El sentido común diría que cuando una mujer ha sido víctima de abuso en su infancia, tendería a maximizar los cuidados para que ese tipo de situaciones no se repitan con sus hijos, pero la realidad refleja lo contrario.
Un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Chile observó que muchos niños abusados son hijos de mujeres que han sufrido el mismo problema, por lo que se daría una especie de "transmisión intergeneracional" en estas conductas.
Trabajos extranjeros han planteado que alrededor del 50% de las mujeres víctimas de abuso sexual en su niñez reportaban que uno o más de sus hijos lo padecían.
En Chile, sin embargo, no existían cifras.
Por eso, un equipo del Hospital Luis Calvo Mackenna -formado por la siquiatra y académica del Departamento de Pediatría, doctora Margarita Maida, y la sicóloga María Elisa Molina- decidió elaborar una encuesta para confirmar o no esa relación.
La encuesta, que fue anónima, controló a dos grupos: uno de 44 mujeres que llevaban a sus niños a la Fundación de Prevención de Violencia Intrafamiliar, mientras que el grupo de control lo constituyeron 45 madres que acudían a Neurología por problemas médicos no asociados a abuso sexual.
"Las madres de niños que sufrieron abuso sexual reportaron más antecedentes de abuso sexual en su propia infancia (61,4%) que las madres de niños no abusados (26,7%)", precisa la doctora Maida.
La especialista plantea que el abuso sexual y sicológico en la infancia disminuiría la capacidad protectora parental, constituyéndose, por lo tanto, en un factor de riesgo para los hijos.
Una posible explicación sería que las necesidades afectivas no satisfechas de las madres competirían con las intensas demandas de sus hijos, dificultando así una actitud protectora hacia ellos.
Otros expertos, en tanto, afirman que cuando se produce abuso sexual se establece una especie de "hechizo" del perpetrador hacia la víctima, lo que anula su conciencia y capacidad perceptual.
Esto último predispondría a algunas personas, principalmente mujeres, a ser víctimas de otros abusadores.
Si bien la muestra es pequeña, la siquiatra comentó que este estudio puede servir de base para elaborar modelos de comprensión del abuso sexual y estrategias de intervención.
MAGNITUD Unos 4.500 delitos sexuales se denuncian al año.
Pero, por cada caso denunciado, otros seis se mantendrían en silencio.
Abuso sexual se transmitirÃa entre generaciones de madre a hijos
El Mercurio