Sólo en la VIII Región, cerca del 20 por ciento de quienes recurren a la atención primaria muestran síntomas depresivos.
Foto:José Alvujar Más de un millón y medio de chilenos sufrirán esta enfermedad en algún momento de sus vidas, por lo que es vital mejorar la atención primaria.
Con urgencia se necesita adoptar una estrategia nacional para aminorar el aumento de casos de depresión en el país.
Según los especialistas, las estadísticas indican que al menos 1 millón 600 mil chilenos la sufrirán en algún momento de sus vidas.
Estas cifras fueron dadas a conocer por el presidente de la Sociedad Chilena de Salud Mental, doctor Mario Quijada; el director de esa entidad, doctor Raúl Riquelme, y el jefe del Programa de Salud Mental del Servicio de Salud Concepción, Juan Carlos Ibáñez.
Los facultativos coincidieron en señalar que la depresión es uno de los trastornos siquiátricos que hoy muestra mayor crecimiento en el país.
Según los estudios y antecedentes disponibles, 838 mil personas podrían consultar por este tipo de trastornos dentro de los próximos seis meses.
Pero la baja cobertura existente daría adecuada atención a sólo el 10% de ellas.
"Si no nos preocupamos ahora, vamos a tener un problema mayor, porque no puede olvidarse que el suicidio es la consecuencia más grave de una depresión", advierte el doctor Quijada.
En opinión del doctor Riquelme, se requiere establecer una estrategia para lograr una mayor cobertura de atención primaria, que asegure la disponibilidad de medicamentos adecuados y establezca mecanismos de detección precoz.
Más mujeres que hombres
La depresión se clasifica como un trastorno afectivo con alteración general del ánimo, en algunos casos gatillada por situaciones cotidianas y en otros, por factores genéticos.
En las mujeres su presencia duplica en número a la de los hombres.
Quienes padecen depresión tienen un menor rendimiento laboral o educacional.
La discapacidad es mayor a la asociada a la hipertensión o diabetes y su persistencia debilita el sistema inmunológico, facilitando el desarrollo de afecciones graves como el cáncer.
Las exigencias cada vez mayores, la lucha constante por alcanzar un mayor bienestar o la falta de trabajo inciden en su aparición.