A diferencia de un analgésico o de un antibiótico, los fármacos contra la depresión más usados hoy -principalmente la fluoxetina- no causan los efectos deseados en los primeros días sino después de varias semanas de ser ingeridos.
Una investigación encabezada por el doctor Fernando Orrego, de la Universidad de los Andes, vino a confirmar en el laboratorio las razones por las cuales el efecto antidepresivo de los fármacos toma su tiempo.
Aplicando en ratas las mismas dosis de fluoxetina que se les dan a los humanos, pudo comprobarse que, después de cuatro semanas, este fármaco estimulaba en las uniones (sinapsis) neuronales la producción de BDNF, una sustancia que estimula el crecimiento y la función de las neuronas.
Ahí estaría, entonces, el efecto antidepresivo.
El doctor Fernando Orrego -candidato al Premio Nacional de Ciencias- explica que por primera vez un experimento como éste se hace usando casi las mismas dosis de fluoxetina que en humanos, 0,5 mg por kilo.
Hasta ahora se habían conseguido efectos en ratas con cantidades 10 o 20 veces mayores que las usadas en pacientes, pero las acciones sobre las sinapsis excitadoras eran desconocidas, dice.
La importancia de esto es que, al estudiar lo que ocurre en los cerebros de las ratas, se confirma lo que se creía: el verdadero efecto antidepresivo de la fluoxetina se da a nivel intraneuronal, con el BDNF, factor que permite el crecimiento de neuronas.
Este hallazgo, publicado en la revista especializada "Neuropsychopharmacology", podría provocar un efecto futuro en la producción de nuevos fármacos.
Pero por ahora tiene la importancia de ayudar a entender cómo éstos actúan en el cerebro humano, explica el psiquiatra Pedro Retamal, coordinador del grupo de enfermedades del ánimo de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía.
Cumplir un ciclo
"Es importante que las personas sepan que este tipo de medicamentos son de efecto lento, que no se puede esperar de ellos la misma rapidez de un antibiótico o de un analgésico", afirma Pedro Retamal.
"Esta investigación sigue demostrando que los efectos de estos fármacos no se dan en las superficies de las neuronas sino al interior de ellas, lo que implica un ciclo que toma varias semanas".
El doctor Orrego espera que estos resultados puedan llevar a crear medicamentos que logren un efecto más rápido.
Chilenos demuestran por qué los antidepresivos actúan lentamente
El Mercurio