Psicología del deporte: una actividad integral sociabilizadora
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Esta tendencia a su satisfacción llevará la impronta de su perentoriedad, su obligatoriedad de encontrar un objeto con el que lograr la descarga energética que posee.
Como existen dentro de los llamados instintos polares, de vida y de muerte, multiplicidad y variedad de manifestaciones, es reconocible también el instinto de poder, el instinto de apropiación, el que junto a los anteriores, se puede encontrar en casi todos los deportes.
Encontraremos entonces una primera interpretación social del deporte como una forma de canalización de aspectos instintuales socialmente aceptable y valorizada.
No escapa a nuestro conocimiento que, el mismo hecho de poseer un buen estado físico, favorece la imagen que tanto la mujer como el hombre, ofrecen los unos a los otros, con el objeto de conseguir su atracción.
Por otro lado el deporte permite múltiples satisfacciones corporales vinculadas a la obtención de poder, con lo cuál aquel instinto de dominación lograría inconscientemente su cometido.
Además, con el cumplimiento de las reglas y normas que regulan la actividad deportiva, también se cumple con ordenes y leyes internas que se encuentran en una estructura inconsciente habitualmente reconocida como Super Yo.
El deporte sería una de estas actividades.
El Super Yo elevado a su categoría social, constituirá las bases de un ordenamiento de valores que operará como la Etica Social, dentro de cual se especificará la Etica del Deporte.
Merece destacarse que, desde esta perspectiva, no solo se obtendrá satisfacción en la estructura de lo inconsciente, ya sea en lo mas profundo (El Ello), sino también en esta instancia denominada Super Yo y en el yo.
Es así qué se podría inferir que el deporte en tanto es una actividad integral, beneficia a todo el organismo del individuo, y por extensión al grupo y a la comunidad involucrada. |
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