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El juego como una instancia clave de la práctica del psicoanálisis

Diario El Siglo de Tucumán

El abordaje del juego desde un doble ángulo: el de su inserción en la cultura y como concepto del psicoanálisis, es el fundamento del nuevo libro que Cristina Marrone, miembro de la Escuela Freudiana de Buenos Aires, presentó días atrás en nuestra provincia, invitada por el Grupo de Psicoanálisis de Tucumán.


El Juego: Una Deuda del Psicoanálisis -Editorial Lazos- se denomina el trabajo cuyo punto de arranque fue, según explica Marrone en diálogo con EL SIGLO, un concepto de (el historiador holandés Johan) Huizinga, quien "hace un recorrido a través de los signos de la cultura de los últimos siglos y concluye, entre otras cosas, que el siglo XVIII, el de Mozart, fue un siglo juguetón y que la música de ese compositor tiene ese tono que alivia el alma", comenta la profesional.



Pérdida

Añade que para el intelectual europeo el juego como recurso de la cultura fue gradualmente perdiéndose y en el siglo XX esa ausencia fue muy marcada frente a hechos como el nazismo -del cual Huizinga fue víctima fatal-, la masacre del pueblo armenio en manos turcas y la disolución de la ex Yugoslavia, entre otros episodios.


"Con más razón esa línea de razonamiento se aplica en el siglo XXI, en el que nos cabe pensar qué está pasando con ese recurso lúdico cuyo déficit es enorme, junto con un avance de la intensidad de la crueldad", acota Marrone.
Sobre el porqué lo considera "una deuda" de la disciplina fundada por Sigmund Freud, explica la investigadora que "en el psicoanálisis el juego ingresó, a través de la escuela inglesa, como una técnica del análisis con los niños".
Si bien Freud, (Jacques) Lacan y (el pediatra inglés Donald) Winnicot se ocuparon de lo lúdico, este aspecto debería tener "el estatuto de un concepto esencial para considerar el campo de la neurosis", acomete la especialista para redondear que "el analista está en posición lúdica en cuanto a la palabra: escucha más allá de lo que el paciente -el sujeto- dice y está haciendo de algún modo poesía, ya que bifurca el sentido y libera en la palabra un sentido nuevo".
Cristina Marrone, quien tiene varios trabajos publicados y colabora con revistas internacionales del campo psicoanalítico, fue presentada en Tucumán por sus colegas Mara Barrionuevo, José Azar y Manuel Andújar.