La falta de concentración es uno de los síntomas residuales que no permiten reintegrarse bien al trabajo y pueden causar una reaparición del mal.
Se trata de la residualidad o aquellos signos que persisten incluso después de pasada la etapa aguda de un trastorno del ánimo.
La depresión es una enfermedad de larga evolución y recurrente en la mayoría de quienes la padecen.
Se calcula que entre el 50% y el 85% de quienes han sufrido un cuadro agudo de esta patología, lo repetirá en el futuro.
Un alto factor de riesgo de que eso suceda es la residualidad.
Un concepto relativamente nuevo en psiquiatría, que se refiere a aquellos síntomas que persisten aun después de que ha pasado la fase aguda de la depresión.
Entre los más frecuentes están la persistencia de la irritabilidad, intolerancia a relacionarse con otros o incluso la aparición de problemas nuevos, como la falta de concentración y de memoria.
Estas dificultades impiden a la persona retomar sus nexos laborales, familiares y sociales, lo que puede provocar la reaparición del mal.
No sólo se trata de una recuperación incompleta, que sería importante, sino que además aparecen algunos fenómenos nuevos, explicó el doctor Eduard Vieta, profesor de psiquiatría de la Universidad de Barcelona y uno de los expositores de la conferencia internacional Residualidad en Trastornos del Ánimo.
El evento, organizado por la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, es el primero en su tipo que se realiza en el continente y buscaba hacer una reflexión en torno a este tema, poco estudiado en el mundo.
Alta prevalencia
El especialista español expuso acerca de la residualidad en los trastornos bipolares.
En este caso, puede pasar que aunque la enfermedad no se haya agravado, persisten algunos síntomas o incluso aumentan en intensidad.
El doctor Alberto Fernández, profesor de psiquiatría de la Universidad Cayetano Heredia, de Perú, agregó que se ha visto que algunos de estos síntomas residuales serían parecidos a los que la persona experimenta antes de que se gatille la enfermedad.
La residualidad nos hace sospechar que procesos de estrés temprano alteran y desadaptan el sistema nervioso, lo que lo dejaría sin posibilidad de vencer estos síntomas en el futuro.
La prevalencia de residualidad es alta.
El doctor Fernández explicó que antes se pensaba que del 100% de los pacientes con depresión que se trataban, el 70% respondía a la medicación.
Sin embargo, al explorar a estas personas desde el punto de vista de la residualidad, se constató que sólo el 30% de los que se recuperan no presenta estos síntomas.
A la hora de tratar los síntomas, el doctor Eduard Vieta explica que en los últimos años los avances en farmacoterapia han servido para mejorar la tolerancia a los medicamentos.
Sin embargo, no hemos ganado en eficacia.
Los fármacos nuevos no están consiguiendo que los pacientes que antes eran difíciles ahora sean menos difíciles.
Además, agregó, hay poca investigación en psicoterapia basada en evidencia científica.
Éstas complementan el tratamiento farmacológico, lo que permite mejorar aspectos que, a veces, son imposibles de tratar sólo con medicamentos.
Actualmente se está probando la combinación de antidepresivos.
Sin embargo, acota el doctor Fernández, esto produce efectos colaterales que también pueden ser considerados como síntomas residuales.