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Ciberpsicología

ANGELA BOTO Elmundosalud.com

La realidad virtual cura


Al principio, Neo no podía creer que estaba dentro de un programa informático y eso que Morfeo ya le había explicado que Matrix era precisamente eso, un mundo irreal creado por las máquinas y puesto ante sus ojos para hacerle pensar que era la realidad.

Según su mentor, ese universo había sido creado para esconder que el elegido, como otros muchos humanos, era un esclavo de las máquinas.

No se sabe quién se inspira en quién, si los científicos en los guionistas o al revés, pero lo cierto es que lo concreto se parece cada vez más a la ficción.

Después de alrededor de 30 años de desarrollo, la realidad virtual va a entrar definitivamente en las vidas de los ciudadanos de a pie y lo hará de la mano de las neurociencias en general y de la psicología en particular.

La diferencia con el mundo descrito en "Matrix" es que los hombres y mujeres de ciencia consideran que el espacio cibernético puede ser curativo.



Los expertos prevén que la realidad virtual será una de las formas de terapia psicológica que más va a crecer en los próximos 10 años.

Y concretamente el grupo europeo de investigación más activo y con más experiencia en este campo se encuentra en Castellón, en la Universidad Jaume I, dirigido por Cristina Botella.

Esta metodología ya se está aplicando al tratamiento de patologías como la fobia social, el miedo a volar, el estrés postraumático provocado por acontecimientos como el 11-S o la participación en conflictos bélicos, entre otros.

La doctora Botella ha afirmado además que numerosas clínicas distribuidas por toda la geografía española ya han comprado los programas creados por el equipo de Castellón y los están usando como parte de la terapia de estos trastornos.


 Pero esto es sólo el principio, porque el grupo español está investigando el modo de emplearla en la depresión y se han creado auténticos universos virtuales para descubrir los misterios del comportamiento humano y las emociones que nos mueven.


Por si fuera poco, en un futuro muy próximo, cada enfermo podrá descargar de su PC el programa y decidir en qué momento quiere administrarse el tratamiento.

A este fenómeno se le conoce como telepsicología.

El grupo de Botella ya ha desarrollado un programa interactivo para superar el miedo a hablar en público que ya está disponible en la Red.


Algunos estadounidenses han penetrado una y otra vez en la Zona Cero en el momento en el que dos aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas.

Otros han revivido repetidamente los ataques de las guerrillas en medio de las selvas vietnamitas.

Todos ellos lo han hecho de la mano de programas de realidad virtual que recrean las imágenes de unas vivencias que les han provocado un trastorno por estrés postraumático y el objetivo ha sido la terapia.


También en nuestro país, los pacientes están siguendo tratamientos para las alteraciones psicológicas basadas en la tecnología más moderna.

El equipo de la Universidad Jaume I de Castellón ha tratado a cientos de personas con ayuda de la realidad virtual.

No sólo lo hacen en el marco de la investigación, sino que la aplican «de forma rutinaria en sus consultas», explicó a SALUD Cristina Botella, la responsable de la unidad.

Además «numerosas clínicas en toda España han comprado los programas creados por nosotros y los están usando como parte de sus tratamientos».

Porque el grupo de Botella, además de aplicar la metodología y explorar sus posibilidades, también se dedica a crear escenarios específicos para diversas patologías.


lAunque el primer dispositivo de lo que más tarde se denominaría realidad virtual fue concebido en 1968 por Ivan Sutherland, las primeras aplicaciones prácticas no estuvieron disponibles hasta los 80 en forma de simuladores de vuelo y de conducción.

Su objetivo
inicial era el entrenamiento de los nuevos pilotos y conductores en un entorno controlado y seguro.


Un poco más tarde, ya en los 90, los mismos escenarios comenzaron a emplearse para superar el miedo a volar o a conducir.

A la vez se desarrollaban programas de formación en anatomía y en cirugía.

La realidad virtual había entrado en la medicina.

Ya en el nuevo milenio arranca VEPSY, un proyecto europeo de Telemedicina y entornos virtuales para la psicología clínica del que forma parte el grupo de investigación de Castellón.

Existen dos formas de concebir el mundo virtual dentro de la medicina.

En una de ellas, la tecnología es una herramienta de apoyo que ensambla una gran cantidad de datos procedentes de diferentes fuentes y que facilita el trabajo del especialista.

Un ejemplo de ello podría ser la reconstrucción tridimensional casi real de una zona del cuerpo del paciente a partir de las imágenes obtenidas por resonancia magnética o escáner que permite al cirujano visualizar la zona de intervención.


Pero existe otro modo de abordar las nuevas tecnologías mucho más osado q
ue se adentra en lo que hasta ahora ha sido la ciencia-ficción para los ciudadanos de a pie.

En neurociencia, el objetivo es la interacción humano-máquina.

Se busca que el paciente se sumerja en un mundo tridimensional creado por un ordenador de la misma manera que pasea por las calles de su ciudad y de este modo que experimente la sensación de estar ahí, lo que significa que su cerebro y, por ende, todos los sistemas de su organismo y las emociones reaccionan como si el entorno inventado fuera la realidad real.