Inicio

Nuevas estrategias terapéuticas mejoran la recuperación tras un infarto cerebral

Paula Leighton N. El Mercurio

Padre de cuatro hijos y gerente de su propia empresa, todo iba bien para Pablo Ariztía (47 años) hasta que un accidente cerebrovascular (ACV) lo dejó abruptamente hemipléjico, incapaz de hablar y ver bien, y con serias dificultades para comprender lo que le decían.

Pero tras casi un año de rehabilitación, Pablo está recuperado.

Para él fue fundamental caer en las manos de un equipo que exigió al máximo la capacidad de su cerebro para recuperarse.

"Hoy la rehabilitación de estos pacientes se basa en sacar el mayor provecho posible de la plasticidad neuronal, pues sabemos que si una zona del cerebro se daña, la periferia de esa zona comienza a reclutar neuronas sanas de áreas cercanas y remotas para incorporarlas a la función perdida", explica el neurólogo Roberto Maturana, director de la I Jornada de Neurorrehabilitación, organizada hace unos días por la Clínica MEDS.

En el evento se discutieron los avances más recientes en la rehabilitación de pacientes afectados por un ACV.

Los siguientes ya se aplican en Chile.

1 Inmovilizar
Tradicionalmente, la rehabilitación buscaba que la persona supliera con su mano o pierna sana las actividades que solía realizar con el lado que quedó afectado.

Hoy se hace lo contrario: se inmoviliza el lado sano para forzar a que el paciente emplee el que quedó paralizado.

"Esto hace que todo el cerebro se una para realizar la tarea que le imponen", explica el neurólogo.

El mismo principio se aplica cuando el paciente no habla bien: se le impide expresarse con gestos o ademanes, forzándolo a emitir palabras.

Además, las actividades que se solicitan deben tener una función práctica para el paciente.

Por ejemplo, tomar un vaso, ir a comprar pan o escribir en el computador.

"El cerebro responde a funciones, no a movimientos solos", dice Maturana.

2 Motivación

Cuando a un sobreviviente de ACV se le pregunta qué quiere volver a hacer, las respuestas son tan variadas como "atender mi quiosco", "salir a tomar café con mis amigos" o "jugar nuevamente al bridge".

Estas actividades apuntan a la necesidad de participación en la sociedad, la que suele afectarse tras un infarto cerebral, explica el neurokinesiólogo de MEDS, Jorge Díaz.

El especialista señala que la visión actual en rehabilitación es preguntar al paciente qué quiere volver a hacer, y a partir de esa meta trabajar las funcionalidades necesarias para lograrlo, como caminar, hacer cálculos, escribir.

"Así se logra algo fundamental en la recuperación: la motivación del propio paciente", afirma Díaz.

3 Uso de soportes

Volver a caminar normalmente es una de las metas de la rehabilitación actual.

"Ya no se espera que la pierna afectada sirva sólo como un pilar para apoyar a la sana", dice Díaz.

Para lograrlo se emplean "sistemas de soporte parcial", como arneses que mantienen al paciente de pie sobre una trotadora para que pueda caminar con seguridad.

"También pueden sujetarlo por el abdomen para que "gatee" sobre el sinfín, forzándolo a usar el brazo afectado", explica el fisiatra mexicano Jorge Hernández, vicepresidente de la Federación Mundial de Rehabilitación Neurológica.

"Al evitar caídas, estos soportes dan seguridad al paciente y ayudan a estimular las distintas fases de la marcha", dice el experto.

4 Profesionales

"Además de movimiento, la rehabilitación debe tratar aspectos emocionales, sexualidad, deglución, tono muscular y reinserción social", enumera Hernández.

Por eso, es clave un manejo interdisciplinario con neurólogo, fisiatra, fonoaudiólogo, psiconeurólogo, kinesiólogo y terapeuta ocupacional, entre otros.

"Los especialistas tienen que estar comunicados y diseñar un plan de trabajo que apunte a un objetivo común", dice el fisiatra.

5 Botox

Una de las secuelas motoras más frecuentes del ACV es la espasticidad o rigidez de algunos músculos.

La mano se empuña, el brazo se contrae o el pie se dobla hacia adentro, causando dolor y dificultad para moverse.

En estos casos, "inyecciones de toxina botulínica (Botox) en puntos precisos del músculo ayudan a relajarlo para evitar que se contraiga, lo que facilita que el paciente se incorpore a la rehabilitación", dice Maturana.

Un estudio publicado en 2002 en el New England Journal of Medicine encontró que el 62% de los pacientes inyectados con Botox reportaron mejoría en su higiene personal, capacidad de vestirse, posición de extremidades o dolor.

DISPOSITIVOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

ARNÉS PARA CAMINAR

El paciente hemipléjico se mantiene suspendido sobre un sinfín o trotadora, con lo que normaliza su centro de gravedad y puede equilibrar el peso entre el lado sano y el paralizado.

Esto ayuda a practicar la marcha en forma segura, estimulando el movimiento y sensibilidad del pie y la pierna afectados.

SOPORTE ROBÓTICO

El AKROD v.2, creado en la Northeastern University (Boston), es un soporte robotizado para pacientes con dificultad para caminar.

Sensores computarizados detectan las particularidades de la marcha y ayudan a mejorar la fuerza muscular y flexibilidad de la rodilla.

El sistema aún es un prototipo.

MANO MECÁNICA

El SaeboFlex® es un soporte mecánico para rehabilitar la mano.

Éste posiciona la muñeca y dedos para poder extenderlos y practicar funciones como agarrar y soltar.

El dispositivo sólo está disponible para pacientes entrenados por especialistas de Saebo en EE.UU.

INCIDENCIA

18 MIL chilenos al año sufren un accidente cerebrovascular.

EL 63% de los sobrevivientes necesitan rehabilitación neurológica