Tras un tenso debate, un panel de expertos de
respaldó esta terapia para aquellos pacientes que no responden a medicamentos.
El aparato ya se usa en Chile para tratar epilepsia.
Se trata de un marcapaso que estimula el nervio vago y a través de éste envía impulsos al cerebro del paciente
EL Dispositivo aprobado por
Por cinco votos contra tres, un panel de expertos de
Se trata de un aparato de la empresa Cyberonics que se usa desde 1997 en EE.UU.
para controlar crisis de epilepsia, al igual que se hace desde hace un tiempo en Chile.
La técnica consiste en implantar en el cuello del paciente un electrodo que estimula el llamado nervio vago.
Este impulso eléctrico viaja a través del nervio y así alcanza el cerebro, con lo cual mejora el funcionamiento de ciertas zonas que regulan el ánimo (ver infografía).
El pulso eléctrico, cuya intensidad se puede regular exteriormente, dura 30 segundos y luego se produce un descanso de cinco minutos.
La nueva aplicación de este dispositivo fue casual, ya que se vio que los pacientes que tenían epilepsia mejoraban mucho en cuanto a su estado de ánimo cuando se les implantaba el marcapaso para controlar sus ataques, asegura una fuente médica consultada por La Tercera.
De allí derivó este nuevo uso que, de confirmarse su autorización, triplicará las ventas de la empresa, considerando que el mercado de la depresión crónica es 10 veces mayor que el de la epilepsia.
Polémica en EE.UU.
El panel científico que estudió el dispositivo sostuvo una fuerte disputa antes de la decisión final, ya que los ensayos clínicos presentados por los fabricantes no se consideraron concluyentes.
Finalmente, prevaleció el argumento de que se trata de pacientes que no tienen otra alternativa de tratamiento.
En ese país se producen alrededor de 30 mil suicidios al año y cerca de un 80% de ellos se atribuyen a depresión.
La mitad de estos casos corresponden a pacientes con depresión resistente a terapia.
Al proponer algunos expertos que se realizara otro estudio, el siquiatra John Rush, de la U.
de Texas y que dirigió el estudio, advirtió que al hacer otro \"morirán mil pacientes al mes, o sea, 36 mil personas si el ensayo dura tres años\".
Por el otro lado del frente de debate, los pacientes portadores del marcapaso explicaron con sus voces roncas -uno de los efectos secundarios que produce esta terapia- cómo este instrumento les devolvió la esperanza de vivir.
Mientras el 68% de las personas intervenidas sufren problemas con su voz, el 29% presenta tos y otros tienen dificultad respiratoria.
\"Es posible que sea un buen tratamiento, aunque también es posible que no lo sea.
Yo no estoy seguro que sea ético dar un tratamiento que no tiene evidencia sustancial\", dijo el siquiatra Richard Malone, de la Universidad MCP Hahnemann, de Filadelfia.
Médicos chilenos consideran que un dispositivo que vale 20 millones de pesos y cuyos resultados son inciertos no es recomendable para un país como el nuestro.
Los avances farmacéuticos junto a las mejores aplicaciones del electroshock hacen discutible el uso del aparato.
Resultados poco categóricos
La empresa Cyberonics presentó un ensayo clínico que involucró 221 pacientes a los que se implantó el marcapaso: la mitad usó el aparato encendido para recibir la estimulación eléctrica y la otra mitad lo tenía apagado.
De los 111 pacientes que recibían la descarga eléctrica, 17 mostraron una mejoría de al menos un 50%, según una escala siquiátrica de depresión después de 12 semanas de terapia.
De los 110 que no recibieron la estimulación, sólo 10 mostraron una mejoría comparable.
La diferencia entre los grupos es de siete personas, lo que -según los expertos de la FDA- no es estadísticamente significativo.
La empresa realizó otro análisis paralelo con 124 pacientes que habría tenido mejores resultados.