Inicio

Fobias

Dr. Marcelo Eiras

Este tipo de crisis de ansiedad inesperada es muy frecuente en la población general, y produce la mayor parte de los síntomas por los cuales mucha gente consulta sobre todo a los médicos de Atención Primaria (clínicos, cardiólogos, urólogos, gastroenterólogos, dermatólogos).


Nuestras estadísticas nos dicen que sólo 8 de cada 100 personas están tratadas por especialistas médicos psiquiatras, ocasionando altos costos en los sistemas de salud y daños en esas personas afectadas por incorrectos tratamientos.


Este tipo de crisis o ataques se caracterizan por presentarse en personas que sin duda presentan ?vulnerabilidad? en sus sistema nervioso y que llegan a sumar un 20% de la población general, desde trastornos leves a graves.


Sobre dicha ?vulnerabilidad? o ?fragilidad? se produce un hecho desencadenante que puede ser de importancia como: muertes muy cercanas, la enfermedad grave de un familiar o conocido o un hecho banal, como agacharse bruscamente o bajar la cabeza.


Lo dramático es que desde el primer hecho desencadenante se produce la primer crisis de pánico (día, hora y año que usted, si padece de este desagradable trastorno, recordará con notable nitidez), comienzan a repetirse síntomas inesperados de ansiedad patológica.

Estos síntomas son: palpitaciones, dificultad respiratoria, , mareos, calores, nauseas, molestias abdominales, ocupación en la cabeza, instalándose entonces el trastorno de ansiedad por ataques de pánico.

Estas crisis tienen una duración de hasta 30? y se repiten con frecuencia habiendo casos de repetición en el mismo día y/o más aisladas.


Cuando se padece de este desorden del sistema nervioso neurovegetativo por ansiedad patológica comienza, lo que los psiquiatras llamamos síntomas cognitivos.

Sensación de perder el control, sensación de muerte, sensación de salirse de uno mismo y se instala un sentimiento que discapacita y paraliza: el miedo a quedarse a solas, a alejarse de su hogar, necesidad de estar acompañado por alguien de gran confianza, que aunque no comprende lo que pasa ?me puede ayudar?.


Este conjunto de síntomas ?cognitivos? que se traduce en ?miedo a tener miedo?, se llama ?agorafobia?.

La fobia o miedo de alejarme de mi lugar seguro, la agorafobia, a quien la padece, la obliga a quedarse en su domicilio y a veces en casos muy graves dentro de sus habitaciones, transformando sus vidas en un drama; su calidad de vida y la familiar decaen notablemente perdiendo su rendimiento laboral.


¿Qué sucede con familiares y amigos?



En las primeras crisis y en especial en la primera, se muestran solidarios, comprensivos y acompañan como es lógico, al enfermo a la urgencia y a las primeras consultas médicas.


Luego de todo un completo chequeo médico clínico, se llega a la conclusión de que no hay alteraciones en ninguno de los estudios realizados llegando la ansiada tranquilidad al familiar pero no al paciente, quien se queda con la gran incertidumbre y se pregunta ¿cómo que no tengo nada?.

Comienza luego la incomprensión de las personas del entorno, la desvalorización de los familiares y amigos, el enojo con el enfermo que arruina proyectos de viajes, reuniones sociales y todo tipo de eventos.


Hemos destacado la vergüenza y aislamiento de quien padece ?trastornos de pánico y agorafobias?; personas que durante 20 o 30 años han transcurrido en verdadera parálisis con total dependencia de un familiar, evitando movilizarse y sometido por años por supuestos problemas crónicos como hipertensión, trastornos digestivos o respiratorios.


¿Cómo sabemos, si tenemos o no pánico?


SÍNTOMAS FÍSICOS

1.

Palpitaciones
2.

Sudoración
3.

Temblores o sacudidas
4.

Ahogo: dificultad a respirar
5.

Sensación de atragantarse
6.

Dolor en el pecho
7.

Nauseas y molestias abdominales
8.

Inestabilidad sensación de desmayo
9.

Adormecimiento en partes del cuerpo
10.

Hormigueos
11.

Escalofríos
12.

Calores


SÍNTOMAS COGNITIVOS O PSICOLÓGICOS

1.

Sensación de irrealidad, de estar ?separado?
2.

Miedo de perder el control o enloquecer
3.

Miedo a morir en una crisis


Enfermedades que se asocian

Esta disfunción del sistema nervioso, que como vimos se asocia a trastornos cognitivos o psicológicos, puede progresar o evolucionar hacia la depresión secundaria.


En una alta frecuencia de casos se asocia al alcoholismo secundario, ya que con las primeras ingestas de bebidas alcohólicas se observa que sus síntomas mejoran notablemente, pero al pasar el efecto del alcohol, las crisis regresan y con mayor intensidad; ?los psiquiatras explicamos que en estos casos se está tomando el camino equivocado?.

Por lo general las ingestas de alcohol aumentan en dosis y frecuencia instalándose entonces el alcoholismo secundario que aumenta el problema socio ? familiar.

¿Yo, al Psiquiatra?.

Por favor, si yo no estoy loco.

Muchos médicos de atención primaria indican adecuadamente la derivación luego de un lógico chequeo clínico, pero se encuentran con esta dificultad: la resistencia del propio paciente y del familiar, o de ambos, sintiéndose prácticamente como un insulto o una falta de respeto la indicación de un tratamiento especializado.

El tratamiento en qué consiste

La psiquiatría es una especialidad médica como la clínica, la cirugía, pediatría etc.


Consta de dos fases: la urgencia y la ?psicoinformación?; en la segunda es donde se informa y se explica cómo y por qué el organismo se alteró de esa manera.


El sistema nervioso es un órgano como el estómago o el páncreas que cuando se desestabiliza hay que estabilizarlo para suprimir o ir dosificando poco a poco, los síntomas.


Esto se hace con medicación a muy bajas dosis; en esta fase los psiquiatras encontramos otra resistencia:


?¿Doctor no voy a andar dopado??.


No ocurre eso.

La medicación producirá disminución de la ansiedad patológica y estabilizará el sistema nervioso central.


Cuando los síntomas ya no estén o hayan disminuido, comenzará el tratamiento dirigido hacia el miedo (los síntomas cognitivos).

El tratamiento psicoterapéutico especializado puede estar a cargo del mismo profesional o de otro miembro del equipo, que puede ser un psiquiatra con orientación a terapias cognitivas breves o psicoanalíticas o también de un Lic.

En psicología con las mismas orientaciones.


El tratamiento se calcula como mínimo en tres meses.