, y José Mariano Velilla, jefe de la sección de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Clínico de Zaragoza.
Toro explicó que "aproximadamente un 70 por ciento de las chicas con anorexia nerviosa se recupera totalmente, pero siempre y cuando se detecte la enfermedad pronto y haya cooperación de la familia con los médicos".
Velilla informó de que en los últimos 20 años los diagnósticos por casos de bulimia aumentaron un 38 por ciento, y añadió que el 80% de las pacientes se recupera totalmente, si se somete a tratamientos nutricionales, psicológicos y pedagógicos, aunque agregó que las recaídas son frecuentes.
En declaraciones a Efe tras la conferencia "Trastornos del comportamientos alimentario en niños y adolescentes", Toro dijo que la prevalencia de un "modelo delgado de belleza occidental", establecido en campañas publicitarias y programas de televisión, ha repercutido en una "nueva percepción de lo que es aceptable y bello".
Este experto resaltó que las jóvenes, "para sentirse reconocidas y atractivas", comienzan una dieta sin justificación, lo cual representa el principal factor de riesgo para el surgimiento de la anorexia nerviosDestacó que un 76 por ciento de las adolescentes decide empezar una dieta no por motivos de salud, sino por razones "estéticas y de moda", ya que se sienten "inconformes y molestas" con su cuerpo.
El especialista consideró que las anoréxicas nerviosas se caracterizan por tener un miedo intenso a aumentar de peso, insistir repetidamente en una posible alteración de su silueta y por negar el peligro que representa su bajo peso.
"Se trata de chicas -agregó- que están mal consigo mismas, que no se gustan, que se aislan, que están irritables, que sienten que en casa no las entienden, se retraen socialmente y viven obsesionadas con su peso".
Entre las secuelas biológicas que causa la anorexia nerviosa, Josep Toro mencionó la caída del cabello, daños en la piel y la amenorrea, que es la alteración del ciclo menstrual.
"La bulímica nerviosa -explicó a Efe Mariano Velilla- intenta no comer, pero, a diferencia de la anoréxica, llega un momento que no puede controlar su sensación de hambre porque tiene una impulsividad más acusada y comienza los atracones, porque tiene mucha hambre por todo lo que se ha restringido anteriormente".
Esto, siguió Velilla, desconcierta a la bulímica, le hace sentirse culpable, piensa que con ese atracón ha engordado mucho más de lo que había pensado perder con la dieta y entonces se provoca el vómito.
El médico precisó que la bulimia nerviosa es más difícil de detectar que la anorexia, ya que la joven que la padece es "sigilosa", desaparece comida, "asalta" el frigorífico, "almacena" alimentos en su habitación y vomita a escondidas.
"Los vómitos crean ulceraciones del esófago, también pérdida de las piezas dentarias; en la mayoría de las bulímicas el esmalte dental está muy dañado por la acción corrosiva de los ácidos gástricos, y en casos extremos hay arritmia y fallo cardiaco porque en los vómitos se pierde mucho potasio, que es indispensable para que el corazón funcione bien", advirtió.
Una de cada 200 jóvenes padece anorexia nerviosa
Terra