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Machos 2. El Manejo de la Frustración

Ps. Verónica López P

Los temas de la telenovela Machos, nos involucran porque nos provocan sentimientos.

Pero quizás un punto que ha jugado a favor del éxito ha sido que los temas tratados involucran al espectador por su cotidianeidad.

La homosexualidad, la infidelidad, la elección de pareja se refieren tangencialmente a la frustración.
La frustración es el sentimiento que aparece frente a la no realización de un deseo.

El deseo frustrado provoca sentimientos de rabia o pena que se manifiestan hacia uno mismo o hacia los otros.
La frustración porque los hijos no sean lo que nosotros queremos, la frustración producida a partir de la infidelidad, a partir del ocultamiento de la verdad, la frustración por no tener lo deseado es lo que involucra en la historias.


Aparece la omnipotencia de los que rodean al personaje homosexual Ariel.

Muchos personajes desde sus propios aspectos omnipotentes y controladores intentan cambiar a Ariel.

Independiente de la concepción de si la homosexualidad es una enfermedad o no aparece la intención de cambiar al otro.

La intención de controlarlo según el propio parecer, por eso es que hablo de omnipotencia.
La frustración entonces no es sólo por lo que el otro decide para su vida, sino por la frustración que a cada uno le genera el no poder cambiarlo.
Ángel y Alex encarnan la intolerancia a la frustración.

Cada vez que la realidad se opone a sus deseos aparecen muchas conductas orientadas a no frustrarse.

Ocurre por ejemplo con las mentiras de Ángel, quien constantemente intenta cambiar la realidad para no frustrase, siempre con la excusa de que su decisión es la mejor para los otros.

Ese es el rasgo controlador, ya que él intenta cambiar la realidad para los demás decidiendo el bien y el mal.
Ángel es un padre omnipotente ya que no se cuestiona si el otro tiene derechos para acceder a la verdad.

Piensa que hace lo correcto, en parte porque los rasgos omnipotentes están encubriendo una gran inseguridad y dependencia de los demás.

Por lo tanto, si dejara que la realidad se despliegue quedaría evidente su propia vulnerabilidad.
En cambio Alex, como se mencionó en el artículo anterior, intenta controlar desde la agresión.

Su intolerancia a frustrarse es tan fuerte que también distorsiona la realidad a través de la agresión.

Se vive la homosexualidad e su hermano como una agresión hacia si mismo.
Este es una dinámica recurrente en psicología: la persona reacciona frente a lo que le molesta de sí mismo, pero que le es visible a través de la conducta de los otros.

Probablemente son los propios deseos homosexuales de Alex, los que son intolerables a su conciencia, por lo que intenta cambiarlos en su hermano Ariel.
Claramente estos son aspectos que complicó y complica el desarrollo y crecimiento de quienes están a sus lados.

Los padres controladores y evitadores de las frustración pueden mostrar una imagen distorsionada de la realidad a sus hijos.

Una imagen donde no se incorpora un aspecto muy importante para el desarrollo que el de la frustración.


En la vida coexisten la satisfacción de los deseos y la frustración de los mismos.

Y parte de la maduración y el desarrollo esperable de los seres humanos es vivir integrando estos aspectos de la realidad.