El anuncio hecho público recientemente por el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, de equiparar el matrimonio entre parejas homosexuales, incluida la adopción, tuvo ayer una primera respuesta social.
Según una encuesta, realizada por el instituto de investigación de mercado Gallup entre 1.010 entrevistados de todo el país, más de la mitad de los españoles se muestra favorable a esta iniciativa que pretende poner en marcha el Gobierno.
En concreto, el 54 por ciento de los ciudadanos está de acuerdo con legalizar la adopción de niños por parte de homosexuales y el 61,2 por ciento considera que debería también regularse el matrimonio para este colectivo.
En ambas cuestiones, las mujeres se muestran más partidarias que los hombres, al igual que la población más joven y aquella que pertenece a clases sociales más elevadas.
De hecho, el 65,4 por ciento de ellas aprueba que gays y lesbianas se casen (frente al 46,3 por ciento de ellos) y el 61,2 por ciento acepta de buen grado que adopten menores (frente al 46,3 por ciento de los hombres).
Entre los jóvenes de 15 a 24 años es donde los colectivos homosexuales encuentran sus mayores aliados: casi tres de cada cuatro aprueba la adopción y ocho de cada diez el matrimonio.
Unas cifras muy diferentes a las de los mayores de 65 años, los más reacios a que se contemplen estas propuestas: el 48 por ciento está en desacuerdo con las dos opciones.
Unas diferencias de opinión que también se reflejan entre las distintas clases sociales: el 65,6 por ciento de las personas que obtienen mayores ingresos son favorables a la adopción (sólo el 44,5 de clases más bajas) y el 77 por ciento al matrimonio (48,7 por ciento con menos rentas).
Estos perfiles se reproducen prácticamente de igual forma en otra parte de la encuesta que trata de conocer si la sociedad española confía, tanto en las parejas gays como en las de lesbianas, a la hora de educar a un niño.
En este sentido, concluye que casi la mitad de los ciudadanos opina que ambos tipos de uniones están capacitadas por igual para encargarse de sus hijos.
Francia lucha contra la homofobia
Los datos no están tan alejados de la opinión que existe en otras sociedades europeas respecto a las mismas cuestiones.
Por ejemplo, ayer se conocía que el 57 por ciento de los franceses apoya la decisión del alcalde de la localidad de Begles de casar a parejas homosexuales (la primera boda de estas características se celebró hace apenas cuatro días).
Un hecho que ha dado pie a que se abra un intenso debate en el país vecino.
Y como primer paso, el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, envió ayer a diferentes asociaciones de gays y lesbianas un proyecto de ley contra la homofobia, que será presentado antes de final de mes en Consejo de Ministros.
Y castiga con un año de prisión y 45.000 euros de multa la difamación y provocación a la discriminación, al odio o a la violencia contra una persona por razón de su sexo, mientras que el autor de una injuria a un homosexual se arriesgará a pasar seis meses en la cárcel y pagar 22.500 euros.