Temor a interactuar con otros o a ejecutar acciones en público puede aislar socialmente a los afectados Test para detectar los principales síntomas de la fobia social Este trastorno afecta a cerca del 15% de la población.
Se caracteriza por el temor a realizar cualquier actividad en público considerada como normal: hablar, comer o firmar un documento.
Si no es tratada dura toda la vida y se puede ocultar bajo el alcoholismo o algunas adicciones.
por Sebastian Urbina
Temor a hablar, a comer o a ejecutar en público cualquier conducta que es considerada normal por la gente es el síntoma característico de la llamada fobia social, una enfermedad que forma parte de los trastornos de la ansiedad y que puede afectar a entre el 9% y 15% de la poclación general.
La persona que la padece puede llegar, incluso, a sentir angustia al escribir un cheque en el banco o entrar a un baño público.
Esto se debe a que el afectado por este trastorno siente que todo el mundo está pendiente de lo que hace y desarrolla un temor irracional -que se manifiesta en palpitaciones y sudoración- a actuar ante otros y a relacionarse con ellos.
Esto los lleva a aislarse socialmente, diferenciándose de la persona tímida en que ésta no interactúa con los demás simplemente porque no le gusta.
Lamentablemente, se trata de una enfermedad poco conocida y, por lo mismo, subdiagnosticada.
Tanto las fobias sociales como los demás trastornos de la ansiedad serán analizados en el III Simposium Internacional organizado por el Instituto Neuropsiquiátrico de Chile, auspiciado por laboratorio GlaxoSmithKline y que tendrá lugar en CasaPiedra este viernes.
Mala lectura
"Recién en los años "80 comenzaron los estudios poblacionales que demostraron que los trastornos por ansiedad eran el grupo de problemas siquiátricos más prevalente.
Dentro de él, la fobia social es el más frecuente y afecta a entre el 9% y 15% de la gente", explica el siquiatra Danilo Quiroz, quien expondrá sobre los "Aspectos neurobiológicos del miedo y la Ansiedad".
En general, quien sufre fobia social hace una lectura errada de los estímulos que le llegan del ambiente: "Cualquier persona que se presenta en público -una fiesta, disertación o reunión- siente algo de ansiedad, pero ésta va cediendo cuando vemos a los demás relajados o cuando alguien dice una broma.
El fóbico social recibe estos mismos estímulos externos de manera negativa.
Siente que todos lo juzgan mal y lo miran en forma crítica.
Como no es capaz de cambiar su percepción en ese momento se bloquea y empieza a tartamudear, no puede decir lo que tiene que decir y termina anulado", afirma el doctor Quiroz.
Peligrosos trastornos
El grupo de enfermedades que constituyen los trastornos por ansiedad se pueden combinar en forma muy frecuente con depresión, alcoholismo, adicciones y trastornos de alimentación como la bulimia y la anorexia.
Esta alianza de patologías se enmarca dentro de las alteraciones del ánimo que, según este profesional, tienen como causa factores genéticos y ambientales.
"Entre estos últimos destacan los llamados eventos vitales tempranos traumáticos, como son el abuso y maltrato infantil, la muerte de alguno de los progenitores o un mal ambiente familiar".
Debido a este efecto temprano de algún suceso, la fobia social surge en la pubertad y, algunas veces, en la infancia.
"Por ello afecta las diversas etapas del desarrollo, desde la enseñanza básica, la media, la universidad, hasta el ingreso al mundo laboral.
Afecta los vínculos sociales y la posibilidad de crear una red de apoyo, así como de tener una relación de pareja, casarse, tener hijos y ser feliz", advierte el doctor Quiroz.
A raíz de esto, entre las consecuencias directas que sufren los fóbicos sociales están un mal rendimiento en el colegio, sensación de infelicidad, se casan menos y se separan más, faltan más al trabajo y ganan menos sueldo.
"Lo importante es que las personas sepan que esto tiene tratamiento -aunque no se incluye en el Plan Auge- con buenos resultados en el 70% de los casos.
Están los fármacos antidepresivos y la sicoterapia, donde destaca la terapia cognitivo conductual.
En ella se expone al paciente a los factores que le causan ansiedad para que aprenda que la angustia tiene un techo, no es infinita, y que luego se pasa.
La persona se va desensibilizando y aprende a enfrentar sus temores", asegura este siquiatra. |