El que una mujer sea la próxima (actual) Presidenta de Chile, es el reflejo de que la sociedad está cambiando, según José Olavarría, sociólogo de
Las cifras lo confirman: mayor participación femenina en el trabajo, más mujeres a cargo del sustento de sus hogares y en política son algunas de estas señales.
Olavarría agrega que este hecho genera incertidumbre: "En el ámbito de los hombres es complejo, porque la política era uno de los pocos campos que quedaban con predominio de hombres y ahora la presencia de las mujeres tendrá que ser fuertemente estimulada", indica.
Esto, porque la paridad impuesta por el gobierno entrante obligará a los partidos a potenciarlas en sus filas y a excluir de las directivas o cargos de poder a muchos hombres.
CAMBIO DE ESQUEMAS
"El que las mujeres ganen autonomía en todos los planos de la vida y desarrollen posiciones propias, generando sus propios recursos y, por tanto, tomando decisiones, afecta culturalmente a los hombres que venían más acostumbrados al antiguo patrón de ser proveedores en la sociedad en que vivíamos", explica Fernanda Villegas, asesora laboral del Servicio Nacional de
"Los hombres deben vivenciar su masculinidad de manera distinta si queremos tener una sociedad y familias más sanas.
De lo contrario, vamos a estar en una guerra y una situación tensa porque las mujeres salieron de casa para no volver más", añade la especialista.
En ese sentido, quienes estudian el tema, coinciden en lo que hace falta: "Se pide a los hombres, para hacer que las relaciones con las mujeres sean más simétricas, que no repitan los mismos esquemas que desde antes los condicionaban.
Sus modelos son sus padres, sus abuelos, sus bisabuelos, y eso ya no va con este siglo, aunque los prejuicios los siguen repitiendo", afirma la sicóloga Loreto Morras, de
Cambi
"Estamos en un período que se puede llamar "tiempo bisagra", donde los cambios vienen o los estamos viendo, pero todavía no están asentados, lo que produce desarmonías en el mundo de la cultura, el trabajo y la familia", dice Fernanda Villegas.
En Estados Unidos, expertos advierten que se pide a los hombres estos cambios a una velocidad mayor que los efectuados por las mismas mujeres.
EL COMPLEMENTO PERFECTO
Especialistas detallan lo que ellas pueden aprender de los varones:
Competencias distintas.
La sicóloga de
Hemos ocupado espacios y reflexionado sobre el tema, pero nunca hemos ejercido poder.
Ellos pueden mostrarnos de qué manera podemos tomar decisiones sin grandes complejidades", indica.
La doctora Marianne Legato, de EEUU, indica que las mujeres también pueden aprender habilidades masculinas: abordar un problema en forma puntual y no conectándolo necesariamente con otras situaciones, y a comunicarse en forma más clara y sintética.
Un proceso paulatino de cambio No es fácil para los hombres abordar el nivel de demandas y de cambios que exige la sociedad hoy.
En un artículo de la revista Psychology Today de abril de 2005 se explica que la evolución vivida por ellas ha transcurrido a lo largo de un siglo, mientras que a los hombres se les pide cambios radicales en términos de rol y de conducta.
El sociólogo Steven Nock, de
Pero ¿de dónde están los hombres obteniendo las claves para saber cómo ser hoy marido o padre? No se discute sobre esto en nuestra sociedad".El terapeuta Warren Farrell, autor de Por qué los hombres ganan más, apunta más hondo: las capacidades para triunfar, la competitividad y agresividad de un hombre tratando de hacer carrera y ser exitoso, son las mismas que pueden llevar su vida hogareña al fracaso.
Pero tampoco se acepta del hombre que fracase en el ámbito profesional.
Por ello, los expertos abogan porque las demandas sociales vengan acompañadas de guías claras y tiempo para responderlas.
DESAFÍOS Y TAREAS
Familia: Para la directora ejecutiva de
"No se trata sólo de tareas prácticas, del tipo "si tu mudas a la guagua yo también lo hago", sino en compartir la preocupación por ese espacio.
Se ve a hombres mudando bebés y llevando niños al colegio, pero cuando están en el trabajo se desconectan.
Los niños no llaman al papá para contarles algo o para pedirles que les pasen a comprar un material para el colegio, en cambio, las mujeres estamos en múltiples espacios.
Estamos en el trabajo, pero preocupadas de si el hijo llegó del colegio o si comió o no.
El tema cotidiano de la atención es un desafío para los hombres y es importante para que haya una paridad real dentro de la casa", expresa.
Nuevos modelos: Por su parte, la sicóloga de
Desarrollo de nuevas áreas: Otra demanda en el hogar es que comiencen a desarrollar áreas no exploradas y a equilibrar lo público y lo privado.
"Por ejemplo, asumir roles tradicionalmente femeninos, como habilidades sociales, trabajo doméstico, capacidades de tener una paternidad más activa, no sólo proveedora; y relacionarse de mejor forma al interior de la familia y de la sociedad", concluye la asesora del Sernam, Fernanda Villegas.