Hacer que un niño se duerma fácilmente o que pase una noche completa sin despertar es el sueño de muchísimos padres de niños entre seis meses y cinco años.
Se estima que a esa edad, 20 a 30% de los pequeños tienen frecuentemente este tipo de problemas.
Para alivio de los padres, un estudio publicado en el último número de la revista "Sleep" determinó cuáles son las dos estrategias más efectivas para hacer dormir a estos niños.
El equipo liderado por la sicóloga Jodi Mindell, del Hospital de Niños de Pensilvania (EE.UU.), analizó 52 estudios pediátricos sobre sueño, que abarcaban a 2.500 niños.
A partir de sus resultados los investigadores determinaron que las intervenciones que tienen mayor respaldo empírico para enfrentar los problemas a la hora de dormir son la Extinción no Modificada y la Educación Parental Preventiva.
Duérmete niño
La Extinción no Modificada consiste en que los padres acuestan al niño a una hora determinada y no le prestan más atención hasta la mañana siguiente (a no ser que esté enfermo, lesionado o en riesgo).
Esto implica que los padres ignoren los llantos, las pataletas y los llamados que les hace el niño.
El segundo enfoque consiste en educar a los padres desde el período prenatal y hasta los seis meses del niño, enseñándoles técnicas para prevenir que su hijo tenga trastornos del sueño.
Esto se basa en establecer precozmente los hábitos de sueño, incluyendo rutinas a la hora de acostarse, manejo de los padres durante la iniciación del sueño, horarios de sueño consistentes y respuesta de los padres ante los despertares nocturnos.
Los expertos destacan que en todos los estudios que se guiaban por este enfoque se sugiere acostar a las guaguas cuando están por quedarse dormidas, pero aún despiertas.
"Esto les ayuda a desarrollar capacidad de dormirse de manera independiente, lo que les permite conciliar el sueño sin intervención externa cuando despiertan por la noche", dice el estudio.
Los investigadores destacan que con técnicas conductuales como las mencionadas y otras similares, el 80% de los niños logró reducir de forma significativa y duradera los problemas a la hora de dormir.
El doctor Roberto Dalmazzo, pediatra de la Clínica Las Condes, enfatiza que "lo principal es crear una rutina de sueño que incluya comenzar a desacelerar progresivamente al niño durante la tarde, evitando sobreestimularlos con juegos, televisión o juguetes mientras comen o se bañan antes de dormir".
El experto agrega que mientras más temprano se introduzcan las rutinas de sueño, será más fácil adoptarlas y la eficacia será mayor.
Consejos para padres
Para facilitar el sueño infantil, la Sociedad Americana de Medicina del Sueño (AASM) sugiere considerar un tiempo de 10 a 30 minutos para preparar al niño a dormir y no dejar que se duerma mientras está tomando pecho o mamadera o mientras se lo tiene en brazos para acunarlo.
Otro consejo es interactuar con el niño al acostarlo, evitando que los videojuegos o la televisión tomen el lugar de los padres.
En general, los niños de 3 a 11 meses deben dormir 14 a 15 horas por noche y entre 1 y 3 años se aconsejan 12 a 14 hrs.
Los preescolares requieren 11 a 13 hrs.
y al entrar al colegio, de 10 a 11.
Describen las mejores técnicas para hacer dormir a un niño
El Mercurio