La evolución de la ciencia no deja de sorprendernos.
El genoma humano, la clonación, las vacunas y un largo etcétera, al que el avance de la ciencia nos tiene acostumbrados, aunque sigue sorprendiéndonos el rápido desarrollo científico.
Esta vez, el descubrimiento es realmente original, se trata de cuantificar la felicidad.
Ese estado anímico al que todos aspiran de manera continúa pero que tan difícil es de conseguir.
Pues sí, un grupo de científicos británicos ha descubierto una fórmula que cuantifica la felicidad.
Es decir, si usted es feliz y lo sabe, entonces su estado anímico es claramente el resultado de la siguiente ecuación matemática: P+5E+3A.
Así de fácil.
Los dos investigadores británicos han hallado esta simple ecuación para cuantificar la felicidad que puede poner una cifra exacta al estado emocional de una persona.
Por lo tanto, nuestro estado de ánimo ya puede tener un número que nos indicará, si nuestra felicidad está por los suelos o por las nubes.
La metodología de trabajo ha consistido en realizar entrevistas a más de 1.000 personas.
Y los investigadores, una psicóloga y un asesor de estilos de vida propios, concluyeron que la felicidad es igual a P+5E+3A.
La psicóloga Carol Rothwell es la coautora del informe con Pete Cohen.
Para obtener el análisis, ambos pidieron a los encuestados que eligieran los escenarios que los hicieran más o menos felices, de una lista de 80 situaciones diferentes.
Asimismo, formularon una serie de preguntas sobre su propia naturaleza, perspectivas y situaciones.
En la ecuación, P corresponde a Personal (característica de la visión de la vida, adaptabilidad y flexibilidad); E para Existencia (salud, amistades y estabilidad financiera) y A representa Alta (autoestima, expectativas y ambiciones).
Por lo tanto, si un ciudadano tiene una filosofía de vida optimista, sabe adaptarse a cualquier situación con rapidez y sin traumas, ya tiene bastante terreno ganado para obtener una buen puntuación en el baremo de la felicidad.
Si a esto se le suma que el mismo ciudadano tiene una salud de hierro, está rodeado de buenos amigos y el dinero no le falta, estamos más cercanos de la máxima puntuación.
Ya sólo nos queda superar la última prueba, la que pertenece a la autoestima y al mundo interior de cada uno.
Si los complejos son inexistentes, las expectativas de futuro excelentes y las ambiciones, bastantes, el ciudadano elegido habrá obtenido la máxima puntuación.
Es decir, su estado de ánimo es inmejorable.
En definitiva, algo difícil de conseguir. |