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Sicología del terrorismo

Fidel Hernández Hernández. Unión Liberal Cubana

En el contexto actual suelen proliferar conductas antisociales como la del terrorismo

<p><img alt="" src="https://www.psikis.cl/archivos/terrorista.jpg" /><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial"><strong><span style="font-size:48px">E</span></strong>l tema del terrorismo es hoy una preocupaci&oacute;n que ha dejado de ser un asunto particular de determinados estados para convertirse en una asignatura permanente en todo el mundo debido al impacto pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y psicosocial que han tenido y siguen teniendo los atentados del 11 de septiembre.<br /> <br /> &iquest;Cu&aacute;les son los factores de riesgo que han tenido y tendr&aacute;n que afrontar las sociedades actuales a ra&iacute;z de la extensi&oacute;n del fen&oacute;meno del terrorismo? El hecho de que los atentados fueran vistos por millones de personas de forma indirecta a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n ha constituido un espect&aacute;culo medi&aacute;tico que ha provocado un impacto socioemocional que puede influir de manera decisiva en los cambios pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de una gran parte del mundo.<br /> <br /> Adem&aacute;s, una de las consecuencias m&aacute;s significativas es el aumento de la percepci&oacute;n de inseguridad e inestabilidad de los ciudadanos ante un sistema institucional jur&iacute;dico que parec&iacute;a consolidado e inmutable y que ahora parece mostrarse fr&aacute;gil para resolver una amenaza invisible que puede poner en peligro los logros y el futuro de la propia humanidad.<br /> <br /> La representaci&oacute;n social que tenemos del mundo que vivimos ha cambiado en un periodo de tiempo breve lo que no ha dado tiempo para asimilar y reacomodar nuestros esquemas mentales para comprender las particularidades pol&iacute;ticas, sociales y econ&oacute;micas que la realidad actual nos est&aacute; ofreciendo.<br /> <br /> Esta realidad la estamos percibiendo a trav&eacute;s de signos y fen&oacute;menos para los cuales estamos poco preparados para comprenderlos desde una interpretaci&oacute;n coherente y &uacute;til para la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del mundo.<br /> <br /> Los procesos de cambio sociales generan incertidumbre e inestabilidad por lo que se requiere tiempo y condiciones para provocar un ajuste y reacomodo con el menor costo posible.<br /> <br /> Sin embargo, nos encontramos ante una realidad que ha cambiado de forma brutal e inesperada en un tiempo m&iacute;nimo.<br /> <br /> Esto supone un riesgo de adaptaci&oacute;n que puede limitarnos a la hora de establecer, con suficiente claridad, nuevos c&oacute;digos y paradigmas para orientarnos en una realidad cambiante y desconocida: el terrorismo.<br /> <br /> Otro factor de riesgo que matiza los cambios actuales es el posible retroceso de los derechos individuales y las libertades que hab&iacute;a logrado la democracia occidental en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.<br /> <br /> El clima de tolerancia a lo diferente, el estar abierto a otras culturas se puede ver amenazado ahora por un terrorismo que tiene en su g&eacute;nesis una concepci&oacute;n totalitaria e intolerante con todo lo que no comparta sus ideas y planteamientos.<br /> <br /> Esta nueva manifestaci&oacute;n del terrorismo que estamos observando en los &uacute;ltimos meses est&aacute; enarbolando la cultura de la intolerancia como &uacute;nico modo de enfrentar los valores y modelos de una sociedad que en su avance y modernizaci&oacute;n ha elaborado normas y paradigmas democr&aacute;ticos que han proporcionado un estado de bienestar que ha permitido construir sociedades m&aacute;s justas y humanas.<br /> <br /> Junto a este desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico y humano tambi&eacute;n se a&ntilde;aden sus propias contradicciones o &quot;handicap&quot;.<br /> <br /> Son estos l&iacute;mites y contradicciones del desarrollo los supuestos argumentos que sostienen y disfrazan los fen&oacute;menos terroristas.<br /> <br /> Nos cabe hacernos una pregunta: &iquest;cu&aacute;les son los elementos que contribuyen a fomentar las manifestaciones terroristas? El m&eacute;todo del terror surge como consecuencia de la imposibilidad de los que lo utilizan de no poder insertarse en un grupo social o en los contenidos de un sistema de regulaciones constitucionales que brinda la posibilidad de existir defendiendo ideas propias siempre que se respete y tolere las de los dem&aacute;s.<br /> <br /> Estas normas democr&aacute;ticas poseen de forma subyacente concepciones filos&oacute;ficas y epistemol&oacute;gicas.<br /> <br /> La aceptaci&oacute;n de un concepto relativo de la verdad desplazando concepciones, conceptos religiosos y filos&oacute;ficos antiguos de la verdad absoluta y &uacute;nica son condiciones necesarias para que un sistema social permanezca estable.<br /> <br /> Adem&aacute;s la democracia occidental posee un esquema participativo de la sociedad que permite su autorregulaci&oacute;n y desarrollo lo que ha sido posible al cambiar las relaciones de poder entre estado y sociedad.<br /> <br /> El terrorismo es definido como una acci&oacute;n violenta que se aparta de los significados reales que dice defender desde el punto de vista social o pol&iacute;tico.<br /> <br /> El poder vertical y totalitario ha demostrado su ineficacia para generar riqueza y prosperidad a las sociedades.<br /> <br /> La direcci&oacute;n unipersonal y el &quot;endiosamiento&quot; de los l&iacute;deres sociales son otros de los ingredientes que necesitan los partidarios de las doctrinas totalitarias para imponer su &quot;verdad &uacute;nica&quot;.<br /> <br /> Por este motivo, la incapacidad de los terroristas para jugar en las reglas democr&aacute;ticas los hacen salirse de las mismas asumiendo, entonces, la violencia como &uacute;nico modo de resistirse al avance y proliferaci&oacute;n de la cultura de la tolerancia, de la participaci&oacute;n y de la flexibilidad ante lo nuevo.<br /> <br /> Otro elemento que caracteriza y nutre las concepciones terroristas son el &quot;idealismo mecanicista&quot; para comprender y explicarse los fen&oacute;menos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y sociales de la modernidad.<br /> <br /> Es este aspecto el que les hace comprender estos fen&oacute;menos de una manera unilateral y parcial, simplificando as&iacute; las realidades de un pa&iacute;s o sociedad en conceptos reducidos y simplistas.<br /> <br /> Por ejemplo, el terrorismo isl&aacute;mico deposita en Estados Unidos la opresi&oacute;n del mundo &aacute;rabe; lo culpa de su marginaci&oacute;n, falta de protagonismo y &eacute;xito.<br /> <br /> Sin embargo, estos terroristas no analizan los l&iacute;mites de la concepci&oacute;n de la estructura social de sus pa&iacute;ses musulmanes donde la presencia de gobiernos autoritarios es la causa real de sus propias limitaciones econ&oacute;micas y sociales que les han impedido un mayor desarrollo y protagonismo mundial.<br /> <br /> Otro elemento psicol&oacute;gico que sirve de estrategia a los movimientos terroristas es el &quot;victimismo&quot;.<br /> <br /> En el fundamentalismo radical isl&aacute;mico se presenta una visi&oacute;n lineal de los conflictos donde la &uacute;nica v&iacute;ctima son los palestinos e iraqu&iacute;es y el gran culpable es Estados Unidos e Israel.<br /> <br /> Esta visi&oacute;n &quot;victimista&quot; les impide ver todo el complejo panorama &aacute;rabe e internacional como productos de un sistema de causas y consecuencias donde existe responsabilidad mutua.<br /> <br /> Es necesario buscar responsabilidades compartidas trascendiendo errores hist&oacute;ricos cometidos por otras generaciones.<br /> <br /> En la actualidad seguir alimentando estos errores, teniendo una mirada neur&oacute;tica del pasado, carece de sentido ya que impide la compresi&oacute;n del presente y, desde luego, imposibilita construir alg&uacute;n futuro.<br /> <br /> En el caso del terrorismo de ETA y de terrorismos de estado como el de Cuba e Irak se utiliza el victimismo como un elemento de imagen p&uacute;blica para manipular y brindar un falso humanismo que les facilite captar nuevos adeptos sobre todo desde el punto de vista emocional y poco racional.<br /> <br /> Este proceso de manipulaci&oacute;n es complejo ya que no pocas veces cala en un sector importante de la poblaci&oacute;n.<br /> <br /> En el caso de Cuba, el estado cubano ha organizado, financiado y exportado guerrillas y tropas regulares del ej&eacute;rcito cubano a pa&iacute;ses de &Aacute;frica, como Angola, Etiop&iacute;a y a algunas naciones de Am&eacute;rica Latina.<br /> <br /> Esto se ha realizado bajo el escudo te&oacute;rico del &quot;internacionalismo proletario&quot;.<br /> <br /> En cuanto a la manipulaci&oacute;n y al victimismo que tambi&eacute;n exporta el estado cubano, se ha visto, c&oacute;mo ciudadanos de sociedades democr&aacute;ticas han salido a manifestarse en contra del bloqueo cubano ya que el gobierno &quot;vende&quot; la imagen de que la &uacute;nica causa de los problemas de la isla es el bloqueo de EEUU y no sus propios problemas sociopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos.<br /> <br /> Asimismo, el terrorismo de estado ha tenido distintas etapas durante los &uacute;ltimos 42 a&ntilde;os.<br /> <br /> Cuba ha exportado su modo de ejercer la violencia como m&eacute;todo de cambio en una sociedad.<br /> <br /> En nombre de la clase obrera, de los oprimidos, de la pobreza y de la injusticia miles de personas han apoyado y justificado el uso de la violencia y el terror sin ninguna culpabilidad e incluso con cierto orgullo.<br /> <br /> Pensemos en Ernesto &quot;Che&quot; Guevara, a quien todav&iacute;a hoy, en muchos lugares del mundo entre ellos los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos, es enarbolado por j&oacute;venes que portan y visten con su imagen.<br /> <br /> Es curioso el caso de Cuba en donde el &quot;Che&quot; es uno de los paradigmas m&aacute;s utilizados para educar desde la infancia.<br /> <br /> Incluso, los ni&ntilde;os en la escuela repiten cada d&iacute;a como consigna &quot;seremos como el Che&quot;.<br /> <br /> Otro elemento que est&aacute; condicionando los movimientos terroristas es el af&aacute;n de supremac&iacute;a cultural donde existe un egocentrismo de la propia civilizaci&oacute;n olvidando el permanente proceso de intercambio cultural y mestizaje que aumenta cada vez m&aacute;s en el mundo de hoy.<br /> <br /> La idea de que existe una cultura o religi&oacute;n superior a otra no es nueva.<br /> <br /> Se conocen las confrontaciones y guerras que han engendrado violencia social debido a la radicalizaci&oacute;n de posturas y concepciones religiosas en determinados contextos hist&oacute;ricos de determinados pa&iacute;ses a lo largo de la historia.<br /> <br /> Por ejemplo, el cristianismo, hace siglos, fue un arma de persecuci&oacute;n y hostilidad contra aquellos que no segu&iacute;an sus doctrinas.<br /> <br /> Ahora, en la actualidad estamos asistiendo a un proceso de radicalizaci&oacute;n isl&aacute;mica que puede ganar un gran n&uacute;mero de adeptos.<br /> <br /> &iquest;Qu&eacute; explica que sucedan, a nivel de psicolog&iacute;a de masas, fen&oacute;menos como estos? Desde luego esta radicalizaci&oacute;n no surge por las ideas de un individuo concreto sino de la combinaci&oacute;n de un conjunto de factores; entre ellos una profunda frustraci&oacute;n social que dan como respuesta la aparici&oacute;n de mecanismos para demostrar la superioridad y val&iacute;a de posiciones culturales y religiosas extremas.<br /> <br /> En contextos como estos suelen surgir l&iacute;deres con necesidades de autoafirmaci&oacute;n, de realizaci&oacute;n y de resaltar su imagen por encima de los dem&aacute;s al precio que sea.<br /> <br /> El supuesto fin de estos sujetos es enarbolar una causa aparentemente justa para atraer un cierto n&uacute;mero de seguidores que los idolatren y endiosen.<br /> <br /> Cuando esto sucede las masas suelen colocar en su l&iacute;der la esperanza e idealizaci&oacute;n de resolver sus vivencias de desamparo, injusticia o frustraci&oacute;n social.<br /> <br /> Este proceso se puede ver fortalecido si el l&iacute;der y sus seguidores encuentran una oposici&oacute;n radical a sus planteamientos produci&eacute;ndose un proceso denominado &quot;polarizaci&oacute;n del conflicto&quot;.<br /> <br /> Las ideas de superioridad y la necesidad de demostrarlas son los m&oacute;viles psicol&oacute;gicos que conllevan a posturas intolerantes y excluyentes.<br /> <br /> En el caso del fundamentalismo isl&aacute;mico y de Ben Laden observamos que para ellos los valores occidentales son intolerables por lo que proclaman su exterminio ya que, seg&uacute;n ellos, los que deben prevalecer son sus dogmas y esta es la verdad universal que debe asumir la humanidad.<br /> <br /> Otro elemento facilitador de estos movimientos violentos es el car&aacute;cter parcial de la informaci&oacute;n.<br /> <br /> Los l&iacute;deres terroristas al igual que los dictadores consideran que las masas han de recibir la informaci&oacute;n que ellos estimen necesaria y &quot;correcta&quot;.<br /> <br /> De esta manera se va creando una distorsi&oacute;n de la realidad tanto externa al pa&iacute;s como a la propia realidad interna.<br /> <br /> Esto es una condici&oacute;n b&aacute;sica para que los dictadores o l&iacute;deres fan&aacute;ticos manejen a su antojo las sociedades y a su grupo de seguidores provocando lo que en psicolog&iacute;a social se ha llamado un &quot;desmentido de la percepci&oacute;n&quot;.<br /> <br /> Los individuos se refieren, entonces, a una realidad que no corresponde con su propia vida.<br /> <br /> Si este proceso es prolongado en el tiempo genera ra&iacute;ces profundas en la sociedad provocando procesos y comportamientos sociales contradictorios y &quot;esquizofrenizantes&quot; que pueden tener poca compresi&oacute;n para el que los observa desde fuera.<br /> <br /> &iquest;C&oacute;mo explicar entonces que un pueblo como el cubano salga a las calles a gritar consignas a favor de un r&eacute;gimen que los tiene sumidos en la miseria y la carencia de libertades individuales? &iquest;C&oacute;mo puede lograrse que un pueblo permanezca pasivo, impotente e incapaz de reclamar sus propios derechos? Esto es gracias a la creaci&oacute;n artificial de una realidad social que los sumerge en el discurso idealista de la direcci&oacute;n del pa&iacute;s y que contradice la realidad cotidiana de millones de cubanos.<br /> <br /> Sin embargo, los medios de comunicaci&oacute;n y el discurso pol&iacute;tico cubano venden ya una imagen y realidad que genera en un sector, cada vez menor, una creencia a identificarse con esta realidad.<br /> <br /> En Cuba, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n vive dos realidades: la de su vida cotidiana y la de la realidad oficial; aspectos estos que condicionan a&uacute;n m&aacute;s el aumento del proceso de &quot;esquizofrenia social&quot;.<br /> <br /> El elemento informativo, entonces, es b&aacute;sico para crear movimientos violentos y totalitarios.<br /> <br /> Ya a finales de la d&eacute;cada del 20 en el siglo pasado la humanidad pudo comprobar el efecto devastador del manejo de los discursos que se basan en la manipulaci&oacute;n de las masas.<br /> <br /> Uno de los mejores ejemplos aparecen en la historia de la mano de Paul Joseph Goebbels, el hombre que Adolf Hitler puso a cargo del Ministerio de Propaganda del Tercer Reich.<br /> <br /> Goebbels consideraba, y as&iacute; lo puso de manifiesto, que &quot;una mentira repetida muchas veces puede llegar a ser verdad&quot;.<br /> <br /> Un elemento que desestabiliza el dise&ntilde;o social de un pa&iacute;s y genera movimientos de intolerancia y violencia es la interpretaci&oacute;n manique&iacute;sta y parcial de la historia seg&uacute;n los intereses de los l&iacute;deres.<br /> <br /> Esta es una herramienta de manipulaci&oacute;n en donde se justifican las conductas represivas &quot;contra el enemigo&quot; present&aacute;ndolas como actos de leg&iacute;tima defensa.<br /> <br /> Entonces, lo que es horroroso e inadmisible como la muerte de miles de personas inocentes en el atentado contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, est&aacute; justificado y argumentado por los terroristas integristas seguidores de Ben Laden, como algo necesario.<br /> <br /> El terrorismo necesita para su existencia de dos vicios hist&oacute;ricos fundamentales: uno, en donde el pasado se ve como lo peor o mejor por lo que ha de ser cambiado el presente para huir o volver a los c&aacute;nones de ese pasado, sean los m&eacute;todos que sean, con el fin de dignificar la historia.<br /> <br /> El grupo de direcci&oacute;n de los terroristas puede tener un designio religioso o pol&iacute;tico ?por Dios, Marx o los nacionalismos radicales? para cumplir una misi&oacute;n hist&oacute;rica como nunca antes se pudo.<br /> <br /> Se presenta al l&iacute;der y su grupo como los salvadores de la historia.<br /> <br /> En el caso de los movimientos terroristas con una ideolog&iacute;a marxista ?la guerrilla colombiana, ETA, el sandinismo, etc? se han organizado a partir de un &quot;fundamentalismo&quot; de fe marxista.<br /> <br /> Otro vicio es la revisi&oacute;n de la historia del pa&iacute;s o grupo donde los l&iacute;deres son presentados como las figuras hist&oacute;ricas que m&aacute;s virtudes han reunido a lo largo de la lucha por lograr sus prop&oacute;sitos sociales.<br /> <br /> Se sabe que un elemento indispensable para que todos estos mecanismos funcionen es la instauraci&oacute;n de una pedagog&iacute;a del miedo.<br /> <br /> Se presenta a los l&iacute;deres y a su aparato de direcci&oacute;n como infalibles y capaces de controlarlo y saberlo todo.<br /> <br /> De este modo le ense&ntilde;an al hombre com&uacute;n que siempre est&aacute; vigilado a&uacute;n cuando &eacute;l no lo sepa.<br /> <br /> Esto genera un comportamiento social t&iacute;pico en las dictaduras, en las sectas y en los grupos terroristas en donde el individuo comienza a actuar siempre como si estuviera vigilado aunque no lo est&eacute;.<br /> <br /> Esto es lo que se conoce como &quot;mecanismo de autocensura&quot; que tiene como base el miedo que deben sentir todos los ciudadanos por los l&iacute;deres o poderes de los jefes que los dirigen.<br /> <br /> Es curioso observar c&oacute;mo el proceso de autocensura puede prevalecer en la subjetividad a&uacute;n si el individuo est&aacute; fuera de estas presiones reales.<br /> <br /> Por ejemplo, cuando muchos cubanos logran abandonar la isla, ya en el extranjero siguen temiendo y creyendo ser vigilados por la polic&iacute;a de Cuba y sin saberlo concientemente tienen conductas de autocensura.<br /> <br /> Los pa&iacute;ses totalitarios y los grupos radicales suelen imponer normas de obediencia r&iacute;gida y que contienen un alto contenido de miedo y culpabilidad colectiva.<br /> <br /> De esta forma tratan de hacer c&oacute;mplices a la mayor cantidad de personas posibles de las escenas violentas o actos terroristas.<br /> <br /> Esto va generando una complicidad de culpas que explica por qu&eacute; en un sistema dictatorial o de estructura sectaria existan un gran n&uacute;mero de individuos que son conducidos a ejecutar y llevar a cabo acciones que ellos mismos nunca pensaron que fuera capaces de hacer.<br /> <br /> Cuando este miedo se impone a nivel social y su acci&oacute;n se prolonga en el tiempo la sociedad desencadena una pasividad e inercia social en donde el temor y la intimidaci&oacute;n es el resorte &uacute;nico que las moviliza.<br /> <br /> En la actualidad los psic&oacute;logos sociales de pa&iacute;ses latinoamericanos que han padecido dictaduras militares, como en Uruguay y Argentina, a&uacute;n se enfrentan a las consecuencias ps&iacute;quicas de los efectos del miedo y el terror en un n&uacute;mero considerable de pacientes que vivieron de modo traum&aacute;tico las dictaduras.<br /> <br /> Antes de comenzar la guerra en Afganist&aacute;n el mundo contemplaba horrorizado la represi&oacute;n interna y la dureza de los talibanes y no es casualidad que sea en este pa&iacute;s donde se han alojado grupos terroristas radicales.<br /> <br /> Estos grupos han encontrado en Afganist&aacute;n las condiciones culturales y sociales para entrenar y ejercitar la doctrina del miedo y la intimidaci&oacute;n.<br /> <br /> El aparato ideol&oacute;gico del terror sacraliza s&iacute;mbolos, ritos y creencias de su pa&iacute;s como escudos mitol&oacute;gicos que son necesarios defender a trav&eacute;s de cualquier fin.<br /> <br /> Matar a gente inocente y crear el terror en una sociedad son considerados por estos grupos &quot;males justificados&quot; para defender sus valores sagrados.<br /> <br /> Por ejemplo, en Colombia los terroristas de las FARC, denominados por algunos medios de comunicaci&oacute;n &quot;guerrilleros&quot;, defienden supuestamente los derechos sociales del pueblo en su lucha por erradicar sus males.<br /> <br /> Pero de esta manera son capaces de exterminar poblaciones de campesinos y de gente inocente sin el mas m&iacute;nimo cuestionamiento &eacute;tico.<br /> <br /> Esto les es posible ya que el paradigma marxista que defienden legitima la lucha armada y la eliminaci&oacute;n del contrario como &uacute;nica alternativa de convivencia social.<br /> <br /> En este pensamiento no cabe la idea democr&aacute;tica de convivir en una sociedad con paradigmas distintos e ideolog&iacute;as diferentes.<br /> <br /> Los valores antidemocr&aacute;ticos y el ideal de la violencia se va educando en Cuba a trav&eacute;s de estos designios ideol&oacute;gicos en los medios de comunicaci&oacute;n, en la escuela y la familia y son g&eacute;rmenes sociopsicol&oacute;gicos anti democr&aacute;ticos que le han servido al r&eacute;gimen para que existan cuatro generaciones que vean como normal y leg&iacute;timo una sociedad autoritaria donde no hay libertades y en donde el papel del individuo se subordina totalmente a una grupalidad social uniforme.<br /> <br /> En Cuba este grupo no admite diferencia ni oposici&oacute;n y est&aacute; dispuesto a usar la violencia si aparece quien discrepe o se le oponga ya sea con la c&aacute;rcel, el aislamiento social o el exilio.<br /> <br /> El terror en Cuba se diferencia de otras dictaduras latinoamericanas, en este momento, en que no usa la muerte o desaparici&oacute;n f&iacute;sica.<br /> <br /> En Cuba se est&aacute; utilizando el terror de la subjetividad que aniquila psicosocialmente al individuo aisl&aacute;ndolo de su contexto ya sea moral o f&iacute;sicamente; y si no es posible hacerlo se le acosa y vigila permanentemente.<br /> <br /> Esto va generando un estado de miedo interior y de autocensura que inmovilizar&aacute; al individuo que padece estas situaciones convirti&eacute;ndolo en uno de los tantos ciudadanos que forme parte de esa incompresible poblaci&oacute;n pasiva incapaz de revelarse al r&eacute;gimen con un profundo sentimiento de desesperanza y convicci&oacute;n err&oacute;nea, de que Fidel Castro y su grupo son eternos.<br /> <br /> El terrorismo isl&aacute;mico tambi&eacute;n distorsiona y manipula la historia, incluso al Islam, dando una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea.<br /> <br /> Por ejemplo, en Pakist&aacute;n existe un gran n&uacute;mero de escuelas cor&aacute;nicas donde se instruye a los islamistas radicales y donde han estudiado la mayor&iacute;a de los talibanes actuales educados en la cultura del odio y el radicalismo del Cor&aacute;n para justificar su actos de terror y de guerra dejando a un lado los valores isl&aacute;micos del amor, la paz y el trabajo.<br /> <br /> Todas las manifestaciones terroristas tienen como ra&iacute;z socioemocional com&uacute;n el odio, el rencor y la apat&iacute;a a cualquier sistema de valores que no sean los que profesa el grupo o ideolog&iacute;a terrorista.<br /> <br /> Se suele cultivar el resentimiento no solo del presente sino del pasado como un elemento din&aacute;mico que mantenga y alimente la llama del odio brutal.<br /> <br /> Este es uno de los recursos m&aacute;s efectivos de movilizaci&oacute;n de personas para llevar a cabo actos brutales y de exterminaci&oacute;n.<br /> <br /> Un ejemplo de esto fue cuando al inicio de la guerra en Afganist&aacute;n, el terrorista Ben Laden explicaba al mundo el por qu&eacute; de la necesidad de su &quot;guerra santa&quot; y el por qu&eacute; de su odio eterno a Am&eacute;rica y a occidente.<br /> <br /> Incluso aludi&oacute; al pasado y a la humillaci&oacute;n que, seg&uacute;n &eacute;l, sufrieron los &aacute;rabes en al-Andalus tras la ruina del califato de C&oacute;rdoba en 1031 que concluy&oacute; con la conquista de la zona por los Reyes Cat&oacute;licos en 1492.<br /> <br /> Los movimientos terroristas se caracterizan, adem&aacute;s, en su necesidad permanentemente de que sus l&iacute;deres alimenten y justifiquen su venganza implacable como el &uacute;nico modo de hacer justicia y de redimir la historia y sus &quot;dioses&quot;.<br /> <br /> Veamos, por ejemplo, como el l&iacute;der cubano ha repetido hasta la saciedad en sus discursos la frase: &quot;odio eterno al imperialismo yanki&quot;.<br /> <br /> Para llevar a cabo esta espiral de violencia los l&iacute;deres terroristas fomentan tres condiciones psicol&oacute;gicas que les permite ejercer el poder de forma absoluta tanto entre su seguidores y les permite atemorizar al adversario.<br /> <br /> Se exacerba entonces, la obediencia de toda la sociedad civil a un r&eacute;gimen militar terrorista donde est&aacute; legitimado que los designios del mando no se discuten.<br /> <br /> Todo esto se va convirtiendo en un alto nivel de sugesti&oacute;n que permite hacer creer a los seguidores de los l&iacute;deres terroristas en cualquier creencia aunque sea absurda.<br /> <br /> Los seguidores de Ben Laden afirman que destruir&aacute;n Am&eacute;rica y que a partir de ahora el mundo occidental nunca estar&aacute; tranquilo.<br /> <br /> Esto no se diferencia mucho a lo que Castro ha dicho muchas veces de que el fin del capitalismo est&aacute; cerca.<br /> <br /> Asimismo, las guerrillas de los pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica donde se encuentran, anuncian su triunfo pr&oacute;ximo con la promesa del cambio.<br /> <br /> Estos son mensajes sugestivos que fortalecen el fanatismo y la fe popular.<br /> <br /> Otro factor que favorece el surgimiento de comportamientos terroristas es la negaci&oacute;n de la realidad mediante la utilizaci&oacute;n de consignas de fe.<br /> <br /> Por ejemplo, si el mundo condena al terrorismo, los l&iacute;deres isl&aacute;micos hablan &quot;de la justicia y de la necesidad de apoyar su causa&quot;.<br /> <br /> Si el mundo condena a Cuba por la violaci&oacute;n de los derechos humanos, la direcci&oacute;n de la c&uacute;pula pol&iacute;tica del pa&iacute;s habla del &quot;creciente apoyo de Cuba en el extranjero&quot;.<br /> <br /> Asimismo, si los vascos rechazan la violencia, los l&iacute;deres terroristas matan para supuestamente &quot;defender los derechos del pueblo vasco&quot;.<br /> <br /> Los l&iacute;deres terroristas instrumentan una visi&oacute;n inmutable del mundo y de la historia que les impide muchas veces poder darse cuenta de los cambios sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos del mundo contempor&aacute;neo sumi&eacute;ndolos en una enajenaci&oacute;n hist&oacute;rica de los valores y principios que defiende.<br /> <br /> Nadie ya duda de que la revoluci&oacute;n cubana es un museo hist&oacute;rico en el caribe que guarda y conserva los ejemplares m&aacute;s ilustres de un marxismo ortodoxo.<br /> <br /> Todo este panorama sociopsicol&oacute;gico que hemos descrito nos lleva a la convicci&oacute;n de que el terrorismo necesita para su aparici&oacute;n determinadas condiciones hist&oacute;rico-sociales, culturales, religiosas y pol&iacute;ticas que han de coincidir en un contexto hist&oacute;rico espec&iacute;fico para que germine este s&iacute;ndrome de violencia ya sea de estado o de grupo aislado.<br /> <br /> &iquest;C&oacute;mo se debe analizar este fen&oacute;meno tan complejo para solucionarlo de forma eficaz? En la aparici&oacute;n del terrorismo debemos evitar juicios simplistas y parciales donde se culpe a grupos, religiones o pa&iacute;ses como causa del surgimiento del mismo.<br /> <br /> Es necesario profundizar en la ra&iacute;ces psicol&oacute;gicas y sociales que facilitan la aparici&oacute;n de estos fen&oacute;menos con el fin de prevenirlos y erradicarlos para evitar combatirlos con las propias reglas que nos imponen estos grupos de terror: la violencia.<br /> <br /> Se hace necesario un combate desde la ciencia, la sociedad y la cultura que son las herramientas que tenemos como civilizaci&oacute;n y que nos han permitido tener el desarrollo y progreso de que hoy gozamos.</span></span><br /> &nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Aspectos cient&iacute;ficos de la conducta violenta</span></strong></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">La conducta agresiva ha sido objeto de estudio por psic&oacute;logos y psiquiatras desde hace mucho tiempo sin embargo el aumento considerable de las conductas violentas y la repercusi&oacute;n que tiene en la sociedad ha aumentado el inter&eacute;s por este tema.<br /> <br /> Sobre todo cuando la conducta violenta se presenta organizada en grupos que esgrimen prop&oacute;sitos e ideas para los cuales legitiman y enarbolan la violencia como m&eacute;todo de lucha para cumplir sus objetivos.<br /> <br /> Estos movimientos o grupos tienen un car&aacute;cter antisocial ya que rompen con las normas y reglas de funcionamientos de la sociedad.<br /> <br /> Una vez estructurados desde el punto de vista econ&oacute;mico comienzan a ejercer la violencia en la sociedad y es entonces cuando pueden ser calificados como grupos terroristas.<br /> <br /> Las acciones de estos grupos van destinadas a imponer sus ideas a trav&eacute;s del miedo, la intimidaci&oacute;n y el terror a la sociedad.<br /> <br /> A lo largo de la historia no pocos grupos de concepciones violentas y con m&eacute;todos represivos han alcanzado el poder.<br /> <br /> Del estudio de los tipos de terrorismo que son m&aacute;s conocidos desde el punto de vista sociol&oacute;gico se les clasifica como &quot;antimovimientos sociales&quot; ya que re&uacute;nen caracter&iacute;sticas t&iacute;picas que los hacen grupos violentos.<br /> <br /> Se conoce el terrorismo obrero, el comunitario, el religioso y el de estado.<br /> <br /> Sin embargo, los movimientos terroristas de los que hablamos tienen una identidad definida como grupo, unos objetivos y un enemigo preciso contra el que combatir.<br /> <br /> Adem&aacute;s sus acciones est&aacute;n sustentadas en una ideolog&iacute;a que les sirve como catecismo b&aacute;sico para su imagen p&uacute;blica.<br /> <br /> A estas caracter&iacute;sticas se les suma el adoctrinamiento de sus miembros y van perdiendo el apoyo de las masas populares.<br /> <br /> El caso de Hitler y el partido nacionalista alem&aacute;n es una de esas referencias obligadas para comprender desde el punto sociopsicol&oacute;gico y pol&iacute;tico cu&aacute;les son las condiciones que pueden generar un fen&oacute;meno de espiral de violencia y represi&oacute;n a trav&eacute;s de la instauraci&oacute;n de una dictadura que goz&oacute; de un apoyo popular notable.<br /> <br /> Las caracter&iacute;sticas del contexto hist&oacute;rico permitieron que Hitler ascendiera hasta el lugar m&aacute;s alto de un estado moderno dando lugar a un exterminio masivo y sistem&aacute;tico de personas a trav&eacute;s de la instauraci&oacute;n de una dictadura represiva altamente genocida.<br /> <br /> Ian Kershaw, en su libro &quot;Hitler: 1889-1936&quot;, analiza la personalidad psicop&aacute;tica de este l&iacute;der nazi y las caracter&iacute;sticas de la Alemania y el mundo de entonces que le permiti&oacute; a Hitler y su grupo llegar al poder y generar uno de los fen&oacute;menos de terror y represi&oacute;n que a&uacute;n la humanidad recuerda.<br /> <br /> Seg&uacute;n este autor, el creciente apoyo social que tuvo las ideas de Hitler y su grupo encontraron su caldo de cultivo en un profundo descontento popular del pueblo alem&aacute;n ante la posici&oacute;n de perdedora de la primera guerra mundial.<br /> <br /> Adem&aacute;s, la posici&oacute;n hostil de los vencedores hacia esa naci&oacute;n, fue generando un resentimiento social que les permiti&oacute; a los nazis brindar una supuesta &quot;dignificaci&oacute;n&quot; o recuperaci&oacute;n del orgullo nacional.<br /> <br /> Este descontento aument&oacute; tambi&eacute;n con la crisis econ&oacute;mica de los a&ntilde;os 1929 y 1930 junto al incremento de sentimientos antidemocr&aacute;ticos, xen&oacute;fobos y antisemitas, unidos al inter&eacute;s de algunas elites de poder por mantener sus intereses a toda costa para no perder sus privilegios.<br /> <br /> Otros factores externos tambi&eacute;n influyeron en el comportamiento de la Alemania de aquellos a&ntilde;os.<br /> <br /> La tibieza de las potencias europeas al considerar a Alemania como moribunda y centrarse m&aacute;s en sus propios intereses generaron una divisi&oacute;n pol&iacute;tica que trajo consecuencias muy negativas.<br /> <br /> Esto permiti&oacute; que Alemania se rearmara y fortaleciera militarmente, algo casi impensable para un pa&iacute;s reci&eacute;n derrotado en una guerra mundial.<br /> <br /> El ignorar el peligro que entra&ntilde;a dejar florecer personalidades como la de Hitler ante posiciones democr&aacute;ticas pasivas pueden afectar tarde o temprano a toda la humanidad.<br /> <br /> Estos son algunos aprendizajes de la historia que no siempre tenemos en cuenta por lo que hemos sufrido su repetici&oacute;n en personajes como Milosevich, Pinochet, &quot;Tirofijo&quot; por solo citar algunos.<br /> <br /> El caso de Ben Laden requiere un an&aacute;lisis individual ya que es un personaje engendrado por las contradicciones y rivalidades pol&iacute;ticas de nuestro tiempo y por el caso omiso de las grandes potencias para resolver conflictos hist&oacute;ricos, territoriales y pol&iacute;ticos que a&uacute;n siguen sin soluci&oacute;n definitiva y que se han prolongado en el tiempo.<br /> <br /> Durante d&eacute;cadas la visi&oacute;n mecanicista y lineal de analizar los fen&oacute;menos hist&oacute;ricos a trav&eacute;s del modelo causa-efecto nos deja parapl&eacute;jicos ante una realidad multicausal en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado e interdependiente.<br /> <br /> Cualquier brote de violencia en un pa&iacute;s puede ser causa directa e indirecta que afecte la covivencia mundial.<br /> <br /> A pesar de que en un inicio puede parecernos propio de ese pa&iacute;s e inofensivos para los dem&aacute;s.<br /> <br /> El culto a la violencia que puede derivar a terrorismos particulares no est&aacute; solo en las diferencias culturales y religiosas que tenga occidente con otras culturas.<br /> <br /> Est&aacute; tambi&eacute;n en la g&eacute;nesis de la violencia: el seno de la sociedad occidental.<br /> <br /> Esta sociedad, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha cultivado a trav&eacute;s del cine, la televisi&oacute;n y los medios de comunicaci&oacute;n una fascinaci&oacute;n simb&oacute;lica de la violencia.<br /> <br /> Cada vez m&aacute;s las pel&iacute;culas m&aacute;s taquilleras son de acci&oacute;n y de terror sin que estos datos nos llamen la atenci&oacute;n ni nos pongan a investigar el por qu&eacute; nuestras sociedades civilizadas y democr&aacute;ticas cultivan, cada vez m&aacute;s, el morbo de la violencia y el terror.<br /> <br /> Desde luego, preocupados por la tecnolog&iacute;a, la econom&iacute;a y el comportamiento de la bolsa pensamos que las sociedades, la educaci&oacute;n y la cultura de las mismas se depreden mec&aacute;nicamente de este estado de bienestar y desde luego esto no siempre es as&iacute;.<br /> <br /> En la actualidad una de las grandes contradicciones que viven nuestras sociedades es el desproporcionado avance tecnol&oacute;gico respecto al desarrollo educacional y cultural de los individuos.<br /> <br /> Estamos viviendo una &eacute;poca de mucha informaci&oacute;n pero con pocas estructuras cognitivas b&aacute;sicas para conocer lo que se nos ense&ntilde;a.<br /> <br /> Lo que circunda la modernidad que nos inunda de informaci&oacute;n con todo tipo de medios de comunicaci&oacute;n nos puede sumir en una nube de ignorancia que no nos deja ver c&oacute;mo simult&aacute;neamente con la civilizaci&oacute;n somos capaces de crear lo m&aacute;s horrendo de la naturaleza humana: el terror.<br /> <br /> Se forman desde algunas familias, j&oacute;venes y ni&ntilde;os con una personalidad proclive a la violencia y la psicopat&iacute;a sin que sepamos c&oacute;mo ocurre y c&oacute;mo podemos evitarlo.<br /> <br /> Este perfil de personalidad violenta del que la sociedad es responsable, en parte, de su surgimiento son sin duda los futuros soldados y el tipo de personalidad b&aacute;sica que pueden integrar los grupos terroristas y entronizar en la ideolog&iacute;a y el m&eacute;todo de violencia que integrar&aacute;n con facilidad a sus rasgos violentos de personalidad.<br /> <br /> El aumento de personalidades de tipo psicop&aacute;tico o con trastornos de personalidad de tipo violenta no es desde luego la causa del surgimiento de movimientos terroristas ya que estos movimientos tienen m&uacute;ltiples factores que determinan su aparici&oacute;n desde el punto de vista religioso, cultural, econ&oacute;mico, social, hist&oacute;rico y pol&iacute;tico.<br /> <br /> Sin embargo, la materia prima que forman los grupos terroristas son individuos con caracter&iacute;sticas de personalidad que tienen un perfil psicol&oacute;gico definido que facilitan la proliferaci&oacute;n e instauraci&oacute;n de determinadas creencias, prejuicios e ideas absolutas de la realidad donde se ofrece una compresi&oacute;n mecanicista simple e inmadura de los conflictos y contradicciones de la sociedad en que se enclave dicho grupo y una cosmovisi&oacute;n simplista acerca de c&oacute;mo han de solucionarse los conflictos locales y mundiales.<br /> <br /> Estos conflictos suelen resolverse, preferentemente, con el uso de la fuerza y la violencia, expresiones que se legitiman como v&aacute;lidas ya que responden a prop&oacute;sitos sagrados para un grupo, pa&iacute;s o religi&oacute;n que supuestamente debe asumir en sus manos la justicia por designios sagrados ya sea a Al&aacute;, a dios o a Marx.<br /> <br /> La formaci&oacute;n y educaci&oacute;n de la personalidad de los individuos est&aacute; determinado fundamentalmente por el contexto social e hist&oacute;rico donde las personas son educadas en los primeros a&ntilde;os de su vida y en la adolescencia.<br /> <br /> Estas son etapas fundamentales donde quedan definidas las estructuras b&aacute;sicas que tipificar&aacute;n la personalidad.<br /> <br /> En estos ciclos se definir&aacute;n los intereses, motivos y direcci&oacute;n de la conducta para satisfacer aquellos prop&oacute;sitos en los que ha sido formado un sujeto y que constituir&aacute;n el sentido de su vida presente.<br /> <br /> No es un secreto como tanto en Palestina, Pakist&aacute;n, Afganist&aacute;n y en otros pa&iacute;ses &aacute;rabes son educados ni&ntilde;os en ideas y concepciones reduccionistas y extremistas del Islam, donde el odio y la violencia son como a nuestros ni&ntilde;os occidentales el libro y el l&aacute;piz.<br /> <br /> La educaci&oacute;n emocional con que se forman estos j&oacute;venes tanto en sus doctrinas radicales como en los ejemplos de violencia que viven diariamente, los prepara para reducir su capacidad afectiva aumentando su insensibilidad a la vida o a lo humano, valorando s&oacute;lo aquello que es sagrado para su credo o l&iacute;deres.<br /> <br /> Este aplanamiento emocional donde los individuos desarrollan actitudes de crueldad contra otros es una de las condiciones que facilitan el desarrollo de personalidades con tendencia a la psicopat&iacute;a o capaces de ejecutar cr&iacute;menes individuales o de masas sin mostrar arrepentimiento, ni sentimientos de culpas.<br /> <br /> Estos individuos han sido educados en estos valores mientras las sociedades democr&aacute;ticas se han educado en valores como la justicia, la democracia y la libertad.<br /> <br /> Es fundamental la trasmisi&oacute;n de valores culturales y religiosos que ejerce el grupo familiar quien es la v&iacute;a fundamental de trasmisi&oacute;n de esas ense&ntilde;anzas que asimila el joven del contexto social en que vive.<br /> <br /> Es a trav&eacute;s de este grupo primario en que se aprenden los procesos afectivos fundamentales ?amar, odiar, etc.?.<br /> <br /> Si esta experiencia es distorsionada fomentando el culto a la venganza por la p&eacute;rdida de amigos o familias se impide una compresi&oacute;n y aprendizaje real del dolor y las causas que han ocasionado el mismo.<br /> <br /> Se generan as&iacute; caracter&iacute;sticas de inmadurez emocional que conlleva a personalidades capaces de llevar a cabo conductas irresponsables y con poca ponderaci&oacute;n social.<br /> <br /> Esta educaci&oacute;n sectaria de la historia conforma otro de los ingredientes necesarios para configurar una personalidad terrorista.<br /> <br /> Exacerbando s&iacute;mbolos y ritos de su territorio o sociedad a los que se le debe lealtad sobre todo si estos est&aacute;n amenazados o son ultrajados por aquellos que no valoran su car&aacute;cter supremo y &uacute;nico en el universo.<br /> <br /> Obs&eacute;rvese c&oacute;mo el terrorismo vasco comienza a gestarse en las aulas con una ense&ntilde;anza de la historia parcial donde se niegan los or&iacute;genes y valores de la cultura hisp&aacute;nica propiciando una exaltaci&oacute;n de valores territoriales y &eacute;tnicos que se presentan como supremos, los cuales son supuestamente mancillados por el imperio espa&ntilde;ol al que, seg&uacute;n ETA, hay que combatir a trav&eacute;s de la violencia y la intolerancia.<br /> <br /> El factor educativo por parte de la sociedad y la familia son condiciones preventivas imprescindibles para prevenir la conformaci&oacute;n y estructura de j&oacute;venes que posean caracter&iacute;sticas id&oacute;neas para abrazar y formar grupos sectarios que se radicalicen con la utilizaci&oacute;n de la violencia sostenidos por paradigmas ideol&oacute;gicos ut&oacute;picos e irreales que los enajenan e imposibilitan la convivencia social.<br /> <br /> La confrontaci&oacute;n, la supremac&iacute;a de unos valores sobre otros y la no aceptaci&oacute;n de las frustraciones humanas sociales, pol&iacute;ticas e hist&oacute;ricas se deben asumir y comprender por todo individuo tanto en el plano personal como en el mundo real que nos toca vivir.<br /> <br /> Este es uno de los aprendizajes que nos indican el arribo a la madurez como persona independientemente del pa&iacute;s o sociedad que pertenecemos.<br /> <br /> La compresi&oacute;n de que el mundo en que vivimos no es el que nos gustar&iacute;a o el que imagin&aacute;bamos perfecto en la infancia o adolescencia sino es un mundo colmado de contradicciones, conflictos e injusticias, de amor y de odio matizado por bellezas y horrores que hacen de &eacute;l un panorama complejo y vivo el cual no se puede entender con interpretaciones parciales lineales o simples porque corremos el riesgo de no comprenderlos en su totalidad y de no disfrutarlo en sus aristas positivas y negativas.<br /> <br /> Estos son aprendizajes que el individuo necesita elaborar y procesar como personalidad en su juventud a trav&eacute;s de una ense&ntilde;anza abierta de la historia, la cultura, la ciencia y la pol&iacute;tica para evitar que su desarrollo intelectual emocional y moral se atrofien en la adolescencia y se queden enquistados y paralizados en esa etapa mientras sigue creciendo su cuerpo y su edad cronol&oacute;gica con las exigencias sociales que van requiriendo las mismas.<br /> <br /> De no asimilar la complejidad del mundo y c&oacute;mo cambian las sociedades, corremos el riesgo de formar individuos con una fuerte carga de frustraci&oacute;n social e incapaces de insertarse en el ritmo acelerado y cambiante de nuestras sociedades.<br /> <br /> Lo dejamos a la deriva para que sean captados por grupos radicales tanto desde el punto de vista religioso como pol&iacute;ticos capaces de transformar la agresividad que proviene de su frustraci&oacute;n en terror para el mundo al cual no comprenden ni son capaces de aceptar.<br /> <br /> Desde luego la conducta violenta que proviene de estos genes sociales no siempre concluye en terrorismo y puede derivar en otras consecuencias delictivas o manifestaciones destructivas en otros &aacute;mbitos sociales.<br /> <br /> Pero si queda claro que el germen terrorista se oculta en el fomento o condicionamiento de comportamientos violentos.<br /> <br /> Es por ello que el ant&iacute;doto anti terrorista est&aacute; al alcance de toda la sociedad y de los educadores ya sea en la familia, los abogados, los periodistas, m&eacute;dicos, maestros y l&iacute;deres pol&iacute;ticos al evitar la actitud pasiva y permisiva de aquellos agentes sociales que directa e indirectamente, en nombre de la democracia y el estado de derecho, limitan la educaci&oacute;n, la cultura, la historia y la pol&iacute;tica a ense&ntilde;anzas parciales y colmadas de intereses parciales que no responden a la formaci&oacute;n multifac&eacute;tica de un individuo en una &eacute;poca moderna.<br /> <br /> El ignorar a grupos violentos, a dictaduras donde se ejerce la violencia y el totalitarismo y la intolerancia pueden ser errores que se lamenten cuando alguno de ellos se conviertan en pa&iacute;ses o grupos terroristas.<br /> <br /> Ya se cerr&oacute; con Hitler, con Milosevich, con Sadan, por solo citar algunos, pero a&uacute;n las democracias occidentales ignoran los atropellos y el culto a la violencia que se practica en algunas dictaduras porque prefieren ignorar esto antes de sacrificar ciertos intereses.<br /> <br /> Se suele esperar que el terrorismo tome car&aacute;cter mundial para entonces actuar contra &eacute;l.<br /> <br /> Sin embargo, entonces, s&oacute;lo nos queda como soluci&oacute;n una respuesta violenta de guerra es decir, esperamos que los terroristas nos impongan su propio lenguaje como &uacute;nico modo de comunicaci&oacute;n.<br /> <br /> &iquest;Es esta actitud inteligente para ense&ntilde;arles a los j&oacute;venes c&oacute;mo debemos evitar conductas violentas o agresivas?.<br /> <br /> Nuestras sociedades cada vez m&aacute;s responden a experiencias inmediatas buscando soluciones instant&aacute;neas ignorando la historia, la memoria colectiva de los pueblos lo que sin duda hace que se repitan de forma sistem&aacute;tica los errores del pasado.<br /> <br /> Los factores personales e individuales est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionados con los factores sociales.<br /> <br /> Para entender c&oacute;mo una sociedad puede configurar g&eacute;rmenes terroristas a nivel social hay que hacer varios an&aacute;lisis desde varias aristas.<br /> <br /> Los conflictos terroristas pueden estructurarse si aumenta su presencia en organizaciones y partidos pol&iacute;ticos constituyendo fuerzas din&aacute;micas que pueden movilizar a un sector de la poblaci&oacute;n considerable que desconozca y tenga poca conciencia de los procesos hist&oacute;ricos y pol&iacute;ticos que ha vivido su pa&iacute;s.<br /> <br /> Estos grupos se caracterizan por su capacidad de manipulaci&oacute;n y sugesti&oacute;n al concebirse como v&iacute;ctimas.<br /> <br /> Presentan, asimismo, una educaci&oacute;n parcial y distorsionada de la historia y de los mecanismos intr&iacute;nsecos de los procesos sociales y de su soluci&oacute;n.<br /> <br /> Por lo que optan por resolverlos desde sus paradigmas y doctrinas sectarias.<br /> <br /> En estudios psicosociales de grupos de j&oacute;venes violentos realizado por investigadores de psicolog&iacute;a social la mayor&iacute;a de los autores coincidimos en que, entre los factores decisivos que explican este comportamiento est&aacute;n las actitudes del individuo y sus intenciones.<br /> <br /> Este comportamiento est&aacute; estrechamente ligado al resultado de la conducta violenta.<br /> <br /> Detr&aacute;s de un comportamiento violento existen actitudes de predisposici&oacute;n afectiva hacia alg&uacute;n grupo, raza, religi&oacute;n o cultura determinada que lo hace representarse la realidad de un modo reduccionista y que ve la soluci&oacute;n de los conflictos en el uso de m&eacute;todos violentos.<br /> <br /> Esto es denominado entre los psic&oacute;logos sociales como &quot;expectativas de las actitudes&quot; y nos hace comprender que los individuos que utilizan la violencia esperan de su conducta resultados positivos para ellos.<br /> <br /> Por ejemplo, un ni&ntilde;o que aprende que amenazando o alz&aacute;ndole la voz a sus padres logra hacer y que los dem&aacute;s hagan lo que &eacute;l quiere, probablemente si este estilo no es corregido a tiempo preparamos a un joven que creer&aacute; que la manera m&aacute;s &uacute;til de obtener las cosas es a trav&eacute;s de la violencia.<br /> <br /> Si la sociedad no cuenta con un sistema educativo y jur&iacute;dico que forme y ponga l&iacute;mites a ese joven en el respeto de las normas sociales y de convivencia tendremos las condiciones familiares id&oacute;neas para engendrar individuos violentos.<br /> <br /> Entender las bases del por qu&eacute; de la actitud de la persona violenta nos lleva a la compresi&oacute;n de que un terrorista es una personalidad distorsionada que se ha configurado a lo largo de su historia personal.<br /> <br /> Estos sujetos adoptan de forma simplista una religi&oacute;n, ideolog&iacute;a o credo que creen que deben defender con el uso de la fuerza.<br /> <br /> Esta es una concepci&oacute;n que ha aprendido probablemente conciente e inconscientemente desde sus experiencias infantiles al relacionarse con sus padres o coet&aacute;neos.<br /> <br /> Sin embargo, no todos los violentos llegan a adoctrinarse en movimientos terroristas ya que estos grupos surgen por la multiplicidad de factores que ya hemos enunciado.<br /> <br /> Los terroristas suelen ocultar trastornos de personalidad como desajustes en otras &aacute;reas como la de las relaciones interpersonales.<br /> <br /> Generalmente se muestran inestables y suelen tener dificultades para establecer relaciones afectivas duraderas.<br /> <br /> Esto nos explica que prefieran tener una vida irregular y sin arraigo.<br /> <br /> Muchas veces los ciudadanos se preguntan c&oacute;mo es posible que los individuos que forman parte de los movimientos terroristas anden la mayor&iacute;a de las veces clandestinos sin una familia a la que brindarles una estabilidad.<br /> <br /> Sin embargo, estos individuos probablemente antes de pertenecer al grupo terrorista ten&iacute;an una vida parecida pero sin ejercer el terror organizado.<br /> <br /> Al pertenecer a estas organizaciones muchas veces le dan un sentido y una raz&oacute;n a sus vidas, desde un ideal o religi&oacute;n, a sus conductas inestables y an&oacute;malas.<br /> <br /> Otra caracter&iacute;stica que describe a este trastorno de personas violentas es la atrofia en el &aacute;rea volitiva.<br /> <br /> Son sujetos que han entrenado muy poco la voluntad para enfrentarse a las frustraciones de la vida social ya sea con sus amigos, pareja o entorno en general.<br /> <br /> Por lo que cada fracaso lo viven como una agresi&oacute;n a la que hay que responder de modo m&aacute;s radical por lo que se hace muy dif&iacute;cil unas relaciones interpersonales con este tipo de individuos.<br /> <br /> Es este un factor que los lleva a agruparse y aislarse en un grupo reducido de persona con intereses o motivaciones similares donde pueden realizar su actividad social explosiva con tendencia a la conflictividad.</span></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Aspectos sicol&oacute;gicos del liderazgo terrorista</span></strong></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">Los grupos terroristas no poseen en su interior la homogeneidad ni acuerdo que proyectan hacia el exterior debido a que cambian los escenarios donde act&uacute;an tanto nacionales como internacionales.<br /> <br /> Las opiniones de la sociedad respecto a ellos y la presi&oacute;n policial son factores que hacen que se produzcan conflictos internos y discrepancias para las cuales los modelos te&oacute;ricos y las caracter&iacute;sticas de personalidad de los terroristas son incompatibles por lo que se suelen resolver estas discrepancias internas con el uso de la fuerza.<br /> <br /> Es decir, los l&iacute;deres m&aacute;s destacados son aquellos que est&aacute;n dispuestos a ejercer la fuerza dentro y fuera de la organizaci&oacute;n con mayor violencia por lo que sus ideas ser&aacute;n las que tengan un mayor predominio.<br /> <br /> Existen actuaciones terroristas que se desvinculan de sus ideas e ideolog&iacute;as desde un inicio e incluso se pueden separar de aquellos grupos pol&iacute;ticos que en un inicio suelen apoyarlos.<br /> <br /> El aumento de la violencia y actos de terror por parte de un grupo o estado totalitario oculta un aumento simult&aacute;neo de sentimientos de frustraci&oacute;n de aquellos l&iacute;deres que cada vez menos pueden darle un sentido ideol&oacute;gico o te&oacute;rico que justifique el uso de la violencia.<br /> <br /> El proceso de radicalizaci&oacute;n donde los grupos terroristas comienzan a distanciarse de los partidos pol&iacute;ticos que los apoyaban y a perder representatividad en los sectores sociales que dicen defender nos indica que en el grupo se han impuesto los estilos de direcci&oacute;n y de poder de aquellos individuos con caracter&iacute;sticas de personalidad de tipo psicop&aacute;tica estructurada, tipificado por la frialdad emocional y la impulsividad a la capacidad de manipular e intimidar a los dem&aacute;s con una baja tolerancia para asumir las frustraciones por lo que siempre responden ante ella con la violencia.<br /> <br /> La relaci&oacute;n entre liderazgo y caracter&iacute;sticas del grupo terrorista va a dar la configuraci&oacute;n sociopsicol&oacute;gica del grupo y va a determinar c&oacute;mo este se proyecte hacia afuera.<br /> <br /> El grupo suele subyugarse o intimidarse por este tipo de l&iacute;deres que suelen atemorizar a la sociedad una vez que su nombre sale a la palestra p&uacute;blica en forma de mito legitim&aacute;ndose actos heroicos y extraordinarios que se han logrado por el uso de la violencia.<br /> <br /> Pensemos c&oacute;mo el &quot;Che&quot; y Camilo Cienfuegos en Cuba llegaron al poder con una aureola de gloria difundida en las masas por sus en&eacute;rgicos actos de guerra.<br /> <br /> De este modo las historias y an&eacute;cdotas de guerra de los l&iacute;deres cubanos comenz&oacute; a gestar a nivel social la fascinaci&oacute;n por el uso de la fuerza y el terror del enemigo.<br /> <br /> Tambi&eacute;n se comenzaron a gestar las condiciones de lo que es hoy una convicci&oacute;n social en Cuba donde un totalitarismo busca la homogeneidad en el uso de la fuerza como &uacute;nico m&eacute;todo eficaz de obtener resultados que afiancen su poder y as&iacute; impedir que ning&uacute;n otro elemento diferente pueda tener posibilidades de &eacute;xito.<br /> <br /> Si el l&iacute;der, a trav&eacute;s de m&eacute;todos de fuerza, le demuestra al grupo que se pueden obtener resultados en el proceso de valoraci&oacute;n de su rol, provoca un endiosamiento y fanatismo al que puede someter a individuos, grupos o sociedades a un seguimiento de estos m&eacute;todos de forma casi religiosa.<br /> <br /> El caso de &quot;Tirofijo&quot; en Colombia nos confirma c&oacute;mo los trastornos de personalidad psicop&aacute;ticos de tipo asesino son caracter&iacute;sticas indispensables para liderar e imponerse en un movimiento terrorista ya que solo este modo cruel y fr&iacute;o de actuar le puede dar una biograf&iacute;a del terror que lo mitifique d&aacute;ndole poder entre sus seguidores tanto de la organizaci&oacute;n armada como de los simpatizantes pol&iacute;ticos.<br /> <br /> Las normas que regulan el funcionamiento en el grupo terrorista est&aacute;n basadas en la uniformidad del pensar y actuar y si alguien intenta cambiarlas o dimite de ella, como puede ser el considerar que no es necesario seguir usado la violencia, puede ser un buen pretexto para el l&iacute;der para ejemplarizar y demostrarle al grupo su disposici&oacute;n de castigar y no permitir estas conductas por lo que si es posible neutraliza esta manifestaci&oacute;n con un acto de violencia caracter&iacute;stica del liderazgo terrorista.<br /> <br /> Como todo liderazgo el individuo que tipifica esta figura en un grupo terrorista debe posee caracter&iacute;sticas de personalidad que lo haga sobresalir de los dem&aacute;s.<br /> <br /> Asimismo, en las situaciones a las que se enfrenta el grupo, &eacute;ste debe comportarse con m&aacute;s seguridad y mejor desempe&ntilde;o que el resto lo que provoca que el grupo se sienta protegido y lo obedezca de forma subjetiva en todas sus decisiones por lo que concentra en sus manos todo el poder de decisiones.<br /> <br /> Esto el grupo lo asume con poca criticidad ya que desde luego no hay nadie m&aacute;s capaz que pueda hacerlo.<br /> <br /> El estilo de direcci&oacute;n se basa en la permanente descalificaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los subordinados lo que confirma permanentemente la superioridad del l&iacute;der.<br /> <br /> El l&iacute;der siempre tendr&aacute; colaboradores cercanos que no duden en darle siempre la raz&oacute;n y reforzarle sus ideas de grandeza, actitud esta que le permiten a dicho subordinado mantener un lugar jer&aacute;rquico cerca del l&iacute;der.<br /> <br /> La mitolog&iacute;a del jefe est&aacute; siempre construida a partir de haza&ntilde;as o actos heroicos que por supuesto poseen violencia y que demuestran que no es un hombre com&uacute;n ni normal que posee caracter&iacute;sticas especiales que lo hacen un &quot;superhombre&quot;.<br /> <br /> En el caso de Fidel Castro estos mitos han echo met&aacute;stasis no s&oacute;lo en la poblaci&oacute;n de Cuba sino a nivel mundial.<br /> <br /> Castro dice ser un hombre que sabe de todo, que apenas duerme, que no se equivoca nunca, que vive modestamente, que es invencible.<br /> <br /> En el caso de Ben Lade tambi&eacute;n se cumplen estos mitos los que son multiplicados por la fantas&iacute;a popular que refleja muchas veces, no la realidad sino el h&eacute;roe ideal que necesitan ciertos sectores populares para glorificar su causa y reducir su enajenaci&oacute;n y frustraci&oacute;n social.<br /> <br /> Este mito tiene siempre una doble condici&oacute;n la del superhombre implacable con la de humanista preocupado por los sectores m&aacute;s desfavorecidos.<br /> <br /> Los psic&oacute;logos sociales ya han demostrado c&oacute;mo no s&oacute;lo las caracter&iacute;sticas de la personalidad llevan a un individuo a ejercer el liderazgo sino tambi&eacute;n el tipo de situaci&oacute;n o contexto que combinado con peculiaridades psicol&oacute;gicas produce, en una situaci&oacute;n concreta, un l&iacute;der.<br /> <br /> Incluso existen l&iacute;deres para situaciones o tareas espec&iacute;ficas y para otras no.<br /> <br /> Sin embargo, los l&iacute;deres totalitarios se tipifican por extender y generalizar su liderazgo a todas las situaciones o contextos aunque sea de manera formal a trav&eacute;s de un control unipersonal del poder.<br /> <br /> Esto favorece que su imagen social se idealice y se asuma su presencia como un individuo omnipresente.<br /> <br /> En un grupo u organizaci&oacute;n terrorista pueden haber l&iacute;deres emocionales, de acci&oacute;n e intelectuales.<br /> <br /> Sin embargo, cuando estos grupos se estructuran y radicalizan asumiendo actuaciones de riesgo suele existir un solo l&iacute;der que acapara en su persona todos los posibles campos de liderazgo para garantizar el poder y el culto a su personalidad.</span></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Concepciones filos&oacute;ficas del terrorismo</span></strong></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">Existen enfoques en psicolog&iacute;a biologicistas que plantean que la conducta violenta es inherente a la condici&oacute;n humana y que los antecedentes de la misma est&aacute;n en el reino animal donde se producen estas conductas como un reflejo o mecanismo de supervivencia.<br /> <br /> Sin embargo, es cient&iacute;ficamente insostenible que las guerras son aprendizaje animal y que han formado parte de la especie humana.<br /> <br /> De echo hay culturas que durante siglos no han participado en experiencias de guerra.<br /> <br /> Aunque existan en el amplio repertorio de conductas humanas la agresividad, como forma de lucha en el hombre moderno, este ha ido deslegitim&aacute;ndola para darle m&aacute;s valor a la raz&oacute;n, la colaboraci&oacute;n y la competitividad.<br /> <br /> Se han establecido a trav&eacute;s de otros par&aacute;metros sociales estos avances que hab&iacute;an sido notables en la &uacute;ltima mitad del siglo XX con el dise&ntilde;o de sociedades plurales, abiertas y democr&aacute;ticas.<br /> <br /> Sin embargo, la din&aacute;mica de fuerza del terrorismo nos est&aacute; llevando, al menos transitoriamente, desde la l&oacute;gica de la fuerza y la confrontaci&oacute;n agresiva y violenta debido a que las sociedades lo ven como respuestas de supervivencia.<br /> <br /> Sin embargo, la concepci&oacute;n estereotipada de lo inevitable de la guerra es cada vez m&aacute;s extendida como &uacute;nico m&eacute;todo de soluci&oacute;n, cuesti&oacute;n que ha contribuido a instaurar el clima de pesimismo actual de la sociedad.<br /> <br /> Existe una tendencia generalizada a mantener los enfoques tradicionales para resolver conductas violentas como el terrorismo, los conflictos territoriales y las confrontaciones militares a pesar de los pocos resultados definitivos.<br /> <br /> No es un secreto que las conductas violentas y los movimientos terroristas no solo sobreviven a los m&eacute;todos actuales que los combaten ?social, policial, jur&iacute;dico, pol&iacute;tico? sino que prometen convivir con nuestras sociedades por bastante tiempo ya que las bases sociales que lo sostienen no se puede combatir con la guerra ni con la violencia.<br /> <br /> Mientras existan estados, organizaciones o partidos pol&iacute;ticos que eduquen, legitimen y lo m&aacute;s preocupante, reciban apoyo de un sector de la sociedad aunque sea m&iacute;nimo, la cantera terrorista tiene garantizados sus sucesores aunque se extermine o encarcele los terroristas actuales.<br /> <br /> Mientras la humanidad siga instrumentando soluciones que confunden las causas con las consecuencias y permanezca cruzada de brazos ante determinados conflictos, organizaciones o estados totalitarios por carecer de importancia estrat&eacute;gica, ya sea desde el punto de vista econ&oacute;mico, pol&iacute;tico o geogr&aacute;fico, en estos estar&aacute;n los g&eacute;rmenes del terrorismo tanto presente como futuro.<br /> <br /> Puede que estemos durante mucho tiempo a la defensiva en espera de que los conflictos alcancen su estado cr&iacute;tico como est&aacute; sucediendo actualmente con el terrorismo isl&aacute;mico Una vez que llegamos al estado cr&iacute;tico, la soluci&oacute;n se instrumenta m&aacute;s en evitar consecuencias mayores pero el m&eacute;todo tard&iacute;o e inmediato no es otro que la guerra o la violencia consensuada por las sociedades civilizadas.<br /> <br /> La humanidad est&aacute; atrapada desde hace d&eacute;cadas en un c&iacute;rculo vicioso pretendiendo solucionar conflictos de forma puntual atenuando sus consecuencias a trav&eacute;s de m&eacute;todos violentos o represivos sin considerar que estas soluciones inmediatas pueden convertirse en los conflictos del futuro, ya sean conflictos sociales, humanitarios, etc.<br /> <br /> Por otra parte, el abandonar el modelo de la violencia dejar&iacute;a a miles de personas desempleadas.<br /> <br /> Adem&aacute;s el uso de la fuerza o supremac&iacute;a militar para resolver conflictos oculta razones subyacentes que le permiten al vencedor ejercer un poder y control sobre quien resulta vencido.<br /> <br /> Los motivos de control hegem&oacute;nico, tanto pol&iacute;tico como econ&oacute;mico, son barreras que pueden limitar a una naci&oacute;n o grupo pol&iacute;tico para adoptar una visi&oacute;n integral tanto de causas como de consecuencias de los conflictos territoriales, &eacute;tnicos o religiosos que se manifiestan a trav&eacute;s de fen&oacute;menos terroristas.<br /> <br /> Los modelos para combatir la violencia acent&uacute;an en el castigo por lo que inciden siempre en el resultado de esta conducta y no en su g&eacute;nesis.<br /> <br /> La violencia no es producto de la evoluci&oacute;n, ni es producto gen&eacute;tico; la propia especie humana que la ha engendrado es la destinada a erradicarla.<br /> <br /> Para ello es necesario que el uso de la fuerza y la conducta agresiva dejen de ser m&eacute;todos para obtener determinados resultados.<br /> <br /> Si bien es cierto que la agresividad es expresi&oacute;n de necesidades, valores y frustraciones lo que determina que este tipo de conducta prevalezca es que a&uacute;n el comportamiento violento y el uso de la fuerza sigue siendo un m&eacute;todo de &eacute;xito para lograr resultados, sobre todo en determinadas sociedades y actualmente en la escena internacional.<br /> <br /> Esta es la soluci&oacute;n justificada e inevitable.<br /> <br /> Sin embargo, debemos ser conscientes que s&oacute;lo estamos actuando en los &quot;s&iacute;ntomas de la enfermedad terrorista&quot;.<br /> <br /> Pero dicha enfermedad requiere conocer, estudiar y prevenir sus causas.<br /> <br /> Si no lo hacemos los s&iacute;ntomas pueden volver a aparecer en un futuro, en un lugar o con unas caracter&iacute;sticas determinados.<br /> <br /> Como cuando le damos a un enfermo un medicamento para bajar la fiebre provocada por una infecci&oacute;n y no atendemos dicha infecci&oacute;n como causa de la misma.<br /> <br /> La violencia y su expresi&oacute;n m&aacute;s alta ?el terrorismo? no es resultado de la carencia sino que es un modo de lograr lo que se desea a cualquier precio.<br /> <br /> Esta violencia suele ser enaltecida, a veces, por los medios de comunicaci&oacute;n dando lugar al aumento del sensacionalismo de la violencia.<br /> <br /> Mientras no se trabaje e</span><span style="color:white; font-family:arial">n la &quot;empresa humana&quot; y en la educaci&oacute;n y </span><span style="font-family:arial">la cultura del pluralismo, no s&oacute;lo desde el estado sino tambi&eacute;n en la relaciones sociales formando personas con una visi&oacute;n multidimensional de la realidad tanto en el plano hist&oacute;rico y sociopol&iacute;tico reduciendo al m&iacute;nimo posiciones sectarias que se apoyan en la ignorancia de conocimientos alcanzados por la humanidad tanto en el campo de la ciencia como el de la pol&iacute;tica.<br /> <br /> Mientras no haya a nivel de pol&iacute;tica de estado y que abarque toda la sociedad una actitud preventiva ante las conductas violentas para evitar sus consecuencias trabajando de forma preventiva en aquellos factores psicosociales que la producen, estaremos siendo c&oacute;mplices de condiciones favorables para que el terror y la violencia reaparezcan como un cultivo en tierra f&eacute;rtil.<br /> <br /> Como ocurre cuando en una sociedad existen crisis en el estado, la pol&iacute;tica o de su organizaci&oacute;n social, que existen m&aacute;s posibilidades de que pueda surgir alg&uacute;n comportamiento terrorista.<br /> <br /> En los pa&iacute;ses donde existe una democracia m&aacute;s estructurada y plural y con un comportamiento social que tienda a la sanidad y no a la enajenaci&oacute;n.<br /> <br /> Si el saber cient&iacute;fico est&aacute; cada vez m&aacute;s al servicio del poder y no de la ciencia para que este poder pueda lograr alg&uacute;n fin de manipulaci&oacute;n y de concentraci&oacute;n del control pol&iacute;tico y financiero, estaremos entonces en un escenario que puede debilitar cada vez m&aacute;s el conocimiento y fortalecer&aacute; m&aacute;s el control y dominio del poder.<br /> <br /> Esto podr&iacute;a generar una psicolog&iacute;a de las masas de homogenizaci&oacute;n, obediencia acr&iacute;tica provocando un sentimiento de ignorancia e impotencia ante aquellos &quot;poderes supremos&quot; como el financiero, e</span><span style="font-family:arial">l pol&iacute;tico y el de la ciencia del poder.<br /> <br /> Estas condiciones sociales producen a largo plazo sentimientos de rebeld&iacute;a, violencia e inconformidad ante un poder y dominaci&oacute;n omnipresente, no de la iglesia sino de la religi&oacute;n civil de la modernidad, la econom&iacute;a y el poder pol&iacute;tico.<br /> <br /> La humanidad ha de estar atenta ante estas contradicciones de la modernidad que generan en si misma condiciones para el surgimiento de fundamentalismos, actitudes radicales y de rebeld&iacute;a ante un supuesto opresor social que ya no est&aacute; visible ni definido como antes se les denominaba al patr&oacute;n, al capitalismo, al comunismo, etc.<br /> <br /> Esto se explica porque la diversidad ideol&oacute;gica y de grupo que conforman los movimientos antiglobalizaci&oacute;n son de los que luchan contra un enemigo al que no tienen muy definido y tampoco muy claro el modo de luchar contra &eacute;l.<br /> <br /> Esta rebeld&iacute;a social organizada y con poco fundamento te&oacute;rico y pr&aacute;ctico se ahoga en su propia impotencia desembocando muchas veces en actos de violencia callejera contra coches, establecimientos y centros comerciales en aquellos lugares donde se re&uacute;nen los pa&iacute;ses m&aacute;s industrializados del mundo.<br /> <br /> Estos grupos sociales, aunque minoritarios, nos refleja la existencia en nuestras sociedades de sentimientos de rebeld&iacute;a marginales que no tienen posibilidades, ahora mismo, de ser canalizados a trav&eacute;s de las actuales estructuras de nuestras democracias y que constituyen una cantera social amplia para mantener conductas violentas que puedan generar en un futuro, quiz&aacute;s no muy lejano, un terrorismo organizado.<br /> <br /> La incertidumbre laboral, m&eacute;dica, la indefensi&oacute;n ante la justicia son algunos factores que condicionan una sensaci&oacute;n de vulnerabilidad social que puede repercutir en la dignidad y libertad personal.<br /> <br /> En el contexto actual suelen proliferar conductas antisociales como la del terrorismo que tienen su causa en factores formativos y educativos deformados que se instauran desde edades muy tempranas en el individuo.<br /> <br /> Estas son algunas causas hist&oacute;ricas y determinadas pol&iacute;ticas y condiciones sociales que pueden terminar configurando el perfil de un terrorista.<br /> <br /> Una vez configurada la personalidad terrorista actuar&aacute; en la sociedad como un explosivo humano que atenta contra las normas y leyes del funcionamiento social sumi&eacute;ndonos en el desconcierto y en la desconfianza de la naturaleza humana.<br /> <br /> Por otro lado, es necesario evitar, entre los cient&iacute;ficos sociales y entre la poblaci&oacute;n en general, la idea de que la violencia y el terrorismo son problemas que no tienen soluci&oacute;n y que forman parte de la con</span><span style="font-family:arial">dici&oacute;n humana.<br /> <br /> Deslegitimando el uso de la fuerza a trav&eacute;s de un sistema jur&iacute;dico, moral y humano que sea capaz de ser lo suficientemente plural para que contenga y regule todas las tendencias sociales siendo la organizaci&oacute;n de la sociedad un abanico del que ning&uacute;n sector tenga que estar al margen usando como m&eacute;todo de lucha la negociaci&oacute;n, el di&aacute;logo y la persuasi&oacute;n.<br /> <br /> Aunque parezca ut&oacute;pico e inalcanzable esta meta, s&oacute;lo hemos de fijarnos en la historia de la humanidad desde sus inicios hasta la fecha.<br /> <br /> En los comienzos de la edad antigua, durante el esclavismo y en la &eacute;poca medieval, por ejemplo, el hombre era mucho m&aacute;s cruel y violento para solucionar sus conflictos que lo que es ahora.<br /> <br /> El solo hecho de pensar que los antiguos romanos se divert&iacute;an al ver los gladiadores bati&eacute;ndose y que gritaban de placer cuando uno de ellos mor&iacute;a nos puede dejar perplejos ante tanta crueldad.<br /> <br /> Esto estuvo dado, desde luego, por la ignorancia, la religiosidad, el fanatismo y el bajo desarrollo humano que presentaban algunas capas sociales de aquellas &eacute;pocas que a&uacute;n estaban en sus inicios de desarrollo y naturalizaban esta violencia.<br /> <br /> La humanidad de entonces, estaba m&aacute;s cerca de sus instintos que de sus potencialidades espirituales.<br /> <br /> La concepci&oacute;n de la justicia de aquellos pueblos era mucho menos humana que la concepci&oacute;n jur&iacute;dica de las sociedades actuales.<br /> <br /> Pensemos, por ejemplo, c&oacute;mo se castigaba en algunas culturas el robo, cortando la mano al ladr&oacute;n.<br /> <br /> Pensemos en c&oacute;mo la inquisici&oacute;n condenaba a la hoguera a todo aquel que pensara diferente.<br /> <br /> Visto desde hoy lo catalogamos como terror o dictadura ya sea por la iglesia, el estado o cualquier grupo social que lo lleve a cabo.<br /> <br /> El desarrollo de la ciencia, de la cultura y el saber ha posibilitado que nuestra civilizaci&oacute;n sea hoy m&aacute;s moderna, m&aacute;s humana y con una riqueza espiritual mayor que hace siglos.<br /> <br /> Esto lo observamos por el modo en que las sociedades m&aacute;s avanzadas est&aacute;n organizadas con un sistema jur&iacute;dico m&aacute;s justo con posibilidades de no s&oacute;lo castigar al hombre sino de potenciar sus posibilidades, de superar sus errores integr&aacute;ndose en la sociedad.<br /> <br /> Adem&aacute;s un sistema moral que posee reglas y normas mucho m&aacute;s abiertas y justas, que reconocen y regulan de un modo m&aacute;s objetivo y cient&iacute;fico el comportamiento del hombre.<br /> <br /> El desarrollo de la libertad individual, la democracia, la educaci&oacute;n, la ciencia, la riqueza y el modo de vida superior son productos del avance de la humanidad y su proceso de humanizaci&oacute;n.<br /> <br /> Desde luego que este desarrollo no ha sido ni es rectil&iacute;neo, ni ascendente, tiene momentos y elementos de retroceso donde afloran aberraciones y expresiones deshumanizadas que est&aacute;n lejos del car&aacute;cter humano del hombre.<br /> <br /> El Holocausto, por ejemplo, fue una fuerza autodestructiva que prolifer&oacute; encarnada en el fascismo como expresi&oacute;n de una desviaci&oacute;n moral, afectiva y psicol&oacute;gica del proceso de humanizaci&oacute;n que vive el hombre en un retroceso degenerativo que se reinscribe en un pasado biol&oacute;gico instintivo donde unas especies eliminan a otras con el fin de la supervivencia.<br /> <br /> Sin embargo, la humanidad sufri&oacute; pero aprendi&oacute; y se fortaleci&oacute; construyendo instituciones m&aacute;s democr&aacute;ticas, incluso a nivel internacional que garantizaran los der</span><span style="font-family:arial">echos humanos de los individuos, su libertad, su derecho a la educaci&oacute;n y la salud, existiendo mejores garant&iacute;as para la vida lo que ha permitido que el proceso y ascenso del progreso haya alcanzado un nivel m&aacute;s elevado desde el surgimiento de la humanidad.<br /> <br /> Sin embargo, el terrorismo ha convivido con este progreso durante muchos a&ntilde;os sin la fuerza suficiente para detener el progreso del hombre.<br /> <br /> La lucha por el cambio a nivel individual, grupal o social genera resistencias de fuerza que se oponen a la civilizaci&oacute;n.<br /> <br /> La sociedad moderna est&aacute; pagando un precio alto de sufrimiento y horror como lo fue el Holocausto y tantas otras guerras de exterminio al igual que otras ocasiones saldr&aacute; fortalecida aunque transitoriamente observemos expresiones o mecanismos de lucha retr&oacute;grados, el hombre superara esta prueba con el resultado de una sociedad futura m&aacute;s plural y sobre todo humana donde estos cap&iacute;tulos de horror formen parte de archivo de historia donde las generaciones posteriores aprendan los costos que ha pagado la civilizaci&oacute;n en su lucha por el progreso y el bienestar humano.</span></span><br /> &nbsp;</p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Bibliograf&iacute;a:</span></strong><span style="color:white; font-family:arial"> </span></span></p> </p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">Alonso-Fern&aacute;ndez, Francisco &quot;Psicolog&iacute;a del terrorismo&quot;.<br /> <br /> Edici&oacute;n en castellano de Masson-salvat, Barcelona 1986.<br /> <br /> Echebur&uacute;a, Enrique &quot;Personalidades violentas&quot;.<br /> <br /> Edici&oacute;n en castellano de Pir&aacute;mide, Madrid 1994.<br /> <br /> Hern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez, Fidel, &quot;Los Mecanismos de Cambio y su acci&oacute;n reguladora&quot;, 1998.<br /> <br /> Universidad de La Habana<br /> <br /> Hern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez, Fidel, &quot;Los mecanismos de cambio: su importancia en la terapia familiar &quot;.<br /> <br /> Revista Encuentro Bolivariano, 1999, Vol.<br /> <br /> 2, No 2, p&aacute;ginas 127-142.<br /> <br /> Higgins, A, Kohlberg, L y Power, C.<br /> <br /> &quot;La Educaci&oacute;n Moral&quot;.<br /> <br /> Editorial Gedisa S.A.<br /> <br /> Barcelona, 1989.Kershaw, Ian &quot;Hitler: 1889-1936&quot;.<br /> <br /> Edici&oacute;n en castellano de Pen&iacute;nsula, Barcelona 1999.<br /> <br /> Papalia, D.<br /> <br /> y Olds, S.<br /> <br /> (1999).<br /> <br /> &quot;Psicolog&iacute;a del Desarrollo&quot;.<br /> <br /> Ed.<br /> <br /> Mc Graw Hill.<br /> <br /> M&eacute;xico.<br /> <br /> Piaget, J.<br /> <br /> &quot;El Criterio moral en el ni&ntilde;o&quot;.<br /> <br /> (1974).<br /> <br /> Ed.<br /> <br /> Fontanella.<br /> <br /> Barcelona, Espa&ntilde;a.<br /> <br /> Reinares, Fernando &quot;Terrorismo y antiterrorismo&quot;.<br /> <br /> Edici&oacute;n en castellano de Paid&oacute;s, Barcelona, 1998.<br /> <br /> Vallejo, J.<br /> <br /> &quot;Las Fronteras de las Libertades&quot;.<br /> <br /> Bogot&aacute;, 1981<br /> <br /> Wieviorka, Michel &quot;El terrorismo: la violencia pol&iacute;tica en el mundo&quot;.<br /> <br /> de Plaza y Jan&eacute;s.<br /> <br /> 1991 </span></span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p>&nbsp;</p> </p> <p>&nbsp; <p><span style="font-family:arial; font-size:12pt">&nbsp;</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>